La UVigo evalúa las pesquerías gallegas de percebe como las más sostenibles de Europa

Alba Aguión y Gonzalo Macho, uno de los supervisores de su tesis, haciendo trabajo de campo.

Alba Aguión y Gonzalo Macho, uno de los supervisores de su tesis, haciendo trabajo de campo. / FDV

Sandra Penelas

Sandra Penelas

Un estudio liderado por la UVigo determina que las pesquerías gallegas de percebe son las más sostenibles entre las 11 europeas analizadas desde el sur de Portugal hasta la Bretaña francesa. La bióloga Alba Aguión, que desarrolla una tesis pionera sobre el apreciado crustáceo y el cambio climático en el grupo Future Ocean Lab, comparó las diferentes zonas de explotación para tratar de definir qué modelo de gobernanza permite a la pesca artesanal mantener de forma más eficaz el equilibrio entre la conservación del recurso y el entorno socioeconómico.

El trabajo parte de otro artículo publicado en 2011 en Nature que identificaba las 19 características que deben tener las pesquerías, artesanales e industriales, para ser sostenibles, entre otras, cuotas máximas, cohesión social o asesoramiento científico.

"Involucrar a los pescadores es clave", señala

“Nuestro estudio intenta contestar a la pregunta de cómo debe ser la gobernanza en una pesquería artesanal, en especial en el marisqueo, para que de modo automático, a lo largo del tiempo, se vaya acumulando el número máximo de esos atributos. Y los resultados demuestran que es clave involucrar a los pescadores. La existencia de unos derechos territoriales a largo plazo, como ocurre en Galicia con las cofradías, contribuye a generar una sensación de empoderamiento y de propiedad. Se sienten más partícipes del sistema, se implican mucho más en la gestión y comparten su conocimiento. Y esto genera que haya más atributos que contribuyen a la sostenibilidad”, destaca.

Alba Aguión, en la zódiac de los percebeiros

Alba Aguión, en la zódiac de los percebeiros / FDV

Esta implicación, añade la experta, favorece además que la gestión de la pesquería se desarrolle con más detalle, a menor escala: “Los percebeiros tienen un conocimiento espacial que es muy importante en el caso de recursos inmóviles porque tienen una gran heterogeneidad. Ellos saben en qué zona crecen más o dónde es mayor la mortalidad y esta información es muy útil si se implementa en la gestión. A nivel científico sería imposible mapear toda la costa gallega para obtener esta información, porque el comportamiento varía mucho de una roca a la de al lado”.

“Cuando la cohesión social y la confianza es mayor, mejora la gestión del recurso”

“El factor humano es muy importante. Y cuando la cohesión social y la confianza entre los pescadores es mayor hay una mejor gestión del recurso”, remarca Aguión.

Su estudio incluye pesquerías de Portugal, Galicia, Asturias, País Vasco y Francia, y concluye que sus modelos de gobernanza son muy distintos y los pescadores están involucrados “en diferente modo y magnitud”.

“Galicia y la pesquería de la zona oeste de Asturias son las mejor posicionadas, lo que no quiere decir que no haya cosas que mejorar, pero lo están haciendo bien, van por el buen camino. De hecho, los gestores y pescadores de otros países están interesados en aprender y conocer nuestro sistema. Han venido pesquerías portuguesas para inspirarse e implementarlo allí”, subraya Aguión.

Uno de los mayores problemas en Galicia es el furtivismo, pero, a nivel particular, cada cofradía tiene sus particulares retos porque son “bastante heterogéneas”. De hecho, en 2020 su grupo publicó un estudio que revelaba el diferente grado de vulnerabilidad frente al cambio climático. “Las de la Costa da Morte son más vulnerables por su tamaño, forma de gestión o porque algunas no disponen de una lonja propia”, apunta.

Gonzalo Macho y Alba Aguión

Gonzalo Macho y Alba Aguión, uno de los supervisores de su tesis, haciendo trabajo de campo. / FDV

Este último trabajo, que acaba de publicar la revista Ambio de la Academia Sueca de las Ciencias, constituye la primera parte de su tesis, que se desarrolla en el marco del proyecto Clock de Elena Ojea, jefa de Future Oceans Lab y codirectora de su tesis junto a Gonzalo Macho; y también de Percebes, otra iniciativa que involucra a la UVigo junto a otras universidades de España, Portugal y Francia y que busca la conexión entre países, así como pescadores, gestores y científicos.

“A principios de 2020, justo antes de la pandemia, organizamos una reunión con percebeiros de las distintas pesquerías europeas y con gestores de la Xunta y de otras comunidades y países para que se conociesen y generar una cohesión, una red entre todos ellos. En la pesca artesanal a veces falta esta visión, porque es muy local y tradicional, pero es muy necesaria”, aboga.

"Lo que hace una pesquería afecta a las otras. Si en una sobrexplotan el recurso, llegarán menos larvas a las demás"

Y los estudios del proyecto Percebes inciden en ello: “El percebe es un animal que no se mueve en su fase adulta, pero las larvas se desplazan hasta 150 kilómetros por el mar. Esto quiere decir que lo que hace una pesquería afecta a las otras. Si en una sobrexplotan el recurso, llegarán menos larvas a las demás. Es importante que haya esta conexión”.

La colaboración y la implementación de una “gestión robusta” serán vitales para poder enfrentar los desafíos del cambio climático: “Los peces pueden migrar en busca de aguas más frías, pero estos recursos que apenas se mueven son particularmente vulnerables. No tienen tanto margen de adaptación”. 

“La pesca artesanal es una olvidada, pero resulta fundamental”

Alba Aguión

Alba Aguión, uno de los supervisores de su tesis, haciendo trabajo de campo. / FDV

La bióloga y también divulgadora Alba Aguión lleva casi 5 años estudiando el percebe, un animal del que todavía quedan muchas cosas por descubrir, y la gestión de las pesquerías con la esperanza de que sus resultados “reviertan de algún modo en su gestión y en Galicia”. “Los artículos científicos se quedan muchas veces sin aplicar y debemos transmitir nuestros resultados de manera más accesible”, defiende.

Aguión ha trabajado con las cofradías de A Guarda, Baiona, Cangas, Bueu, A Coruña, Camelle y Cariño, y destaca la colaboración de los percebeiros: “Tenemos conocimientos diferentes, pero con la práctica es más fácil el intercambio, que es muy enriquecedor para ambos lados”.

Su tesis, que acabará este año, será de gran interés para un sector que supone el 65% de las capturas a nivel europeo. “Y las lecciones que se puedan aprovechar podrán aplicarse a todo el marisqueo de cualquier parte del mundo”, añade Aguión, que recuerda que Naciones Unidas ha declarado 2022 año internacional de la Pesca y Acuicultura Artesanal.

“La pesca artesanal es una olvidada pero es fundamental y la finalidad de mi trabajo es reconocer esa importancia. Es clave para la seguridad alimentaria del planeta, es importante para la igualdad de género porque la mujer tiene un papel importante y tiene un uso sostenible del recurso”, reivindica.

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