Hay ocasiones en las que un simple impulso, una especie de acto reflejo, puede salvar una vida. Es lo que le ocurrió esta semana a un vecino de Navia, que sin pretenderlo se ha convertido en un héroe anónimo al salvar in extremis a un anciano desorientado que estuvo a punto de precipitarse desde un duodécimo piso del barrio vigués. Completó la imprevista misión con la ayuda de una agente de la Policía Nacional que está haciendo prácticas en la ciudad.

Este hombre, que prefiere no publicitar su identidad, estaba en el sofá del salón de su apartamento, en el séptimo piso, cuando alarmado por el ruido en el exterior abrió la ventana para ver qué pasaba. Enseguida entendió que había una persona con riesgo de caerse desde la parte más alta de su propio edificio, así que sin pensarlo se lanzó escaleras arriba. Cuando llegó al último nivel timbró en todas las puertas. “¡Alguien se está tirando a la calle!”, le dijo a la mujer que le abrió la puerta. “¡Ay! ¡Mi padre!”, le contestó ella. En el apartamento estaban la mujer y la hija del hombre en peligro, pero no se habían percatado de lo que ocurrió.

El vecino atravesó rápido el salón hasta asomarse a la ventana en cuyo alféizar estaba el anciano tambaleante. Cuando estaba a punto de perder pie, consiguió engancharlo por el cinto y arrimarlo hasta el vano. Una vez a salvo, intentó levantarlo e introducirlo en la estancia, pero como se movía fue incapaz, así que lo mantuvo sujeto unos “tres o cuatro minutos”. Fue entonces cuando llegó la agente en prácticas de la Policía Nacional y otro de la Policía Local y pudieron meterlo en el piso. El anciano fue trasladado al Hospital Álvaro Cunqueiro para que se le realizase una exploración.

El héroe anónimo ya no lo es tanto, al menos en el barrio de Navia. Ayer acudió a la farmacia para buscar alguna solución para las marcas en el abdomen que le quedaron al agarrar al hombre y luego se pasó por el bar. “¿Te enteraste de lo que pasó el lunes?”, le preguntaron. “¡Pero sí fui yo el que lo cogió!”, comenta. Fue ahí, cuando le mostraron un vídeo tomado desde la calle, cuando se asustó de verdad y fue consciente de lo poco que faltó para que ocurriese una desgracia. “En el momento no piensas lo que estás haciendo”, asevera, mientras resta importancia a su acto.

A continuación reproducimos el tuit con el vídeo que una vecina difundió para matizar la versión policial sobre el rescate: