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La A-52, el rival a batir del Alvia a Madrid

Viajeros del Alvia entre Vigo y Madrid que opera desde esta semana en Urzáiz y circula por el bypass de Conxp

Viajeros del Alvia entre Vigo y Madrid que opera desde esta semana en Urzáiz y circula por el bypass de Conxp Ricardo Grobas

Al Alvia de Vigo le toca jugar con las cartas marcadas. Ni la Línea del Miño, el anticuado corredor por el que llevan años circulando los trenes con origen o destino Madrid, ni tampoco la nueva articulación del servicio a través del bypass de Conxo le ponen fácil a los trenes de Vigo cumplir con uno de sus grandes retos: captar pasajeros del municipio y, sobre todo, del gran caladero de población que reside en la comarca, en zonas como O Condado, Val Miñor o Louriña.

Las rutas del Miño y Conxo exigen cerca de hora y media para viajar a Ourense; por autovía, 60 minutos | La diferencia complica ganar pasaje del área, clave para añadir frecuencias

Y no se lo facilitan por una cuestión de tiempos... y alternativas. A día de hoy los Alvia que circulan por la infraestructura del Miño rumbo Madrid –con fecha de caducidad, según avanzó esta misma semana el alcalde– tardan 92 minutos en llegar a Ourense; los nuevos servicios vía bypass de Conxo, 85. El primero realiza dos paradas por el camino, en Redondela y Guillarei; el segundo, una sola, en Pontevedra. Ni uno ni otro baten en tiempos a la opción del vehículo particular y la carretera. A través de las autovías A-55 y A-52 –ambos viales gratuitos– un vigués puede llegar a la urbe das Burgas en 60 minutos.

No le ocurre lo mismo a un vecino de Santiago. Gracias al moderno corredor Compostela-Ourense –inaugurado en 2010– un santiagués dispone de trenes capaces de situarse en 34 minutos en la estación de Ourense, bastante por debajo de los cerca de 60 que tardaría echando mano de la carretera. Curiosamente, tanto Vigo como Compostela están más o menos a la misma distancia de Ourense. Los tiempos también favorecen al tren en A Coruña o Pontevedra.

La desventaja de los Alvia olívicos es aún mayor para buena parte de los residentes de la comarca. Para muestra, un botón: un vecino de Ponteareas, municipio de casi 23.000 habitantes, tarda alrededor de 30 minutos en llegar a Vigo. Una vez en la nueva estación de Urzáiz puede tomar un Alvia que lo deje en la urbe das Burgas en 85 minutos. En total, entre el recorrido de Ponteareas a Vigo y de Vigo a Ourense, suma 115 minutos, cálculo que no incluye el tiempo de espera en la terminal. Si ese mismo residente de Ponteareas se trasladase en coche a Ourense por la A-52 tardaría unos 50 minutos.

En una situación similar están los vecinos de Mondariz y Mondariz Balneario, Salceda, Pazos, Mos o Salvaterra, por poner otros ejemplos; todos municipios de la comarca, más próximos a Vigo que Ourense, pero para los que los tiempos actuales del ferrocarril no ofrecen una ventaja tan contundente sobre la carretera como la que sí disfrutan los residentes de Ames, Teo o Brión que toman un Alvia en Compostela.

Si el destino final de los viajeros es Madrid no todos pueden permitirse el traslado por carretera a la capital auriense; pero sí es un factor que entra en juego y drena pasaje a Vigo. La realidad a día de hoy es que, a pesar de la gran bolsa de población del sur de Pontevedra, los datos comerciales de Adif muestran que las dos estaciones de Vigo registran, en general, menos “viajeros” que las de Santiago o A Coruña. En 2018 Urzáiz y Guixar sumaron 1,34 millones frente a los 2,06 de la terminal herculina o los 2,6 de la compostelana, influida esta última probablemente por el turismo.

  • 1. Tiempos del Alvia con Ourense

    El tren Alvia que circula por la Línea del Miño tarda 92 minutos en llegar de Vigo a Ourense; el de Conxo, con una parada menos, 85.

    2. La duración del viaje por carretera

    Por carretera, a través de las autovías A-55 y A-52, se tarda aproximadamente 60 minutos en recorrer el trecho entre Vigo y Ourense.

    3. La situación en otras ciudades

    Un santiagués tarda 34 minutos en llegar en tren a Ourense; en coche, unos 60. Un coruñés, 64 minutos en tren y 100 por carretera.

Que el tren tenga mayor o menor capacidad para competir con la alternativa por carretera y, en consecuencia, captar pasaje de la comarca tiene implicaciones que –en el caso del Alvia con Madrid– van mucho más allá de la ruta a Ourense. Los expertos advierten de que el volumen de viajeros es determinante para disfrutar de más o menos frecuencias. A más pasaje, más trenes por semana; a menos pasaje, menos servicios también.

A día de hoy circulan dos frecuencias Alvia directas –cuatro trenes– entre Vigo y Madrid. Uno sale de Guixar y otro de Urzáiz. En aproximadamente un mes, según avanzó hace unos días el alcalde, ambos operarán en la terminal de Vialia y utilizarán el bypass. Sobre la mesa habría una tercera frecuencia, pero sujeta a la demanda y con parada en Arousa.

La variante de Cerdedo prevé la uniónde Ourense y Vigo en 30 minutos

¿Puede el tren de Vigo a Ourense competir con los tiempos de la carretera? A la espera de las mejoras que puedan acompañar a la modernización de la maquinaria, la infraestructura actual deja pocas opciones. Al menos en el corto plazo. Sobre la mesa hay sin embargo proyectos que sí lo harían posible. El Gobierno está elaborando el estudio hidrogeológico de Cerdedo, una variante ferroviaria que conectaría Vigo y Ourense en aproximadamente 30 minutos. Otras voces defienden una alternativa por Mondariz que rondaría los 25.

Hasta que se concreten sobre el terreno Vigo disfrutará de recortes con Madrid, pero ganados principalmente una vez superado Ourense. El último, por ejemplo, articulado por el bypass, se consigue con la supresión de paradas. De los 30 minutos que gana con respecto al servicio por el Miño, 7 se arañan entre Vigo y Ourense y los restantes entre esa ciudad y Madrid a base de suprimir paradas en puntos como Segovia o Miranda.

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