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El Cunqueiro se blinda: prohíbe los acompañantes y los pacientes no pueden salir de la habitación

Acompañantes pidiendo PCR y solventando dudas ante las nuevas limitaciones en el Cunqueiro.

Acompañantes pidiendo PCR y solventando dudas ante las nuevas limitaciones en el Cunqueiro.

Solo menores, embarazadas y grandes dependientes pueden recibir visitas de una única persona vacunada con las dos dosis y que tendrá que someterse a una PCR cada siete días

La quinta ola avanza sin control alguno en el área sanitaria de Vigo. En una sola jornada se volvieron a superar los doscientos nuevos contagios (concretamente 215) y la cifra de personas que tiene el coronavirus sigue creciendo progresivamente, llegando ya hasta las 2.490. Todas las alarmas están disparadas y por eso la dirección del Álvaro Cunqueiro ha decidido tomar medidas para blindar el hospital frente al virus. Una de las más duras es la prohibición de las visitas. En una nota interna dirigida a los jefes de servicio, la dirección informa que a nivel general no están permitidos los acompañantes salvo casos “expresamente autorizados”, concretamente menores, embarazadas y grandes dependientes, que podrán tener a su lado a una persona que deberá estar vacunada con las dos dosis y que tiene que pedir cita en el servicio de admisión para realizarse una prueba PCR que se deberá repetir cada siete días en el Covid-Auto. 

Fuentes del Sergas en Vigo aseguran que la prohibición de visitas se aplica únicamente en zonas de alto riesgo como Urgencias, pero en la nota informativa a la que ha tenido acceso FARO se especifica que se trata “de normas generales de protección en el entorno de hospitalización”, por lo que también se aplicaría a las diferentes plantas. Precisamente una mujer ingresaba ayer en la planta de ginecología para dar a luz y su marido, aunque tenía la pauta completa de la vacuna, no pudo entrar con ella: tuvo que hacerse una PCR en el Covid-Auto y hasta tener los resultados (siempre que sea negativo), le dijeron que no podría acceder.

  • Circular de la dirección del hospital con las medidas de protección

Así, en los casos excepcionales en los que se autoriza, el acompañante deberá permanecer durante todo el período de ingreso en la habitación con el paciente y utilizar siempre mascarilla quirúrgica. También se han establecida una serie de medidas que los enfermos hospitalizados deben cumplir. La principal: por norma general no podrán pasear fuera de la habitación ni estar en la sala de estar (salvo casos excepcionales autorizados). Es decir, los enfermos deben permanecer en la habitación, donde además, en caso de que sea doble, durante las comidas, se bajará el estor de separación entre las camas. Y aunque sea individual, el uso de mascarilla es imprescindible. En este sentido, también como medida de precaución, las salas de espera para pacientes y acompañantes permanecen cerradas. En cuanto a los profesionales que trabajan en el Cunqueiro, por norma general se evitará la rotación de profesionales entre unidades en la medida de lo posible.

Todas estas medidas no se toman porque el virus esté extendido en el interior del hospital vigués, sino precisamente para blindarlo al máximo frente a lo que está sucediendo fuera y proteger a pacientes y trabajadores teniendo en cuenta el momento actual de la pandemia ya que según apunta la propia dirección asistencial “se desconoce la probabilidad de que una persona, aunque esté vacunada, pueda ser portador del SARS-CoV-2, aunque dicha probabilidad parece baja en nuestro entorno. Con las medidas propuestas se intentará minimizar al máximo el contagio”.

No hay duda que el foco está puesto en los jóvenes, colectivo que está desbordando los centros de salud e infectando incluso a familiares que tienen las dos dosis de la vacuna puesta. Es más, en la propia UCI del Cunqueiro, debido a la alta incidencia del COVID en los jóvenes, solo se permiten visitas de personas mayores de 25 años (también con la pauta completa de la vacuna).

La sala de estar para enfermos y familiares permanece cerrada

El servicio de admisión del Cunqueiro recibió ayer consultas tras las nuevas limitaciones de acompañamiento / FDV

Todas las precauciones parecen pocas ante lo preocupante de los datos de la pandemia. Especialmente en la propia ciudad de Vigo, que desde hace varias jornadas se sitúa en riesgo extremo de contagio y cuya incidencia acumulada a catorce días sigue al alza, con 509 casos por cien mil habitantes. Una subida de 28 puntos que con toda probabilidad abocará a Vigo a restricciones más severas. Y es que con estas cifras el comité clínico podría subir a la urbe olívica al nivel alto, lo que supondría el cierre del interior de los establecimientos de hostelería y un aforo máximo del cincuenta por ciento en la terraza. “Tenemos que estar muy atentos y ser conscientes de que hay que ser extremadamente prudentes, especialmente los jóvenes”, aseguró ayer el alcalde, Abel Caballero, que no obstante recordó que la incidencia es superior en Ourense y Pontevedra.

Baiona, Crecente, Gondomar, A Guarda, Moaña, Mondariz-Balneario, Mos, Nigrán, Oia, Pazos de Borbén, O Porriño, Redondela, O Rosal, Tomiño y Tui son los otros municipios del área que presentan una preocupante situación epidemiológica, con una incidencia a catorce días superior a los 250 casos. 

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