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Médicos de Primaria piden a los sindicatos que demanden al Sergas por la sobrecarga

Una de las protestas de los médicos de Primaria durante uno de los paros de 2019. |   // ALBA VILLAR

Una de las protestas de los médicos de Primaria durante uno de los paros de 2019. | // ALBA VILLAR

Para proteger la salud de los facultativos de los centros de salud del área sanitaria de Vigo y en defensa del “derecho de los pacientes a recibir una atención sanitaria adecuada y de calidad”, alrededor de 130 médicos de familia y pediatras firman un escrito dirigido a la Junta de Personal en el que solicitan que inicie acciones legales contra la Consellería de Sanidade por la sobrecarga asistencial que padecen desde hace años, que la pandemia ha agravado todavía más y para la que no hay visos claros de solución a corto plazo.

Alrededor de 130 facultativos de familia y pediatras firman el escrito | Solicitan que actúen para lograr un fallo de los tribunales similar al emitido por el Superior de Madrid

Lo hacen tomando como ejemplo el conflicto entre los profesionales de Atención Primaria y la Consejería de Madrid, en el que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid obliga a la Administración a crear “un plan de prevención de riesgos laborales” en el que se determinen las cargas de trabajo, se fije el número máximo de pacientes a atender por jornada y el tiempo mínimo de dedicación a cada uno, y la condena al “establecimiento de una plantilla acorde a ello y a la cobertura de las vacantes existentes”.

  • Sin personal para los refuerzos en centros de salud con muchos veraneantes

Los profesionales de los centros de salud de Vigo denuncian desde hace años el deterioro de la atención, principalmente, por la falta de sustitutos para cubrir desde vacaciones a bajas o jubilaciones, lo que hace que deban asumir a los pacientes de su cupo y el de los compañeros que falten. Se forman menos médicos de los que se jubilan –la plantilla está envejecida–y los pocos que se especializan en el área, en su mayoría, renuncian a los contratos que les ofrece el Sergas y se van a otros sitios a trabajar. A ello se suma un alto porcentaje de bajas por problemas psicológicos.

Profesionales explican que al estrés por la sobrecarga se ha sumado los miedos por la exposición al COVID. Claro ejemplo de la falta de médicos es la situación que se vive en el centro de salud de A Guarda, donde a Sanidade le ha costado mucho encontrar dos médicos para sustituir a los cuatro que faltan en una plantilla de ocho. Y no hay ninguno para los dos cupos de Oia. Se trata de una zona que recibe una mayor carga en verano por la frecuentación de turistas y que este año no tendrá un equipo de refuerzo para ello, igual que los otros cuatro centros del área con esta circunstancia –Baiona, Cangas, Redondela y Val Miñor–.

Esto, del lado de la oferta. Y del lado de la demanda, cada vez es mayor, entre otras cosas, por el envejecimiento de la población. El resultado de este cóctel es una sobrecarga asistencial que está minando a las plantillas, alargando las demoras por una cita y afectando a la calidad del servicio.

Tras tratar de buscar soluciones con Sanidade, este problema explotó en el área en diciembre de 2018 con el anuncio de la dimisión en bloque de más del 80% de los jefes de servicio y de unidad de Atención Primaria. La confirmaron tres meses después tras infructuosas negociaciones. Curiosamente, en Madrid se fragua en estos momentos la dimisión generalizada de sus cargos en los centros de salud. La rebelión que comenzó en Vigo se extendió luego a toda Galicia, con protestas todos los jueves y la convocatoria de varias huelgas.

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Las imágenes de la huelga de Primaria en Galicia Faro de Vigo

El primero de estos paros se desconvocó in extremis por un acuerdo entre los sindicatos y Sanidade, algo que sentó muy mal entre los profesionales. Algunas centrales aseguraron luego arrepentirse de haber “confiado” en las promesas de la Administración. Por ello, en torno a una cuarta parte de los médicos –y aún faltan centros por firmar– apelan ahora a todos ellos para que “ejerzan las acciones legales que en derecho procedan contra la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, a fin de obtener una sentencia en los mismos términos que la referida anteriormente en Madrid”.

El fallo, del pasado mes de marzo, declara que la Consejería de Sanidad de Madrid ha incumplido “sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales, de valorar la carga de trabajo del colectivo de médicos y pediatras de Atención Primaria y de la evaluación de los riesgos de sus puestos de trabajo”. Por ello condena a la Administración a “efectuar de forma inmediata un plan de prevención de riesgos laborales con la valoración de los puestos de trabajo de los médicos y pediatras de Atención Primaria, evaluación de los riesgos de los mismos y determinación de las cargas de trabajo, fijando los cupos, número máximo de pacientes a atender por jornada de trabajo y tiempo mínimo de dedicación a cada no”. Además, esta sentencia sobre la que aún cabe recurso de casación, obliga a “establecer una plantilla acorde a ello y a la cobertura de las vacantes existentes en la misma”.

El colectivo médico ya presentó un escrito ante la Consellería de Sanidade pidiendo un plan de prevención hace ocho meses, pero no ha tenido ningún tipo de respuesta. Consideran que puede deberse a que estos temas son competencia de los delegados sindicales y por ello recurren a ellos para que lleven el asunto a los tribunales. El Ministerio de Trabajo ya urgió en agosto de 2019 al Sergas en Vigo a evaluar la carga laboral de los facultativos de Primaria, en respuesta a una denuncia presentada por CESM a petición de los médicos.

En este tiempo, Sanidade ha abierto foros de diálogo y ha elaborado varios documentos y proyectos, como el Plan Galego de Atención Primaria 2019-2021, que incluye la creación de 80 plazas de médico y 20 de pediatría, o el Consejo Asesor Técnico de Atención Primaria, que la Asociación Galega de Medicina Familiar y Comunitaria (Agamfec) ha abandonado al entender que “no han notado ningún cambio en su situación de sobrecarga”.

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