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Comprar o alquilar piso se lleva más de la mitad de los ingresos de los vigueses menores de 35

Un joven mira el escaparate de una inmobiliaria ante una escasa y cara oferta de alquileres

Los menores de 35 años lo tienen bastante complicado en Vigo para acceder a una vivienda, sea para comprarla o para alquilarla. Porque el mercado inmobiliario, lejos de estacarse en unos meses marcados por la pandemia, puja con fuerza al alza. No ocurre lo mismo con los salarios de los jóvenes vigueses, que se mantienen en niveles casi mileuristas. Un combo que propicia que sea casi misión imposible costearse un piso en la ciudad olívica sin recurrir al modernizado coliving, es decir, a compartir con otros porque no tienen otro recurso.

La precariedad laboral y la subida de los precios, sobre todo de los arrendamientos, complican el acceso de los jóvenes al mercado inmobiliario | Los expertos recomiendan no destinar más del 30% del salario a la vivienda

El esfuerzo salarial que tiene que destinar un vigués menor de 35 años, actualmente, para alquilar una vivienda en solitario es del 54,57% de sus ingresos. Si opta por comprar, pensando en rentabilizar la inversión financiera haciéndose con una vivienda en propiedad, tampoco hay mucha diferencia, pues destinará a esta partida hasta un 51,64% de su salario. Todo ello considerando que pague, previamente la entrada mínima del 15% que acostumbran a pedir las entidades bancarias y que pacte un tipo de interés variable del 0,69%. Y, vaya por delante, que la entidad bancaria le conceda el crédito hipotecario.

Ambas cifras superan con creces el porcentaje de salario que, según los expertos, es recomendable destinar a la vivienda: no debe superar el 30% de los ingresos de tal manera que puedan afrontar el resto de gastos del día a día. Una cifra que el Banco de España eleva en el 35% y que, aún así dista mucho de la proporción que afrontan los jóvenes vigueses para costearse un piso. La regla de oro, al fin y al cabo, del 50/30/20 establece que el 50% del presupuesto mensual debe ir destinado a gastos (entre los que se incluye la vivienda), el 30% a elección propia y el 20% al ahorro.

El salario bruto anual de un joven menor de 35 años rondalos 17.000 euros

Pero la ecuación es difícil de mantener para los menores de 35 años. Lo es especialmente porque la evolución de los salarios no ha sido, ni de lejos pareja, a la tendencia que han marcado los precios en el mercado inmobiliario. Pero la divergencia es todavía más sangrante en el caso de los jóvenes, cuya renta media anual se sitúa en los 17.060 euros, que vendría a traducirse en unos 1.280 euros descontando impuestos. Una de las cifras más bajas de todo el estado y que constata que la precariedad laboral con la que conviven los jóvenes lastra no sólo su acceso a un bien tan de primera necesidad como es la vivienda, sino también su emancipación del nido familiar.

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Lo cierto es que mientras que el salario de un vigués menor de 35 años aumentó un escaso 8% desde respecto a los niveles de 2014, según los datos que figuran en el Instituto Galego de Estatística, el precio de los alquileres se disparó, nada menos que un 41% en la ciudad olívica en el mismo periodo. El precio medio del alquiler ha repuntado desde los 481 euros al mes de hace seis años a los 678 euros, que refleja el dato de agosto. De hecho, en lo que va de año, el importe de alquilar un piso en la ciudad olívica ha ascendido un 4,3%.

No sucede nada muy distinto con las viviendas a la venta, cuyo precio del metro cuadrado escaló un 16,2% respecto a los niveles de hace seis años, tal y como se extrae de los datos de Fotocasa. El precio medio por metro cuadrado de los pisos vigueses se sitúa en agosto en los 2.070 euros. El valor medio de un inmueble en la ciudad es de 224.337 euros, según Fotocasa.

El contexto gallego

La situación es si cabe más compleja para los gallegos de entre 16 y 29 años. El esfuerzo salarial que tenían que realizar los jóvenes de las provincias de Pontevedra y A Coruña para acceder a una vivienda a cierre del 2020 oscilaba entre el 40% y el 50% de los ingresos netos, mientras que para los residentes en Ourense y Lugo la tasa desciende a un rango de entre el 30% y el 40% del sueldo, según un informe del Consejo de la Juventud de España.

Un joven de entre 16 y 29 años deberá destinar entre 9 y 12 veces su salario anual neto a costearse la compra de una vivienda según refleja el estudio, considerando que el de los jóvenes gallegos es uno de los salarios más bajos del conjunto estatal, que el volumen de jóvenes que estaba trabajando a final de 2020 era inferior a la media española, con unas tasas de empleo del 32,5 % y el 36,4% respectivamente. A ello se suma que más de la mitad de la población joven que se encontraba trabajando tenía contratos temporales, con una tasa de temporalidad del 53,1 %.

El precio del alquiler escala un 40% en el último lustro

Vigo es la única ciudad de Galicia cuyo incremento acumulativo de la vivienda en alquiler supera el 40% en junio de 2021 respecto a junio de 2016, en concreto, un 41%, según un estudio de Fotocasa. Por una vivienda de 80 metros cuadrados en régimen de alquiler en Vigo se pagaba 495 euros al mes hace 5 años (6,19 euros/m2 al mes en junio de 2016), mientras que en 2021 se paga 698 euros (8,72 euros/m2 al mes en junio de 2021).

Las principales ciudades con incremento acumulativo de alquiler en Galicia los últimos 5 años (desde 2016) son: Vigo con 41%, Lugo capital con 35%, A Coruña capital con 30%, Ourense capital con 28%, Santiago de Compostela con 28% y Ferrol con 26%.

El precio acumulativo de la vivienda en alquiler ha subido en Galicia un 31% en cinco años, un 20% en diez años y en el último año un 4%. A nivel estatal, ha ascendido un 41% en 5 años y un 32% en 10 años, sin embargo, el valor de hace un año ha caído un 4%. Las comunidades más afectadas por el alza de los últimos cinco años son Canarias, Valencia, La Rioja y Navarra.

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