Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Guixar cumple diez años con un futuro brumoso

Pasajeros delante de la estación de Guixar

Pasajeros delante de la estación de Guixar Marta G. Brea

Expertos señalan el impacto que tendrá la salida sur en la terminal de Areal y apuntan su potencial para mercancías o el transporte urbano

La estación de ferrocarriles de Guixar cumple diez años desinflada y más instalada que nunca en la que ha sido su seña de identidad desde prácticamente el mismo día de su inauguración, a finales del verano de 2011: la indefinición.

Cuando el entonces ministro José Blanco cortó su cinta inaugural, el 27 de agosto de hace ahora una década, la terminal se presentaba como una opción “provisional”, un espacio en el que centralizar los tráficos ferroviarios mientras operarios y palas daban forma al nuevo complejo de Urzáiz.

MARTA G. BREA

Diez años de estación “provisional”

Se presentó como “provisional”, pero Guixar está a punto de cumplir diez años. Mientras no se active el vial sur es la única con salida directa al Miño y Portugal.

Una vez completadas las obras y estrenada la flamante terminal de Thom Mayne –deslizaba en 2011 Blanco–, Guixar podría variar su rol y centrarse en los servicios de proximidad. El ministro socialista incluso le lanzó el guante a la Xunta para que así fuera.

Pasaron los años, se finalizó e inauguró la nueva estación de Urzáiz –en 2015– y, sin embargo, Guixar siguió centralizando todos los servicios de Larga Distancia de Vigo, la conexión con Oporto e incluso parte de los trenes del Eje Atlántico. En la moderna terminal de Urzáiz, que superó los 120 millones de euros de inversión frente a los apenas 17,5 de Guixar, solo se activaron los trenes más rápidos del corredor Vigo-A Coruña. Se hizo así por una razón muy simple: Urzáiz no tiene conexión con la Línea del Miño, lo que significa que cualquier tren que salga o llegue a sus andenes debe pasar –pare o no durante el trayecto– por Santiago.

Así fue en 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020 y 2021... Hasta junio. El 14 del mes pasado Renfe trasladó uno de sus dos Alvia diarios Vigo-Madrid de la estación de Guixar a la de Urzáiz. Quedaba aún un segundo Alvia con salida y llegada en la estación de Areal, pero no ha tardado en seguir los pasos del anterior. Desde el lunes se presta también en los andenes situados bajo Vialia. Más allá del cambio operativo, la mudanza deja una huella –mejor dicho, un vacío– en Guixar, que pierde la ruta de Larga Distancia más importante del mapa ferroviario.

La “mudanza” del Alvia con Madrid se suma a la cada vez más larga lista de servicios que se caen de la parrilla de Guixar. Además de los trenes Media Distancia del Eje Atlántico trasvasados ya en 2015 a Urzáiz, la estructura de Areal ha perdido muchas de las conexiones que se ha cobrado la pandemia –enlaces suprimidos en 2020 y aún no repuestos–, como el Tren Hotel, el segundo Celta diario con Oporto o el servicio Media Distancia con Tui. ¿Resultado? A día de hoy Guixar conserva, básicamente, los trenes con Ourense (Línea del Miño), los del corredor luso, Ponferrada, Bilbao, Barcelona y las conexiones más lentas del Eje Atlántico.

Si en 2018 movía 523.600 pasajeros frente a los 814.800 de Urzáiz, todo indica que el desequilibrio a día de hoy –efecto COVID aparte– será bastante más pronunciado. Buena prueba de su pérdida de fuelle es que, salvo la cafetería, el resto de locales de Guixar están vacíos.

Interior de Guixar, con parte de su espacio comercial vacío. Marta G. Brea

La pregunta del millón es: ¿Cuál es el futuro de Guixar? El pliego elaborado por Transportes para el estudio de la salida sur aporta algunas claves. A la hora de definir cómo deben trabajar las empresas aclara que, “las alternativas que se analicen deberán contemplar, en primer lugar, la viabilidad funcional de unificar todos los servicios de viajeros de Vigo en la estación de Vigo-Urzáiz”. Como mínimo, el vial sur, una vez completado, garantizará un enlace directo entre Urzáiz y Portugal del que ahora carece.

El “objetivo”, remarca el Ministerio de Transportes, es “la unificación de las estaciones de Vigo”. Y en esa disputa Urzáiz gana enteros con respecto a Guixar: además de acoger Vialia, levantado tras una inversión considerable –en septiembre de 2020 Ceetrus fijaba el montante neto en 95 millones de euros–, se ha apostado por un gran nudo intermodal que incluye la nueva estación de buses y los accesos con la autopista, ambos en obras.

Para los expertos ferroviarios el futuro de Guixar estará muy determinado por la salida sur, una infraestructura –avisan– que incluso en un escenario optimista difícilmente estará lista en seis años. A partir de ese momento, reflexionan, la infraestructura de Areal podría volver a centrarse en mercancías. Otra de sus opciones pasa por apostar por el transporte de proximidad y crear un servicio de tren-tram. “No renunciemos a la estación para transporte urbano, sea a través de un metro o de tren-tram”, abogan tras recordar que Vigo es de las pocas grandes urbes españolas que carecen de tranvía o metro.

Juan Francisco Sánchez, de CGT, coincide en que la clave es la salida sur –que enlazará Urzáiz con Porriño, ahora restringido a Guixar– y señala que “desde el punto de vista operativo es un problema” tener dos estaciones, ambas término y vecinas. Su futuro apuntaría a mercancías, operativa o proximidad.

Compartir el artículo

stats