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Vigo rompe otro hito pese a los chips: lidera el tráfico de vehículos en España

Imagen de fondo: filas de vehículos, listos para su embarque en la terminal portuaria de Bouzas. Marta G. Brea / FDV

El puerto de Vigo parecía definitivamente asentado, hasta 2017, en el cuarto puesto nacional en cuanto al tráfico de vehículos –principalmente turismos– en régimen de mercancía. En los registros elaborados por Puertos del Estado figuraba de manera recurrente por detrás de Barcelona, Valencia y Santander, por este orden, con unos 450.000 coches anuales. Un año después se coló en el podio, de mano de una paulatina mejora de la facturación del auto en Galicia y del refuerzo de la Autopista del Mar, con continuidad hasta Marruecos. A partir de entonces, en 2018, la rada cántabra no volvería a asomarse a los volúmenes de Bouzas. Ya entonces fue un hito para la industria y logística de Vigo, que ahora acaba de dilapidar con un récord histórico, y con mérito añadido dadas las complejísimas circunstancias de la automoción: la terminal gallega ha alcanzado el liderazgo en este tipo de mercancías, según las cifras difundidas ayer por el Ministerio de Fomento. En el acumulado de los cuatro primeros meses del año, el puerto computó un tráfico de 194.867 turismos, autobuses y camiones; nunca antes se habían rebasado los valores valencianos o de la Ciudad Condal, que se disputaban el primer puesto. A expensas de lo que suceda en lo que resta de año, el trono del primer tramo del ejercicio tiene sello olívico.

Entre enero y abril, Vigo experimentó un crecimiento del 32,66% en el movimiento de vehículos, tres veces superior a la media nacional y muy por encima de las alzas alcanzadas por Santander (18%), Valencia y Barcelona (con un 6,1 y un 4,8%, respectivamente). Son volúmenes comparables con 2019 y ejercicios anteriores, más allá del impacto que el COVID tuvo el pasado ejercicio, con el cerrojazo total a las actividades consideradas como no esenciales. En comparación con cifras prepandemia, el tráfico de coches se ha elevado cerca de un 24%. Este escenario se produce en medio de una rotura completa de los sistemas de suministro de semiconductores, que han paralizado la actividad de la factoría de Stellantis (antes PSA-Vigo) durante la última semana. La escasez global de estos chips –se utilizan para la gestión del motor o de los sistemas de asistencia a la conducción, y que en los modelos eléctricos triplican las unidades a bordo– aterrizó de lleno en Balaídos a finales de febrero, cuando la dirección del centro se vio obligada a realizar la primera cancelación de producción. Con anterioridad, las paradas ya habían golpeado a las factorías más vinculadas con Estados Unidos, como Ford Almussafes (Valencia).

Pese a una caída de cuatro décimas, mantiene el primer puesto en pesca

La industria en pleno puso en marcha medidas internas de ajuste laboral, desde ERTE –generalizados ya en estos momentos– a bolsa de horas. El parón de Stellantis Vigo, y el impacto de la falta de chips en la mayor parte de los fabricantes, mantiene en suspenso la actividad de unos 25.000 trabajadores de la automoción gallega. La previsión de la planta olívica pasa por retomar la actividad este viernes para el sistema 1 (todocaminos y sedanes), mientras que el sistema 2 (vehículos comerciales ligeros y monovolúmenes) podría arrancar el domingo 30.

En el conjunto de la actividad portuaria, el puerto movió 1,522 millones de toneladas en el mismo periodo, tras registrar un incremento del 15% en los volúmenes. De nuevo, contrasta con unas cifras mucho más pobres en el conjunto de las radas nacionales –la media fue negativa, del 0,19%–. Pese a una pequeña contracción de cuatro décimas, Vigo revalidó su liderazgo en pesca con 10.110 toneladas, por encima de Avilés, Pasaia y A Coruña.

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