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¿Por qué el Concello no puede modernizar la ETAP de O Casal?

Potabilizadora de O Casal

Potabilizadora de O Casal

Casi un año. Es el retraso que denuncia el alcalde, Abel Caballero, en la emisión del informe vinculante solicitado a la Consellería de Sanidade para avanzar en el proyecto en el que trabaja el Concello de modernizar la ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) de O Casal para garantizar el suministro de agua potable al área de Vigo para los próximos 50 años. El regidor acusó a la Xunta de “obstruir” esta dotación supramunicipal “necesaria” por la demanda prevista y de querer que la ciudad olívica “se quede sin agua”.

Según informa el gobierno local, el Real Decreto 140/2003, en el artículo 13, recoge que, en todo proyecto de construcción de una nueva potabilizadora, la autoridad sanitaria debe elaborar un informe vinculante antes de dos meses tras la presentación de la documentación por parte del gestor. En este sentido, Caballero señaló que, el 30 de marzo de 2020, la entidad de Praza do Rei envió a Sanidade la solicitud de este informe vinculante y el proyecto con el contenido indicado en la Guía para la emisión de informe sanitario sobre proyecto de construcción de nuevos abastecimientos o infraestructuras de agua de la Consellería de Sanidade. “El 6 de julio, la administración autonómica pidió el proyecto completo y, en esta ocasión, contestó en tiempo, toda vez que los plazos administrativos estuvieron suspendidos hasta el 1 de junio por el estado de alarma”, detalló antes de concretar que el Concello remitió la documentación correspondiente el 20 de julio.

Continuando con la narración de los hechos, el mandatario local apuntó que, el 10 de noviembre de 2020, Sanidade volvió a requerir información complementaria y, en menos de un mes, el Concello se la envió a la Consellería. El 4 de marzo de 2021, después de casi tres meses, Sanidade solicitó correcciones y una nueva versión del proyecto que recogiera los cambios. La administración local dio respuesta a esa petición el 18 de marzo y “sigue pendiente” de ese informe vinculante, apostilló Caballero, que atribuyó esta situación al interés político de que Vigo “se quede sin agua”.

El alcalde olívico también informó de la negativa del gobierno de Alberto Núñez Feijóo a financiar la nueva potabilizadora. Lo pidió el 5 de noviembre de 2020 el concejal de Fomento, Javier Pardo, por medio de una carta remitida a la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, “dado el carácter supramunicipal del servicio”. La respuesta llegó el 13 de noviembre: rechazó arrimar el hombro en términos económicos e instó al Concello a que solicitara fondos europeos. Caballero acusó a la Xunta de Galicia de mentir, ya que, según relató, Europa no contempla ayudas para este tipo de dotaciones.

La necesidad de modernizar la planta potabilizadora se relaciona con en el mismo problema que ha llevado a las administraciones a estudiar la ampliación del embalse de Eiras: las sequías a las que podría enfrenarse la comarca de Vigo debido al cambio climático. La propuesta de la administración autonómica, que no cuenta con el visto bueno de Caballero, es el trasvase de agua desde el río Miño.

Al respecto, Gobierno, Xunta y Concello elaboran un estudio sobre las opciones para garantizar el abastecimiento futuro de agua ante eventuales episodios de sequía. Caballero dijo el pasado 19 de febrero que estaba “muy avanzado” y se completaría “en unos meses”.

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