“La atención sanitaria en el área de Vigo no es buena”. Es una de las críticas que el alcalde, Abel Caballero, le lanzó en la rueda de prensa diaria a la Consellería de Sanidade, a la que le solicita que “ataje” la lista de espera para intervenciones quirúrgicas, que ofrece una cifra “inenarrable”: 60.000 personas, según apuntó.

Para justificar su afirmación, el regidor recordó que el gobierno gallego cerrará camas en verano: el área sanitaria viguesa se quedará sin 135 en julio, agosto y septiembre entre el Álvaro Cunqueiro y el Meixoeiro, cantidad que se suma a las 120 que ya permanecen inoperativas en este último centro hospitalario: en total, 255. No obstante, fuentes del Sergas en la ciudad confirman que esas 135 plazas podrían volver a habilitarse “de manera inmediata” en caso de que la presión asistencial y las condiciones sanitarias lo demandasen. Esa reducción de camas siempre llega en el momento en que el personal se coge las vacaciones, lo que provoca una disminución de la atención, ya que las intervenciones quirúrgicas se reducen, al igual que la capacidad de ingresos y de consultas.

Caballero destacó que “es el momento de hacer lo contrario y dar un buen servicio sanitario para recuperar los retrasos que hubo por la pandemia del COVID” y denunció que la Atención Primaria “sigue yendo mal”. Mencionó “ejemplos concretos”: “A alguien con una afección oncológica severa le retrasaron su operación; otra persona acudió al pediatra hace dos días y no había pediatra. Feijóo y el conselleiro deben resolver con diligencia la situación”.