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La novela negra, la estrella en las bibliotecas viguesas durante la pandemia

La biblioteca Neira Vilas proporciona a sus socios libros  en papel, electrónicos y audiovisuales.

La biblioteca Neira Vilas proporciona a sus socios libros en papel, electrónicos y audiovisuales. Alba Villar

Los libros, especialmente la novela negra, se han convertido en refugio y evasión en tiempos de pandemia. Viajar, vivir aventuras y disfrutar con otras vidas y culturas es posible sin moverse de casa. Si durante el confinamiento el índice de lectura, especialmente los libros electrónicos, se disparó, el placer de disfrutar de historias en papel impreso sigue al alza en las bibliotecas públicas viguesas.

La biblioteca municipal Xosé Neira Vilas, totalmente gratuita, alcanzó el año pasado los 17.567 socios, frente a los 17. 019 que había un año antes del confinamiento. Pero el amor por los libros sigue creciendo, pues en los primeros cinco meses de este año se han dado de alta casi 200 usuarios más.

El bum de la novela negra local ha llegado a la ciudad y es la preferida entre los adultos. El título más demandado en 2020 fue “O último barco” de Domingo Villar, con el policía Leo Caldas resolviendo crímenes en Vigo. “Una familia decente” de Rosa Ventrella y la saga de “La villa de las telas” y “Lume azul” de Pedro Feijóo conforman el hit parade de éxitos del año. En el primer semestre de este ejercicio la novela “Terra alta” de Javier Cercas; “La hija olvidada”, de Armando Lucas Correo y “Mil besos prohibidos”, de Sonsoles Ónega, son los libros más demandados por los lectores. Una demanda que suele ir pareja a los volúmenes más vendidos en las librerías

En el apartado infantil, los libros más demandados por los niños fueron los cómics de la serie “Bone” y los de “La caja de música”, mientras en libro lideró la colección “Érase una vez... el cuerpo humano”. Un año después “La caja de música” es el cómic preferido, seguido por “Brigada de las pesadillas”, de Thilliez Colección.

Con el confinamiento y las restricciones de movilidad el número de préstamos de libros impresos, se desplomó y pasó de 41.869 volúmenes en 2019, a casi la mitad. En lo que va de año se vuelve a la normalidad y ya se han registrado 14.213 préstamos.

Frente al problema de acceder al libro impreso durante el confinamiento, la actividad de la plataforma de audiovisual EfilmVigo superó las mejores previsiones. Los socios de la biblioteca Neira Vilas tienen a su disposición 27.400 títulos audiovisuales para ver en streaming. Se trata de un servicio gratuito que funciona las 24 horas los 365 días del año. De 860 préstamos realizados en todo 2019, pasó a 2.557 en 2020 y hasta mayo de este año ha realizado ya 964 préstamos.

La biblioteca Xosé Neira Vilas en O Calvario, oferta también a sus socios libros electrónicos en préstamo mediante un convenio con la Red de Bibliotecas Públicas de Galicia. Al tratarse de una oferta telemática, no necesitan acudir físicamente a la biblioteca. El libro electrónico experimentó un notable incremento de usuarios activos y pasó de 7.300 usuarios en 2019 a 19.411 socios en 2020, según se desprende del balance anual de GaliciaLe, la plataforma de la Xunta de Galicia de préstamos de libros, revistas, audiolibros y películas en formato digital que a lo largo de 2020 contabilizó 149.444 préstamos, frente a los 56.144 de un año antes.

Abel Losada, concejal de Cultura: “Hay que seguir potenciando el libro impreso”

Abel Losada, concejal de Cultura, hace un llamamiento a la lectura en papel y la adquisición de libros impresos en el comercio local: “Con las restricciones era previsible el crecimiento de la lectura en soportes informáticos, que llegan para quedarse,. Pero en el Concello somos conscientes también de que hay que seguir potenciando el libro impreso como material físico, es lo que queremos fomentar con la feria del libro”.

El edil apunta que el objetivo político de su departamento durante la pandemia ha sido “mantener todos aquellos servicios que fuesen posibles, por supuesto el libro electrónico, pero en cuanto se pudo establecimos un equipo de voluntarios para repartir libros a los usuarios”. Abel Losada tiene claro por donde pasa el futuro de las bibliotecas municipales: “Está claro que el Concello de Vigo apuesta por la compra de libros físicos. Pero hay otras demandas que cubrimos, además del libro impreso y el electrónico en el sentido de obra escrita. Un tema importante tiene que ver con los espacios de lectura y el libre acceso a la red. Es una demanda académica muy fuerte y que aumenta de forma espectacular en épocas de exámenes. La mayor parte de las bibliotecas universitarias están arriba, en el campus, y los estudiantes prefieren quedarse en la ciudad cuando no hay clases. A eso le estamos dando respuesta con distintas infraestructura. La biblioteca del Estado en el entorno de los juzgados de la calle Lalín creará un eje importante con el campus de Torrecedeira y también está la futura biblioteca de Teis, con la que intentamos ir cubriendo progresivamente el territorio”.

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