Los técnicos que se encarguen de elaborar el estudio de alternativas de la salida sur deberán asumir un encargo “extra”: analizar fórmulas para el enlace ferroviario de la terminal de Bouzas, una infraestructura reclamada por el Puerto, respaldada desde San Caetano y que se ha encontrado con una oposición frontal en el Concello.

En el contrato que acaba de lanzar el Gobierno para buscar empresas interesadas en asumir el “estudio de alternativas” de la salida sur se desliza que, además de evaluar soluciones técnicas para un nuevo ramal ferroviario, moderno y pensado para enlazar la estación de Urzáiz con la línea de AVE que Portugal proyecta entre Lisboa, Oporto y la Raia, los expertos tendrán que reflexionar sobre la conectividad del propio muelle boucense.

“El estudio deberá también analizar la viabilidad económica, técnica y constructiva de distintas alternativas de conexión ferroviaria con la terminal portuaria de Bouzas, especializada en tráficos de mercancía general Roll-on Roll-off –recoge el documento colgado el sábado por el departamento de José Luis Ábalos en la Plataforma de Contratación del Estado–. Este análisis se realizará de manera complementaria a las alternativas estudiadas para el resto de los tráficos”.

En el epígrafe dedicado al estudio previo, el documento elaborado por el Ministerio de Transportes va más allá y se detalla que “dentro del ámbito del tráfico de mercancías” –junto al de viajeros, uno de los pilares del análisis– “será necesario considerar la explotación asociada al puerto de Vigo”.

A diferencia de la salida sur, apoyada de forma unánime por las instituciones, el tren con la terminal de Bouzas ha generado posturas enfrentadas entre las diferentes administraciones. La Autoridad Portuaria ha recalcado la importancia de la infraestructura. A finales de febrero, por ejemplo, su responsable, Jesús Vázquez Almuiña, insistía al Gobierno central la importancia de planificar el enlace de la terminal boucense y la Plisan, dotación “decisiva” –reivindicó– para el funcionamiento del Corredor Atlántico. Tras conocer el comunicado lanzado el sábado por Transportes para avanzar la inminente licitación del estudio de alternativas, el propio Puerto mostraba su “preocupación” por la falta de alusiones a Bouzas. Sobre la mesa, en Praza da Estrela hay cuatro opciones desde 2018 para desplegar el enlace ferroviario.

Postura similar mantienen desde la Xunta. A finales de marzo, durante una jornada sobre logística organizada por la patronal de la provincia (CEP), el presidente Alberto Núñez Feijóo reivindicaba la importancia de que la salida sur incluya “una conexión directa con el puerto”. “No tiene sentido que esté mutilado desde el punto de vista de la competitividad ferroviaria”, argumentaba el dirigente autonómico. En el polo opuesto, el alcalde, Abel Caballero, ha mostrado de forma reiterada y contundente su rechazo a una infraestructura que, entiende, “rompería la ciudad”. “Vigo no lo necesita”, zanjaba hace días.

Las ofertas, hasta junio

La mención a Bouzas no es la única novedad que deja el contrato de Transportes. Durante el estudio previo para la salida sur los autores recabarán informes que ya se hayan elaborado –la Xunta presentó uno en julio del año pasado– y definirán “diferentes corredores y esquemas funcionales, que podrán incluir las soluciones de estudios previos, pero analizando la posibilidad de nuevas soluciones”.

En cualquier caso, el documento avanza ya sus líneas maestras: “Se empleará un especial grado de detalle en el estudio de viabilidad constructiva de la salida en túnel desde Urzáiz hacia el sur, tanto desde el punto de vista de la ejecución de la obra subterránea, como al mantenimiento del tráfico”. En concreto, se analizará si afectaría a las construcciones cercanas y aportará un estudio geológico. En noviembre, durante una visita a Vigo, Transportes había desempolvado la opción del baipás en As Maceiras. En el documento se apunta que el contrato se lanza por 335.000 euros –más IVA– y un plazo de ejecución de 12 meses, período que en el anuncio se eleva sin embargo a 24. Las ofertas, hasta el 7 de junio.

Evaluar la “unificación de todos los servicios de viajeros en Urzáiz”, entre las prioridades


El sábado 27 de agosto de 2011, hace casi una década, con José Blanco al frente del entonces Ministerio de Fomento –hoy Transportes–, la calle Areal se llenaba de coches oficiales, autoridades, cámaras y periodistas para celebrar un pequeño hito en el camino que, cuatro años después, permitiría modernizar el Eje Atlántico gallego: la inauguración de la estación de ferrocarriles Guixar. “Estación provisional”, como se llamaba en aquel momento, cuando la infraestructura se presentaba como una solución pensada para cubrir el breve período que tardaría en levantarse la nueva terminal de Urzáiz. Su uso sin embargo se ha ido prolongado hasta hoy. Llegó y pasó abril 2015, con el estreno del cajón ferroviario diseñado por Mayne. Llegará septiembre de 2021, con la apertura de Vialia. Y Guixar –ya sin la coletilla de “provisional”– sigue a pleno rendimiento, aglutinando los trenes con Madrid, Barcelona, Portugal y parte de Galicia. El estudio de alternativas para la salida sur que acaba de lanzar el Ministerio de Transportes aborda directamente esa peculiaridad de Vigo: disponer de dos estaciones, una creada con vocación provisional, en Guixar; y otra que ha requerido una inversión millonaria, situada en pleno corazón del proyecto intermodal de Urzáiz y que, a día de hoy, solo dispone de trenes directos con el resto del Eje Atlántico. El contrato que acaba de publicar Transportes avanza que uno de sus “objetivos” pasa por “la unificación de las estaciones de Vigo”, ahora completamente desligadas. “Las alternativas que se analicen deberán contemplar, en primer lugar, la viabilidad funcional de unificar todos los servicios de viajeros de Vigo en la estación de Vigo-Urzáiz”, recoge el documento oficial, que desgrana también algunas otras claves del análisis. Por ejemplo, desliza que “no se considera asumible” que durante las obras de la salida sur se puedan cortar los servicios ferroviarios o plantea analizar el impacto que tendría la supresión de apeaderos.