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Un juez obliga al INSS al pago del Ingreso Mínimo Vital a una viguesa tras su rechazo

La Seguridad Social esgrimía que, al no abonar el alquiler de la habitacion en la que vive, no hay “prestación económica” y sí convivencia | La Sala lo niega: “No es una unidad familiar”

Ventanilla habilitada en el 
Concello para solicitar el
 Ingreso Mínimo Vital.   | // R.G.

Ventanilla habilitada en el Concello para solicitar el Ingreso Mínimo Vital. | // R.G.

De las cerca de 14.500 solicitudes en Vigo y otros puntos de la provincia que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha estudiado para el cobro del Ingreso Mínimo Vital, un total de 9.900 fueron denegadas, según el último informe del Ministerio a fecha de mayo. Ante esta cifra de rechazos, han sido decenas los demandantes que han acudido a la vía judicial para reclamar su derecho a percibir este subsidio extraordinario aprobado por el Gobierno a consecuencia de la crisis sanitaria derivada del COVID.

Tras los primeros juicios ha llegado la primera sentencia, y al igual que ocurrió con los recursos a las multas por saltarse el confinamiento, ha sido favorable al ciudadano. El Juzgado de lo Social nº 2 de Vigo ha estimado la demanda de una viguesa a la que el INSS denegó el Ingreso Mínimo Vital por no considerar “domicilio independiente el uso individualizado de una parte de la vivienda mediante pacto o acuerdo sin contraprestación económica”. La mujer tenía arrendada por 180 euros una habitación en un piso compartido, alquiler que “por carecer de recursos” no abona desde finales de 2017. El organismo estatal no consideraba como un domicilio real el derecho de uso de una habitación ni que hubiese una prestación económica real, al llevar varios años la viguesa sin pagar las mensualidades del alquiler.

El magistrado, por la contra, rechaza este argumento. Sostiene tras la prueba practicada en el acto de juicio oral, que la demandante acredita que vive en una habitación de un piso pero sin formar unidad familiar con el arrendador.

El juez justifica este razonamiento en el propio Real Decreto-ley 3/2021, de 2 de febrero, que incide sobre este precepto en su artículo 3.5; incorporando una nueva consideración de domicilio en situaciones especiales. “Si en virtud de un contrato queda acreditado el uso individualizado, por una persona sola o por una unidad de convivencia, de una habitación en un establecimiento hotelero o similar, será considerado domicilio a los efectos previstos en esta norma”, se recoge en el fallo, a fecha de 27 de mayo.

A mayores, este contrato es de 2015, y si bien debe desde 2017 la renta, el arrendador testificó que no renuncia a reclamar las mensualidades impagadas, cuyo plazo de prescripción es de cinco años. Por lo tanto, al no haber prescrito todavía esta posibilidad de reclamación, entiende el magistrado que “no puede inferirse que no haya prestación económica real como hace efectiva el Instituto Nacional de la Seguridad Social en su resolución administrativa”.

Acreditado el uso de habituación mediante contraprestación y acreditado que no existe relación afectiva que pudiera crear una unidad de convivencia, se debe estimar la demanda, reconociendo la prestación de Ingreso Mínimo Vital a la viguesa y condenando al INSS al abono del mismo desde la fecha de solicitud –15 de junio de 2020–.

Este primer fallo estimatorio puede ser el precursor de muchos más pleitos contra la Tesorería en vista del elevado número de rechazos y denegaciones de la prestación.

IMV: la vía judicial

1 El 1º fallo da la razón al ciudadano La sentencia estima la demanda de una viguesa que le fue denegado por la INSS en vía administrativa

2 Una habitación sí es domicilio real El juez acreditó el uso de la habitación como una contraprestación y no una unidad de convivencia.

3 19.361 solicitudes, 14.559 tramitadas De las 19.361 solicitudes de IMV en la provincia, se tramitaron 14.559 y de estas se han denegado el 70%: 9.933 peticiones.

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