Buena parte del vecindario de la calle Casiano Martínez, en Bouzas, se despertó esta madrugada en medio de un potente olor a humo y el aullido de las sirenas de los bomberos. Todo por culpa del incendio en el garaje del número 38 que se extendió con velocidad entre dos vehículos y que ya empezaba a afectar a la estructura del edificio en el momento de la llegada de los agentes antiincendios.

Según relatan desde el parque de bomberos de Vigo, el incidente se registró en torno a las 04.45 horas de este sábado en una vía muy próxima a la entrada del túnel de la VG-20. El incendio en los sótanos de un inmueble de cinco plantas desató todas las alarmas entre los vecinos. El humo se respiraba por todos los rincones del edificio y algunas personas comenzaron a salir por su propio pie a la calle, fruto del nerviosismo. Los bomberos se hicieron cargo de la situación y desalojaron a toda la gente que todavía quedaba dentro ante la posibilidad de una intoxicación por humo. Entre tanto, bajaron al garaje para constatar que el fuego se había desencadenado en uno de los coches allí estacionados y había saltado a otro colindante.

Una vez apagadas las llamas, pudieron certificar que uno de los turismos estaba calcinado por completo y el otro presentaba daños muy graves. El fuego y el calor también había afectado a la estructura del edificio, especialmente a las bovedillas del garaje.

Efectivos sanitarios se desplazaron en ambulancia al lugar para atender a varios vecinos, dos de ellos perjudicados por inhalación de humo y un tercero con una crisis de ansiedad. La Policía Local y Nacional también participaron en el operativo.

Una vez sofocado el incendio, ventilado el garaje y comprobado que ya no quedaba humo en las viviendas, los bomberos acompañaron a los vecinos que regreso a sus hogares. Eran las 07.15 horas. Habían pasado dos horas y media en la calle.