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Adiós al bum de la venta de mascarillas

Farmacéuticos de Coia muestran los distintos tipos de mascarillas que se venden en su establecimiento.

Farmacéuticos de Coia muestran los distintos tipos de mascarillas que se venden en su establecimiento. Ricardo Grobas

El inicio de la pandemia cogió a la industria española con el pie cambiado en cuanto a la fabricación de mascarillas. La demanda desbordó la oferta hasta tal punto de que farmacias y supermercados dejaron de tener existencias de estos elementos de protección facial que se han convertido en un complemento más en el día a día de la ciudadanía. Para paliar esa situación de extrema emergencia por falta de cubrebocas, el Gobierno español tuvo que acudir al mercado chino para abastecerse, y boticas y demás establecimientos traían del país asiático las mascarillas, teniendo que pasar por el filtro de las aduanas con un proceso demasiado farragoso para un momento tan complicado como aquel inicio de la pandemia.

El plan de fabricación de mascarillas a nivel nacional permitió poco a poco solventar esa crisis de material. Porque muchas empresas tanto a nivel nacional como gallego se lanzaron a la elaboración de protecciones faciales de todo tipo: higiénicas, quirúrgicas, FPP2... Pero ahora la situación ha dado un auténtico vuelco. El reciente anuncio de Pedro Sánchez del fin de la obligatoriedad del uso de mascarillas en el exterior a partir de este sábado 26 de junio ha provocado que su demanda y por tanto su comercialización haya caído en picado.

Y de ello dan fe tanto las farmacias como los supermercados de la ciudad, los dos tipos de establecimientos donde es más habitual comprar este tipo de elementos de protección. “Hemos notado un importante bajón. Se venden muchas menos que antes, que entraban constantemente clientes que reclamaban este producto. Ahora hay una sensación general de que ya no las van a necesitar y la gente compra mucho menos, tanto quirúrgicas como FPP2 o de tela”, explica Esperanza González, titular de la farmacia Traviesas.

Es lo mismo que está viviendo la botica dirigida por Vicente Orjales, en el barrio de Coia. “Cualquier información que sale en los medios, como el anuncio que hizo recientemente el presidente del Gobierno sobre el fin de la obligatoriedad en el uso de mascarillas en el exterior, provoca un cambio de tendencia. Y ahora hemos notado que el consumo ha bajado muchísimo”, explica el boticario. Orjales ha percibido también que últimamente se están utilizando cada vez más mascarillas que son reciclables y permiten varios lavados, “aunque no son por lo general las más recomendables”.

Tras las navidades hubo un acopio masivo por temor a otro confinamiento

Varios supermercados de Vigo consultados por FARO también han notado que desde el anuncio de Pedro Sánchez las ventas de mascarillas se han rebajado considerablemente, precisamente además en el momento el que el precio está más bajo. Si al inicio de la pandemia un paquete de diez mascarillas higiénicas de un solo uso se ofrecía por cerca de ocho euros en algunos establecimientos, ahora se pueden adquirir en algunos casos por solo uno.

Darias: “No será obligatorio llevar mascarillas al aire libre con distancia interpersonal de metro y medio” Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: EFE

Hay que señalar también que tanto boticarios como personal de supermercados de la ciudad confirman que muchas personas hicieron acopio masivo especialmente tras las navidades por temor a un segundo confinamiento estricto y que todavía sigue tirando de esas existencias, por lo que en estos casos no han necesitado volver a comprar.

Caballero reclama relajar las restricciones en la ciudad y reforzar los centros de salud para evitar las colas

Vigo lleva varias semanas presentando datos epidemiológicos esperanzadores. Según el último balance del Sergas, el Álvaro Cunqueiro ya no tiene a ningún paciente ingresado por COVID en la UCI y la incidencia continúa reduciéndose. Especialmente en la ciudad. Los nuevos casos a catorce días por cien mil habitantes se reducen a 29,7, mientras que la incidencia a 7 días es de 14,7. Por eso el alcalde, Abel Caballero, criticó ayer que la Xunta mantenga restricciones genéricas sin tener en cuenta el nivel de incidencia de la pandemia por ciudades o áreas concretas, e insistió en que, con la actual situación epidemiológica, la ciudad olívica podría celebrar San Juan con hogueras en espacios públicos “perfectamente”, aunque manteniendo ciertas medidas de precaución, por solicitó “relajar” esas restricciones.

Un farmacéutico de Coia muestra los distintos tipos de mascarillas que se venden en su establecimiento R. Grobas

“No entiendo que la Xunta prohíba las hogueras. Se podrían hacer perfectamente, con control y límites de aforo, pero no nos lo permite. Y también prohíbe, por la vía de los hechos, la apertura de las piscinas de Samil”, lamentó. El regidor olívico censuró que el gobierno gallego ponga “tal nivel de control, como si hubiera incidencia de 100”, y advirtió que “la Xunta tiene que diferenciar, no puede tratar a todas las ciudades igual”. Según el alcalde, Vigo “no puede tener medidas tan restrictivas” cuando está teniendo un “buen comportamiento”. “No digo que esto sea barra libre, pero se tienen que relajar un poco las medidas, dar más margen a la hostelería y las actividades lúdicas”, reclamó. Por otro lado, Caballero también se refirió a las colas que se están viviendo en los centros de salud de la ciudad de personas que acuden a los ambulatorios para la tramitación del certificado de vacunación que les permita viajar en verano. “Ahora se ven las deficiencias. La Xunta tiene que reforzar el servicio de atención al público. Hay listas de espera, operaciones que no se hacen, centros de Atención Primaria superados, médicos con unas jornadas muy fuertes...”, relató el alcalde de Vigo.

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