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Los juzgados de Familia limitan los informes psicosociales a casos de mucha conflictividad entre padres

Dependencias del Imelga 
en los juzgados de Vigo |  
// MARTA G. BREA.

Dependencias del Imelga en los juzgados de Vigo | // MARTA G. BREA.

Una de las consecuencias que dejó la pandemia en los juzgados de Familia de la ciudad fue el notable aumento de las demandas de modificación de medidas: régimen de visitas o la guardia y custodia de los hijos menores de edad. Esta realidad hacía presagiar el aumento de peticiones por parte de los magistrados de informes psicosociales; una estudiada valoración de la situación familiar del niño que determine qué entorno es el más adecuado para su desarrollo. Todo lo contrario. ¿El motivo? La alta demora en la emisión de estas periciales.

Nueve meses de demora

Fuentes judiciales han precisado que desde estas salsa de Primera Instancia especializadas en materias de Familia se limita la petición de los informes psicosociales a casos de mucha conflictividad entre los progenitores. “Es muy habitual que las partes los soliciten, o incluso en ocasiones la Fiscalía, pero el juzgado solo lo admite cuando no hay otra manera de resolver esta conflictividad. Dilata mucho el proceso”, admite la letrada de la Administración de Justicia de uno de estos juzgados.

Informes de parte

Su homólogo de otra sala de Familia destaca que están más solicitados para casos de determinación del régimen de visitas que en casos de custodia y que obedecen, en muchas ocasiones, a la disparidad de los informes de parte. “El padre y la madre suelen traer sus propios informes psicológicos, pero habitualmente son opuestos. El trabajo de los equipos del Imelga (Instituto de Medicina Legal de Galicia), en cambio, es totalmente imparcial y ofrece una valoración objetiva sobre el menor y su contexto”, esgrime el letrado judicial.

Medio centenar de informes

Y es que los psicólogos forenses de los tres equipos que conforman este gabinete en los juzgados de Vigo recibieron, a lo largo de este año, cerca de una veintena de casos procedentes de los órganos de lo Penal y Violencia sobre la Mujer y 36 de los de Familia. Para realizar sus informes deben citar y entrevistar a todo el entorno familiar del menor: madre, padre, nuevas parejas de los progenitores o incluso abuelos en el caso de reclamar estos algún tipo de régimen de visitas al niño. A mayores, si los hijos superan los 12 años de edad, además de la prueba psicosocial puede solicitarse la exploración del menor.

Inestabilidad de la plantilla

Todo este arduo trabajo de entrevistas está detrás de la elevada demora en la emisión de las periciales, pero desde la Subdirección del Imelga de Vigo destacan una causa a mayores: la inestabilidad de la plantilla. Estas fuentes precisan que, a excepción de uno de los equipos, los profesionales que conforman este gabinete cambian frecuentemente de destino, no garantizando una continuidad en la plaza. “Al incorporarse, tienes que explicarles cómo realizamos estas entrevistas, tienen que revisar todos los expedientes y eso lleva tiempo. Cuando uno se va, hay que volver otra vez a sacar la vacante y eso demora todo el proceso. Hay otras subdirecciones que tienen más carga de trabajo pero no tienen este problema de plantilla”, esgrimen desde la Subdirección de Vigo.

Medidas coetáneas

Y mientras estos informes –que si bien no son vinculantes, son considerados como una prueba de peso– no ven la luz, las salas de Familia señalan una vista para acordar medidas provisionales o coetáneas en estos procesos de divorcio. “El niño no puede quedar desamparado, así que el magistrado fija la custodia para uno u otro progenitor, o compartida, régimen de visitas, etc.; y si luego el informe psicosocial estima que es una decisión acertada se mantiene. Si no lo es, se revocaría”, concluyen fuentes judiciales.

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