Se trata de una enfermedad poco frecuente y con síntomas poco claros. Así que el diagnóstico no es fácil. Un grupo de más de medio centenar de profesionales se han juntado para analizar más de dos mil casos y, además de artículos en revistas de primer nivel, ha dado como resultado la publicación Avances en sarcoidosis. Uno de sus coordinares es el hasta ahora jefe de Medicina Interna en el Meixoeiro, el doctor Roberto Pérez, que se despide de Vigo para iniciar un nuevo proyecto.

–¿Qué es la sarcoidosis?

–Es una enfermedad que afecta fundamentalmente a los ganglios y al pulmón, pero puede afectar a cualquier órgano del cuerpo y puede generar unos síntomas que no son manifestaciones claras de enfermedad, por lo que se produce retraso en el diagnóstico. Se caracteriza porque se produce una reacción granulomatosa, es decir, un acumulo de células dispuestas de una forma determinada y que van invadiendo distintos órganos, provocando su alteración estructural y funcional. Por ejemplo, en el pulmón afecta a la respiración; en el corazón se produce insuficiencia cardíaca o arritmias; en el cerebro, convulsiones, deterioro cognitivo…

–¿Y tiene cura?

–En un gran porcentaje de pacientes, alrededor de un 50%, evoluciona a la curación de forma espontánea. Otros van a estar estables, no van a progresar hacia afectación funcional de un órgano o sistema.

–¿Cuál es la incidencia?

–Unos 20 casos por cien mil habitantes. Lo importante es que haya unidades de referencia para que tengan la experiencia suficiente y se doten de los medios adecuados para un diagnóstico correcto.

–¿En qué consiste el trabajo que ha coordinado a nivel nacional?

–Recoger un amplio número de pacientes con esta enfermedad y ver cuáles son las manifestaciones clínicas, los métodos diagnósticos, los distintos estadíos evolutivos, los tratamientos y las complicaciones. Los promotores son Manuel Ramos, del Clínic y Pilar Brito, del CIMA.

–¿Por qué lo hicieron?

–Es una enfermedad poco frecuente, pero con gran impacto en la calidad de vida. Además de unos síntomas como cansancio o dolores articulares y musculares, genera inquietud porque no se sabe muy bien cómo va a ser el pronóstico ni cómo va a evolucionar. Muchas veces no hay que hacer un tratamiento agresivo y esa espera genera ansiedad o estrés.

–Con este estudio han conseguido reclutar más de 2.000 casos.

–Es una de las mayores series mundiales, lo que nos permite obtener resultados no solo sobre incidencia y prevalencia, sino conocer manifestaciones típicas y menos comunes en órganos que, si uno no la tiene en su mente, no la va a lograr diagnosticar hasta que no esté muy avanzada. Y podemos generar algoritmos de diagnóstico y de tratamiento.

–¿Aunar a todos estos profesionales estudiando todos estos casos se derivará en más hallazgos?

–Exactamente. Nos ha permitido saber que hay zonas que, según el tipo de trabajo, tienen más prevalencia de sarcoidosis que otra. Por ejemplo, nosotros, que estamos en una zona de canteras, con partículas de sílice. En las zonas contaminadas también hay más casos. Hubo un aumento tras el atentado de las torres gemelas de Nueva York. Uno que hemos vivido ahora es el de un piloto de líneas aéreas que, por productos de desinfección, desarrolló una reacción sarcoidea. Tiene impacto laboral. Además del libro, se han publicado más de 5 artículos en revistas de gran impacto.

–Entonces ,hay un componente que se puede evitar.

Sí, aunque luego hay unos factores genéticos que no.

–¿Cuántos años lleva especializado en sarcoidosis?

–Nunca uno termina de especializarse porque la sarcoidosis nos soprende cada día, es muy variable en sus manifestaciones. Llevamos dedicados al tema el grupo español SARCO-GEAS más de diez años.

–Se acaba de despedir de sus compañeros del Chuvi para empezar un nuevo proyecto.

–He llegado a una edad en la que uno tiene que dejar hueco para la gente joven. Ha surgido otro proyecto interesante que realmente es hacer Medicina Interna, que es lo que me gusta. No quiero estar especializado en una cosa. Quiero ver a la persona de forma integral, que es el lema de la Sociedad Española de Medicina Interna. Una atención más humana y familiar. La gente necesita mucho apoyo con toda esta campaña de autismo que nos ha inducido el virus. Y seguir trabajando en las autoinmunes de una forma más específica. Gracias a todas las personas que han trabajado conmigo y me han facilitado la labor todos estos años.