La Ciudad Tecnológica de Vigo cumple este mes de julio 10 años como un proyecto singular –sus socios son la UVigo, Zona Franca, Xunta y Abanca– para el desarrollo de empresas vinculadas con el ámbito académico. Al frente de Citexvi, pero siempre en un buscado segundo plano, se encuentra su gerente, Manuel Aranda.

–Lleva al frente de Citexvi desde su constitución, en 2011. ¿Qué balance hace de estos 10 años?

–Muy positivo en lo personal y también en lo profesional, en cuanto a lo que es la sociedad. Citexvi nace como una plataforma de colaboración y desarrollo entre el entorno de la Universidad y el empresarial. Las empresas han ido evolucionando su perfil y al principio eran de mayor dimensión con unas necesidades físicas y logísticas también mayores. A día de hoy, ha ido cambiando ese perfil de las entidades y tenemos empresas que con un módulo de 70 metros desarrollan su actividad de una manera natural y habitual.

–¿Hay mucha rotación entre las empresas?

–Tenemos un índice de rotación relativamente bajo. De las nueve empresas iniciales, seis se mantienen desde sus orígenes. Ahora mismo tenemos 14, pero han pasado por aquí 30 porque hay proyectos que han dado el salto a algunos espacios como Porto do Molle u otros espacios de Galicia o de fuera. No somos incubadora. A nosotros los proyectos ya nos llegan con un grado mínimo de madurez, porque lo que favorecemos en este espacio es su desarrollo y consolidación. Alojamos spin off desarrolladas al amparo de la Universidad, que cuando tienen la necesidad de salir del ámbito académico se ubican en Citexvi. Aquí se consolidan y después en algunos casos se han mantenido, como Nano Inmuno Tech, In Situ o Codelab.

–¿Por qué algunas toman la decisión de irse a un polígono?

–Nosotros recogemos proyectos de investigación. Este no es un edificio para mantener plantas de producción. Entonces muchas veces cuando necesitan un planta piloto o una nave con un equipamiento más fabril, se tienen que desarrollar en otros ámbitos.

–¿Y en el caso de Gradiant, que acaba de irse?

–Gradiant dejó estas infraestructuras el mes pasado no tanto por necesidades fabriles, sino porque por su modelo de negocio parece natural que llegado el momento diese el salto a una infraestructura propia. En los años 12 o 13 los responsables de Gradiant valoraban la posibilidad de desarrollar un edificio con la ayuda de Citexvi. En los últimos años con el crecimiento que han ido teniendo, las infraestructuras del edificio empezaban a limitar su capacidad de desarrollo. Cuando Gradiant abandonó estas instalaciones creo recordar que estaban en torno a 115 trabajadores.

–¿Cómo queda la ocupación de las instalaciones ahora? ¿hay sitio para nuevas empresas?.

–Después de la marcha de Gradiant tenemos un porcentaje de ocupación de un 93%, lo que nos ha permitido dar servicio a otros proyectos que han crecido o a nuevos que se han podido incorporar o lo van a hacer en próximas fechas. Las últimas empresas en incorporarse son Digitalízat Solutions y Mapas Labs y esperemos que antes de final de año poder anunciar alguna incorporación más.

–Teniendo en cuenta la ocupación actual, ¿se plantean una ampliación de las instalaciones?

–El proyecto de ampliación de Citexvi está sobre la mesa desde el año 14. Por ahora no ha sido necesario. Creo que los datos están consolidados, con un porcentaje de ocupación superior al 80% desde el año 15. Entonces, si las circunstancias lo favorecen y el interés de los socios es seguir apostando por este modelo, por parte de la gerencia no habría problema. Pero yo quiero ser conservador en este tema, para consolidar el proyecto actual. Estas iniciativas tienen que ser muy motivadas y muy razonadas, porque no estamos hablando de ampliar una vivienda unifamiliar. Estamos hablando de una infraestructura con unos importantes desarrollos tecnológicos y económicos. Requiere una apuesta en firme importante.

–Tampoco hay lista de espera.

–No, pero estamos intentando cerrar una empresa que ocuparía 220 metros y casi se llenaría el espacio. Siempre nos gusta tener un pequeño espacio, como la habitación de invitados. Nunca se sabe con este tipo de proyectos. Por ejemplo, cuando Centum en su versión inicial se incorpora al edifico en el año 2011 ocupaba un módulo de 71 metros. Hoy está ocupando casi 300 metros. Nosotros podemos intuir la potencialidad de los proyectos, pero el ámbito tecnológico va tan rápido y es tan evolutivo que nunca vamos a poder determinar si ese proyecto va a tener una demanda que requiera ampliar sus instalaciones. Siempre intentamos tener algo de espacio, aunque sea un módulo de 70 metros que tenga urgencia, que sea imprescindible atender y que le parezca a los socios que si no sería una oportunidad perdida. Aunque nunca lo es porque nuestros socios pueden poder a disposición alternativas.

-¿Cuáles son las principales ventajas de estar en el Citexvi?

-Evidenciaría dos muy claras. La primera, la proximidad al entorno de conocimiento que supone este campus. El poder estar en contacto, comentar, desplazarse tanto los investigadores que se desplazan a los centros de conocimiento como personal de esas facultades que se desplazan aquí y hay un contacto muy directo entre las empresas y lo que es el entorno universitario. Y luego la otra son las sinergias que se aprovechan de la presencia en un mismo espacio de las distintas entidades. Ahora mismo puede hacer más de 20 proyecto en los que participan de manera colaborativa entidades que se encuentran aquí, tanto en proyectos púbicos como privados. Conocen unas empresas lo que hacen las otras, van juntas a buscar clientes. Derivan trabajos a otras empresas. Más allá de lo que nosotros como gerencia conozcamos, hay una relación comercial y de desarrollo muy estrecha entre distintas empresas y entidades aquí alojadas. Es una ventaja competitiva muy importante. Aquí tenemos empresas muy vinculadas a la Universidad, otros son proyectos de mercado puramente, algún departamento de grandes empresas. Son eslabones de una cadena que le dan robustez y fortaleza.

-¿Tiene conocimiento de iniciativas similares en Galicia o a nivel nacional?

-Creo que no. Tenemos la consideración de parque científico y tecnológico y somos un caso singular porque no somos un parque extensivo en parcelas. Es difícil encontrar la colaboración de la Universidad con el apoyo de una entidad financiera como fue Caixanova y ahora Abanca, con la administración autonómica y con el Estado, a través de Zona Franca. Podría mencionar alguna iniciativa de carácter sectorial similar como puede ser la Ciudad de las TIC de A Coruña.