El juzgado de Instrucción nº1 de Vigo condenó ayer a un joven a 75 jornadas de trabajos en beneficio de la comunidad y seis meses sin poder aproximarse ni comunicarse con sus padres por un doble delito de violencia doméstica contra sus padres y quebrantamiento de la orden de alejamiento ya existente. Los hechos ocurrieron enero de este año.