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¿Por qué las enfermeras ya no emigran?

Alumnas de Enfermería realizando test serológicos a estudiantes universitarios. |   // RICARDO GROBA

Alumnas de Enfermería realizando test serológicos a estudiantes universitarios. | // RICARDO GROBA

Hace ocho promociones, de los alrededor de cincuenta graduadas en la Escuela de Enfermería del Meixoeiro solo una había logrado encontrar empleo en España seis meses después de finalizar los estudios. Por ello, no pocos tomaron la senda de la emigración. Su formación era tan buena que Europa les abrió los brazos e, incluso, llegaron reclutadores de Gran Bretaña. Casi una cuarta parte de la promoción de 2015 ya estaba fichada por el hospital de Southampton antes de graduarse. Al año siguiente, ambas instituciones firmaban un convenio para que los estudiantes realizaran prácticas allí. En la actualidad, la situación es radicalmente diferente. El Brexit ha suspendido estos acuerdos y Reino Unido ha dejado de ser uno de sus principales destinos. Y, aunque las ofertas de otros países siguen llegando, la abrumadora mayoría opta por quedarse en el Servicio Galego de Saúde (Sergas), que ahora tiene contratos para todos.

“Les llueven las ofertas, en España, fuera de España; en la comunidad, fuera de ella; en la pública, en la privada; en hospitales, en residencias... En todas partes”, confirma la directora de la escuela, Victoria Lojo y añade: “Nos llegan todos los días, por todas las vías”. Explica que “se empezó a notar hace dos años la necesidad de enfermeras” y que “con la pandemia se acusó más” este déficit.

De París, Suiza, Estados Unidos, Asturias, Mallorca, Barcelona, en hospitales, en campamentos, en centros de mayores... Son algunas de las últimas ofertas colgadas en el tablón de anuncios de la escuela. “Pero nuestro alumnado, donde prefieren trabajar es en el Sergas, en el servicio público, por la posibilidad de conseguir una plaza en propiedad las condiciones”, señala.

De hecho, cree que de la promoción del año pasado –son en torno a 50 alumnos por curso–, todos están trabajando en el servicio público gallego salvo una alumna que quiso vivir la experiencia de trabajar en Noruega. Cuando vuelva, le puntuará para trabajar en el sistema público.

A donde han dejado de ir es al Reino Unido, después de que se suspendieran los acuerdos entre la Universidad de Vigo y el Hospital de Southampton por el Brexit, aunque esperan poder recuperarlo cuando se estabilice la situación. Algunos de los alumnos que la escuela ha “exportado” allí ya tienen cargos en su organización. “Unos han regresado y otros se han quedado porque son valorados, tienen buen sueldo y está muy bien conectado con España”, señala A los que quieren volver, no les faltan ofertas para hacerlo.

¿Por qué hay más demanda?

La mayor necesidad de personal por las dimensiones del Hospital Álvaro Cunqueiro y el elevado índice de jubilaciones, son las causas que la secretaria autonómica de Satse, Malules Carbajo, cree que han llevado al Sergas a ofrecer más contratos desde hace unos dos años. Y los protocolos por el nuevo coronavirus o nuevas actividades vinculadas al COVID –como la vacunación– han aumentado las necesidades de personal, por lo que la Administración ofrece ahora “contratos más amplios, de seis meses”, que mejoran las condiciones que ofertaban antes, según explica. “Por pura necesidad”, agrega. Carbajo cuenta que este año se han frenado por la “implicación” de los profesionales en situaciones como la actual, pero en los últimos años aumentaron las jubilaciones anticipadas e incluso hubo “abandonos” de la profesión. “Ya le advertimos al Sergas que como no cuide a sus profesionales, no los va a tener”, destaca.

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