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El proyecto pionero de Érguete: lecciones de igualdad a niños de 5 años

Un momento del tallerde igualdad impartido por Érguete a los menores de la EEI Monte da Guía

Un momento del tallerde igualdad impartido por Érguete a los menores de la EEI Monte da Guía Alba Villar

“He detectado que, a mi hijo de 5 años, en casa, le gusta jugar con la plastilina, sin embargo, en el colegio, por la presión de grupo, opta por el fútbol y tiene el rol adquirido de que los niños juegan a la pelota y las niñas, no”. Es el testimonio de Sandra Fernández, vocal de la Asociación de Nais e Pais do Alumnado (ANPA) de la escuela de educación infantil (EEI) Monte da Guía, en el que la Asociación Érguete ha desarrollado un taller de igualdad pionero entre más de 20 menores de 5 y 6 años para detectar estereotipos de género, acercar a los pequeños conceptos y herramientas de sensibilización, implicación y actuación basadas de sensibilización, y comentar los resultados con los padres y madres, a los que se les facilitaron recursos para trabajar estos aspectos en casa con los vástagos, algo “fundamental”.

En total, han sido ocho horas dedicadas al alumnado –distribuidas en sesiones de dos horas al día– y dos a los responsables de los pupilos –por medio de una sesión online–. Se trata del primer taller que la entidad lleva a cabo con menores de educación infantil: se enmarca en el programa Educando na igualdade. Hasta la fecha, Érguete los había realizado entre niños de más edad.

Un momento del taller de igualdad de Érguete en la EEI Monte da Guía Alba Villar

El taller se dividió en cuatro temáticas: mi identidad y autoconocimiento, familia –diversidad y corresponsabilidad en el desarrollo de tareas domésticas–, profesiones, y juegos y juguetes –en estos dos últimos ámbitos, para hacerles entender que no tienen género–. La responsable de la oficina técnica de prevención de Érguete y coordinadora de la actividad, Laura Durán, destaca que el primer apartado se centró en el tema de las cualidades, en que “todos somos diferentes y tenemos cosas positivas”. “Les costó encontrar aspectos positivos de sí mismos, pero no de los demás. La mayoría del alumnado identifica las cualidades personales con aspectos físicos. Con esta actividad, aprendieron que todas las personas tenemos cualidades positivas que son “menos visibles a los ojos”, pero más importantes para la buena relación entre las personas”, señala.

"La selección que hicieron en las profesiones reproduce roles de género, apenas eligen solo para mujeres"

Laura Durán - Responsable del programa - Érguete

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Durán asegura que los pequeños “entienden perfectamente” que hay diferentes tipos de familias –algunos dibujaban a dos madres o un padre, a sus abuelos, a las mascotas…– y que todas son válidas. “Al llegar a las profesiones, les dimos dibujos para que relacionasen cada profesión con un género. Algunos eligieron el femenino para las enfermeras o las cocineras y el masculino para bomberos, carpinteros, albañiles, médicos o científicos: la selección reproduce roles de género, apenas eligen profesiones solo para mujeres. Otros optaron por incluir todas las profesiones en ambos grupos. Luego, hicimos una asamblea y entendieron perfectamente que cualquier persona puede dedicarse a lo que decida; en la clase, había niñas que querían ser futbolistas, por ejemplo”, apostilla.

Ana Rodríguez (izq.), profesora, y Laura Durán, en la EEI Monte da Guía Alba Villar

En el bloque de los juguetes, una sorpresa. “Metimos diferentes tipos de artículos en una caja, como un taladro o un muñeco de Peppa Pig, y los pequeños tenían que coger uno con los ojos vendados y jugar con él. Salió bastante bien, pero es destacable que a un niño que le tocó una muñeca nos dijo que no sabía qué hacer; lo mismo ocurrió con una niña que sacó un taladro. Con este ejemplo, vemos necesario que hay que seguir trabajando. Las niñas tienen menos prejuicios para jugar con cualquier cosa, ellos están más influenciados por los roles de género”, anota la coordinadora de la actividad antes de subrayar que los menores reconocen que, en las tareas domésticas, la mayor parte del peso “la llevan las madres”. “Los pequeños están deseando colaborar, demandan autonomía, sin embargo, con la idea de que son muy pequeños, no se les permite”, manifiesta.

Talleres "imprescindibles"

La directora de la EEI Monte da Guía, Marta Carracedo, cree que este tipo de talleres son “imprescindibles desde edades tempranas”, puesto que permiten “dejar semillitas” en los pequeños para comenzar un “trabajo a muy largo plazo”. “Detectamos que todavía hay que romper muchos estereotipos sexistas y centrarse más a fondo desde la infancia en el respeto”, asegura.

Opinión similar ofrece Sandra Fernández. “Es una actividad totalmente necesaria. Esta materia debería estar integrada en el currículo. Me da rabia que los talleres no duren más tiempo. Las familias hemos quedado muy contentas, nos supo a poco; y los pequeños también: a través de juegos, tomaron conciencia dentro y fuera del aula. Les vino bien”, resume.

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