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¿Cuántos litros de agua consumió cada vigués en el año de la pandemia?

Una persona abre el grifo de su vivienda

Una persona abre el grifo de su vivienda Rafa Vázquez

Más tiempo en casa, más consumo de agua. El confinamiento domiciliario al que la población española se tuvo que someter hace más de un año para cortar las alas al coronavirus dibujó una ecuación clara en nuestras viviendas en lo que a este gasto se refiere. En 2020, cada vigués, de media, se benefició al día de 129,32 litros, casi 6 litros más que en 2019. Es la cifra más alta desde el año 2010, ejercicio en el que se anotaron 133,14 litros. Son datos que ofrece Aqualia, la empresa concesionaria del servicio de agua en la ciudad olívica, que se encarga de gestionar una red de abastecimiento con una longitud de 1.022.346 metros y otra de saneamiento de 1.129.456.

Si recordamos el periodo del encierro, es más fácil entender por qué. Sin posibilidad de salir a la calle durante varias semanas ni de ir a centros deportivos, una parte de la población comenzó a practicar deporte en casa, por lo que la ducha se realizaba en la vivienda, no en pabellones o instalaciones similares. También se trasladó de los negocios a los hogares la preparación de las comidas y de los postres: por lo tanto, eso se tradujo en un aumento del empleo del lavavajillas y de los grifos. Y, con el teletrabajo y la teledocencia en auge, se disparó el número de veces que tiramos de la cisterna del aseo. Por la contra, disminuyó el uso de las lavadoras.

Mientras que el consumo de agua en las viviendas subió, la dotación total –incluye los usos domésticos, los no domésticos y los municipales– se redujo con respecto al 2019. Al disminuir la actividad fuera de nuestros hogares, con la gran mayoría de los negocios con las persianas bajadas y las atenciones a los ciudadanos desde las instituciones canalizadas por la vía telemática, esta cifra se quedó en 183,86 litros por habitante y día, un 1,4% menos en comparación con el año previo.

Mejoras implementadas por Aqualia

La dotación doméstica en litros por habitante y día disminuyó del 2010 al 2019 –ejercicio que podemos considerar normal– en un 7,3%. Como se puede observar en el gráfico de esta información, ha habido una caída progresiva cada año interrumpida por pequeños aumentos derivados de la influencia de las condiciones meteorológicas de los veranos. Aqualia explica que esto se debe a las actuaciones ejecutadas por las empresa, como la automatización del control de presiones con reducción de presiones nocturnas –un sistema que permite mantener la presión durante las horas en las que los ciudadanos demandan más caudal y, en horario nocturno, reducirla– o el control de consumos municipales mediante la instalación de contadores en instalaciones que son titularidad del Concello –de esta manera, en cuanto se detectan consumos excesivos, se interviene para optimizar el consumo y evitar que se malgaste el agua–.

Consumo de agua en Vigo Hugo Barreiro

Otros trabajos implementados por la firma concesionaria de la gestión del saneamiento y abastecimiento de agua en la ciudad olívica son la sectorización en la red –se aplica un sistema que divide la ciudad en 26 sectores independientes para controlar por separado el abastecimiento de agua–, la renovación del parque de contadores, el control de los consumos y la alerta a los clientes con consumos excesivos, la innovación tecnológica en el sistema de gestión, la renovación de las redes de abastecimiento y la concienciación de los ciudadanos de que el agua es un recurso escaso con campañas tanto de formación como de información.

Pautas de consumo responsable

algunas de las pautas de consumo responsable que citan desde Aqualia son: ducharse en lugar de bañarse y cerrar el grifo mientras nos enjabonamos -o al lavar los dientes, afeitarse, enjabonarse las mano y limpiarlas-, utilizar sistemas de descarga parcial en el váter, poner la lavadora y los lavavajillas a carga completa para ahorrar agua y energía, cerrar el grifo mientras enjabonamos los platos, regar con agua ya utilizada a primera o última hora del día para que el calor no la evapore, y lavar las bicicletas o el coche con esponja y barreño -evitar el uso de la manguera-.

Algunas más: no usar la cisterna como papelera y evitar tirar de la cadena sin necesidad; si tenemos agua fresca en la nevera, no derrochar agua esperando a que se enfríe; revisar el estado de los grifos de la casa -un grifo que gotea pierde varios litros de agua al día-; para descongelar alimentos, lo mejor es colocarlos dentro de la nevera para que se descongelen poco a poco, nunca hacerlo bajo el grifo; y, para lavar frutas y verduras, es mejor utilizar un bol con agua, ya que esa agua se podrá utilizar después para regar las plantas.

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