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Ryanair, un pastel de 600.000 viajeros para Peinador

Un avión de Ryanair, en pleno despegue en Peinador.

Un avión de Ryanair, en pleno despegue en Peinador. Marta G. Brea

Hace escasas cuatro semanas la foto hubiese parecido más un montaje, un falso arreglo con Photoshop, que una imagen con todas las de la ley y distribuida incluso desde el propio gabinete del Concello: en un extremo de la mesa, el alcalde de Vigo, Abel Caballero; en el otro, una cámara, un micro y una gran pantalla desde la que intervienen dos directivos de Ryanair. Hablan distendidos, con boli y papeles delante, notas –según deslizaría más tarde el regidor– sobre posibles rutas, costes y calendarios.

La imagen hubiese olido a embuste hace semanas porque ambas partes, Concello y low cost, terminaron levantándose en 2019 de una mesa muy parecida al no ser capaces de cerrar un acuerdo que blindase la permanencia de la aerolínea en Peinador. No pudo ser entonces; pero –al menos por las impresiones que se deslizan– todo indica que sí lo será ahora.

Ryanair llama a la puerta del Concello. Y lo hace con vocación de apostar por Vigo en un escenario complicado, con el COVID sembrando de dudas las pistas aeroportuarias de medio mundo. En mayo, sin subvenciones de por medio, la aerolínea de Michel O´Leary decidió comercializar por riesgo y ventura propios billetes entre Vigo y Barcelona. Poco después enviaba una carta a Praza do Rei en la que animaba a que ambas partes se sentasen a hablar. La cita se fijó para esta semana y ha servido ya para trazar pautas: se plantean rutas nacionales –peninsula e islas– y con el extranjero.

A la espera de que las negociaciones avancen y se concreten las conexiones, el “pastel” no suena nuevo para Vigo. Peinador ya lo paladeo, saboreó y disfrutó. Entre 2016 y 2018 Ryanair operó en Vigo un enlace anual con Barcelona y cuatro estacionales –no siempre simultáneos– con Dublín, Edimburgo, Bolonia y Milán. En 2019, en plenas negociaciones, llegó a sumar incluso uno fugaz con Londres. A lo largo de esos 40 meses la aerolínea de O´Leary llegó a superar los 600.000 viajeros, una jugosa inyección de pasaje que coincidió además con un período especialmente dulce para el aeródromo olívico. 2018 se cerró con 1,1 millones de usuarios.

Durante esa relación de tres años largos Ryanair demostró además su capacidad para captar y atraer turistas, tanto nacionales como extranjeros. 2018 se despidió también con una marca notable en los hoteles: 415.500 visitantes, 128.000 de ellos foráneos. Solo italianos hubo 11.500. Al año siguiente el total de clientes con residencia fuera de España se había caído ya a 120.700. Su influjo se sintió también con un abaratamiento de los servicios con Barcelona.

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