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Faro de Vigo

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Botellones y encuentros sociales disparan los contactos de los positivos a niveles "nunca vistos"

Negacionistas en una concentración en el centro de Vigo. C.P.

El confinamiento masivo decretado durante la primera ola de la pandemia fue muy efectivo para cortar la transmisión comunitaria del COVID y cercar a los posibles contactos estrechos de los positivos. Ahora, en plena explosión de la llamada ola juvenil, la situación ha cambiado considerablemente. Porque apenas hay restricciones de movilidad y las reuniones de no convivientes son continuas. Por eso, según apuntan fuentes de carácter sanitario, los contactos estrechos de casos positivos se han disparado “a niveles nunca vistos” desde el inicio de la pandemia. En otras palabras, la frecuencia de encuentros multitudinarios entre jóvenes, especialmente los famosos botellones tanto en la vía pública como en viviendas privadas, están llevando a los rastreadores y a los servicios de Atención Primaria a tener que controlar y confinar a cada vez un mayor número de posibles contagiados, tanto asintomáticos como personas que presentan algún signo que puede evidenciar la presencia del virus.

Precisamente a los servicios de urgencias de Atención Primaria de la ciudad (centros de salud y PAC) llegan y llaman a diario personas que aseguran ser contactos de un positivo, que tienen algún síntoma y que reclaman hacerse una PCR o un test de antígenos. Esto provoca que muchos días estos servicios se saturen y atiendan a un volumen enorme de pacientes, entre posibles casos COVID y personas con otras patologías. La interacción social está detrás de este aumento de los contactos y hay que recordar que varios centros de salud están completamente en cuadro por las ausencias de profesionales por vacaciones que no se cubren. Es más, en algunos ambulatorios el tiempo de espera para una cita con el médico de familia puede llegar a ser de varias semanas, lo que provoca precisamente que el paciente acuda directamente a urgencias provocando casos de saturación.

Mientras tanto, el último balance presentado ayer por la mañana por el Sergas refleja la enésima explosión de contagios en el área sanitaria de Vigo. En solo 24 horas se detectaron 385 nuevos positivos, acercando los pacientes activos al récord marcado a principios de febrero, cuando había 3.951. Ahora hay 3.915, 36 menos. Todo apunta a que en las próximas horas se superará ese pico, al igual que la barrera de los 4.000. Lo alarmante sigue siendo la tasa de positividad, porque casi dos de cada diez pruebas PCR realizadas están dando positivo. Concretamente en torno a un 17%, cuando la OMS marca el 5% como el máximo para determinar si la pandemia está controlada en un territorio concreto. Entre la tarde del viernes y el sábado el Sergas realizó en el área de Vigo más de 2.000 pruebas diagnósticas.

La situación sigue preocupando en la propia ciudad olívica. Porque la incidencia acumulada de casos por cien mil habitantes los últimos catorce días continúa su imparable ascenso y se sitúa ya en 765 tras registrarse 2.267 contagios en solo dos semanas. Y en el conjunto del área, únicamente Ponteareas, Oia, Salvaterra, Salceda, Covelo, As Neves, Arbo, Mondariz, Pazos de Borbén, Fornelos de Montes y Cangas se sitúan por debajo del riesgo extremo de contagio.

Precisamente el pasado sábado el Sergas trasladó un vehículo sanitario a la explanada del náutico durante toda la tarde para realizar pruebas de antígenos gratuitas con certificado a todos aquellos interesados en hacerse el test, con el objetivo de detectar el mayor número posible de asintomáticos. Así, de las 350 pruebas que se hicieron en este dispositivo, 16 fueron positivas. A lo largo de la jornada se vivieron importantes colas, fundamentalmente de personas jóvenes, que acudían voluntariamente a hacerse el test de antígenos.

El avance en la vacunación permite no obstante que la presión asistencial sobre los hospitales sea mucho menor que en las primeras olas del COVID. En la actualidad hay 35 pacientes con coronavirus ingresados en los centros sanitarios de la ciudad, cuatro de ellos en la UCI. 31 por tanto están en planta, dos menos que en la jornada anterior. Al ser una ola que afecta sobre todo a los jóvenes, la mayoría de casos son asintomáticos o pasan la enfermedad de forma leve, sin necesitar por lo general el ingreso hospitalario.

El virus vuelve a las residencias de Vigo con dos infectados

Tras varios meses en los que las residencias de mayores del área sanitaria de Vigo se habían librado completamente del virus, la Xunta informaba ayer de dos positvos en un geriátrico privado de la ciudad. Concretamente en el centro Bodía, unicado en la calle Sagunto, en el barrio de O Calvario. Una usuaria y una trabajadora han dado positivo, aunque al estar vacunadas están asintomáticas por lo que no revisten en principio gravedad. Ambas se encuentran además confinadas y se espera que no se detecten nuevos casos. Desde el centro informan que no tienen claro el origen de las infecciones. La primera en dar positivo fue la residente, y posteriormente la empleada también resultó contagiada, aunque todo apunta a que son casos que no están relacionados, por lo que la probabilidad de brote es reducida.

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