La fractura de cadera es una lesión muy frecuente en mayores. Traumatología es la encargada de operar esta lesión por fragilidad, pero estos ancianos suelen presentar otro tipo de patologías o desarrollar otras complicaciones a raíz de la rotura o en el ingreso que van más allá de esta especialidad. Antes, los traumatólogos del Chuvi, pedían la intervención de internistas o geriatras a través de interconsultas cuando veían que el paciente no estaba del todo bien. Desde que el servicio que dirige el doctor Roberto Casal Moro se fusionó en el Álvaro Cunqueiro, en 2015, incorporó a planta una nueva figura: la ortogeriatra.

Un estudio liderado por la doctora Patricia Balvis Balvis revela que, gracias a esta atención, “se mejora tanto la calidad asistencia como la situación clínica de los pacientes” antes de la operación, lo que se traduce en una significativa reducción de la mortalidad, que pasó de estar en el 10% al 3,6% durante el ingreso. También de la estancia hospitalaria, con casi cinco días menos, lo que supone un importante ahorro económico: más de un millón de euros al año.

El Álvaro Cunqueiro fue el primer hospital gallego en crear esta figura, a finales de 2015. La doctora Balvis se propuso comparar los resultados de las cirugías de fractura de cadera en ancianos antes de contar con esta atención –optó por 2012– y después –en 2017–. Junto a la ortogeriatra Marta Pérez y los traumatólogos Diego Domínguez, Lucía Ferradás, Alejandro García y Manuel Castro, estudiaron todos los pacientes mayores de 75 con esta lesión atendidos en el Chuvi en esos dos años. En total, 663.

El mayor tenía 101 años, pero el perfil mayoritario es el de una mujer de alrededor de 85 años, que residía en su domicilio, independiente para moverse, pero con deterioro cognitivo severo y con al menos una enfermedad sistémica que limitaba su actividad y podía resultar incapacitante. En 2012, los traumatólogos solicitaron interconsultas con otros especialistas en el 29% de estos casos. En 2017, prácticamente todos los casos –el 98%– fueron seguidos “desde el minuto uno” por la ortogeriatra Marta Pérez.

¿Y qué aporta esta figura? “Le hace una exploración superdetallada, una anamnesis de todas sus enfermedades, les ajusta el tratamiento... Tiene la capacidad de coger todas las patologías que suele tener un paciente anciano y ponerlo mejor. Los estabiliza muy rápidamente y se pueden operar mucho antes”, explica la doctora Balvis Balvis.

Así, con este seguimiento más estrecho, por ejemplo, aumentó la proporción de pacientes a los que diagnosticaron retención aguda de orina o que recibieron una transfusión de hemoderivados. La optimización del paciente para poder intervenirlo llega antes y se redujo en 1,1 día la demora quirúrgica, hasta los 4,9, aunque sigue siendo más elevada que la recogida en la literatura científica. La doctora Balvis lo atribuye a que los pacientes del área viguesa “a veces son mucho mayores y no están tan bien cuidados”. Señala que lo ideal es operar en 24 o 48 horas, pero debe estar en buenas condiciones. También influye la falta de disponibilidad de quirófanos de urgencias y las necesidades de programar pacientes procedentes de lista de espera. “Para nosotros, reducir esta demora es una prioridad, pero a veces buscar el equilibrio es difícil”, explica.

Puede que en relación con esto está la significativa reducción de la mortalidad registrada. Pasó del 10% durante el ingreso en 2012 al 3,6% en 2017. También bajó a los 30 días –del 10,5% al 7%– y al año –del 28,9% al 24,9%–

En total, la estancia media se redujo en 4,8 días, hasta los 12,8, muy cerca de la media nacional. Teniendo en cuenta que cada día de hospitalización supone unos 529 euros y restando el salario bruto anual del ortogeriatra, calculan que el sistema se ahorró algo más de un millón de euros con esta nueva unidad que supone “un modelo de atención más efectivo y eficiente”.

Esta investigación, publicada en la Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, es un ejemplo del esfuerzo que Traumatología del Chuvi está realizando para ampliar su actividad científica y, con ello, comparar sus resultados con los de otros hospitales y compartir su experiencia.