En espera de conocer el resultado de la secuenciación de las pruebas realizadas a los tripulantes del carguero Emerald Leader, la ciudad cuenta ya con 10 positivos de la variante B.1.617 del virus SARS-CoV-2, conocida como variante india. El Servizo Galego de Saúde (Sergas) notificó ayer un nuevo caso, sin aparente relación con los anteriores –lo que eleva los focos activos en la ciudad a tres–, detectado en el hospital Vithas Fátima. Se trata de un varón de 69 años, ingresado en el complejo por diversas patologías, al que se le realizó una prueba PCR tras advertir en él síntomas compatibles con la enfermedad. Enviado el test al servicio de Microbiología, las pruebas confirmaron que se trataba de esta mutación, que obligó al confinamiento el Prometheus Leader, de la misma compañía que el que permanece amarrado en Rande (Emerald) desde este viernes. Ocho de sus tripulantes dieron positivo; cinco permanecen ingresados, también en Fátima, y uno de ellos ha tenido que ser trasladado a la unidad de críticos. Un marinero del segundo carguero también fue trasladado ayer al hospital.

El Sergas apuntó asimismo que, tras confirmar el caso del sexagenario, se ha realizado un cribado tanto al personal como a los pacientes que compartían planta con él, sin que de momento se hayan registrado más positivos. También se ha comunicado con los cuatro contactos del varón. El de este hombre, en cualquier caso, es el segundo de variante india externo a los dos buques confinados en la ciudad tras el de una señora de 66 que regresó de Nueva Delhi.

Evolución

En la ciudad, a lo largo de la última semana, se han detectado ocho nuevos casos de COVID al día. Hace dos semanas, cuando se endureció el nivel de restricciones y comenzó a aplicarse el medio, se diagnosticaban 14 contagios diarios. Una bajada sustancial que también se ha consolidado en la incidencia acumulada a 14 días, haciendo que Vigo lleve desde el jueves fuera del riesgo alto de transmisión.

Con una incidencia de 133 nuevos positivos por cada cien mil habitantes, la ciudad está ya por debajo del umbral de 150, a partir del que se aplican las restricciones medias que en la actualidad se mantienen en la ciudad y que reducen los aforos de la hostelería al 30% en interiores y al 50% en terrazas. Si bien es cierto que la útima reunión del subcomité clínico de Sanidade para analizar la situación de cada municipio fue el jueves, primer día en que Vigo bajaba de los 150. Y solo se quedaba a dos puntos –148–. Sí se podía vaticinar una buena tendencia observando la incidencia a 7 días, que estaba en 65. Ayer era 6 puntos mejor. Se espera que el martes vuelvan a revisar las medidas.

“Llevamos nueve días bajando”, destacó ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero, que reclamó que se aligeren las restricciones para que bares, cafeterías y restaurantes puedan ocupar hasta el 50% de sus mesas dentro y el 75% fuera. “Estamos en la situación media-baja. Sin embargo, la Xunta no quiere aplicar las medidas que corresponden de relajación en la hostelería”, reprochó y pide la misma actuación que “en el resto de Galicia”. “La quieren perjudicar”, entiende.

En el área viguesa hay otros municipios en una situación similar. Nigrán y Tui padecen también restricciones medias, cuando su incidencia a 14 días está muy por debajo de 150. El primero está a la mitad –74– y el segundo, en 120 pero con una incidencia a 7 días ya en riesgo bajo –menos de 25 casos por cien mil habitantes–. Gondomar y Salceda de Caselas, los dos únicos municipios del área que tienen el interior de la hostelería cerrada, presentan ahora una incidencia inferior a la que se usa como referencia para aplicar las restricciones que padecen. De hecho, según este parámetro, el segundo estaría en el nivel más bajo de riesgo al no llegar a los 150 –está en 145–. Y Gondomar no está lejos –161–.

Los que han empeorado en los últimos días y tienen unas limitaciones inferiores a lo que correspondería a su incidencia son Tomiño –con 171 casos por cien mil habitantes a 14 días, que parece que evolucionarán a peor por los 126 que ya registra a 7 días– y Fornelos –más de 500–. La tendencia de Cangas tampoco es buena. Los datos apuntan a que su incidencia a dos semanas subirá de los 230 actuales, ya que está en 143 a 7 jornadas.