Dos años y dos meses de prisión por los delitos de quebrantamiento de condena, allanamiento de morada y abuso sexual, con la concurrencia de la agravante de reincidencia y las atenuantes de confesión y reparación del daño. Es la condena que aceptó hoy en la Audiencia de Vigo Francisco Antonio M.R., un hombre condenado por malos tratos que, pese a tener una orden de alejamiento en vigor, irrumpió en plena madrugada en la vivienda de su expareja, donde ella se encontraba con un amigo, y, mientras se negaba a abandonar la casa, tocó los pechos a la víctima. Este caso, que se tramitó por la vía del tribunal de jurado, se resolvió con un acuerdo de conformidad. Junto a la pena de cárcel no podrá aproximarse a la mujer durante un período de tres años y debe indemnizarla con 500 euros por daños morales.

El acusado, que mantuvo una relación de cuatro años con la víctima, con la que tiene una hija en común, fue condenado en agosto de 2020 por maltrato. Se le impuso una orden de alejamiento, pero la quebrantó y fue de nuevo sentenciado en septiembre del mismo año. El 8 de enero de 2021, dado que “no asumía la ruptura de la relación”, fue cuando accedió a la casa de su ex. Tras entrar en el edificio, con una escalera subió a la terraza y entró por una ventana de una habitación. Después de estos hechos, ingresó en prisión provisional, donde continúa.