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Las enfermeras, indignadas: “¿Dónde está la conciliación familiar?”

Andrea, con la reclamación presentada frente al Sergas.

Andrea, con la reclamación presentada frente al Sergas. Marta G. Brea

La falta de enfermeras disponibles en las listas de contratación ha llevado al Sergas a restringir por tercer verano consecutivo la concesión de permisos y días libres. En la resolución dictada el 1 de junio por la Gerencia, explica que ,“excepcionalmente, en el caso de ser preciso por concurrencia sobrevenida de ausencia de profesionales”, incluso se podrá revocar la autorización de permisos sin sueldo ya concedidos, mientras se haga “al menos” con una antelación de 15 días. Pues la excepción se ha producido y el Sergas en Vigo ha suspendido, al menos, tres al límite del plazo.

Es el caso de Andrea Lemos, enfermera de Urgencias. Se lo comunicó la Dirección del Área el miércoles. Ella lo solicitó porque lo necesita. Tiene dos niñas de cuatro y siete años, esta última con una discapacidad reconocida y un grado dos de dependencia –severa–. No tiene con quien dejarlas al terminar el curso y, además, a la mayor tienen que llevarla a distintas atenciones –la asociación que la atiende, el logopeda, otros cuidados...–. “Igual el día antes te decimos que sí”, llegaron a decirle. “¿Y qué hago yo? ¿Me planto aquí el día 1 con las niñas para que me digan sí o no?”, pregunta y añade: “¿Dónde está la conciliación familiar?”.

Ahora se ve de repente con que sus planes se vienen abajo a solo dos semanas. “No podía parar de llorar de la impotencia”, cuenta. “Para una cosa que pido, que sale de mi sueldo y a la que tengo derecho...” , lamenta y destaca que, salvo los permisos de maternidad, nunca cogió una baja. “Siempre estás para todo lo que necesitan, estamos reventados de la pandemia y la carga laboral que asumimos ahora es bestial”, reprocha “disgustada”.

Junto a ella, se lo comunicaron también a una enfermera de quirófano y a otra del hospital de día, que lo habían solicitado por conciliación familiar en julio. Creen que es el primer año que deniegan permisos previamente concedidos. Andrea ya ha puesto una reclamación y, aunque sabe que la respuesta no llegará a tiempo –el Sergas dispone de tres meses– está dispuesta a llegar a los tribunales.

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