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Caballero exige a Audasa un cambio “radical” en el acceso de la AP-9

Muro que será parcialmente derribado en la AP-9

Muro que será parcialmente derribado en la AP-9 Alba Villar

Un “cambio radical”. Es lo que reclama (una vez más) el alcalde de Vigo, Abel Caballero, a Audasa, la concesionaria de la AP-9. El mandatario local defiende que el Concello de Vigo ha demandado un acceso “digno” desde que él llegó a la entidad de Praza do Rei. “Creemos que se tiene que adecuar y que una parte de la autopista hay que cubrirla, en el acceso. Se deben habilitar más pasos, adecentar y limpiar las paredes o insonorizar el tramo de entrada”, expone el regidor, que recuerda que el gobierno municipal ya ha solicitado estas actuaciones a la empresa encargada de esta arteria de asfalto gallega, peticiones compartidas por vecinos, usuarios y negocios.

Con el objetivo de reforzar esta demanda ciudadana, Caballero le ha enviado una carta al director general de Audasa, José César Canal Fernández, en la que le traslada la “inaplazable necesidad” de que la concesionaria potencie las condiciones y características de la autopista en el término municipal de Vigo. En la misiva, el regidor hace hincapié en la importancia de llevar a cabo una “mejora sustancial” de integración del vial en la urbe, tanto en lo relativo al mantenimiento y limpieza como al cuidado de la propia imagen de la infraestructura. “Pinturas, grafitis de mal gusto, son una constante en el deterioro de la autopista”, menciona.

El regidor incluye en la carta remitida a Audasa una segunda cuestión: la “necesidad inaplazable” de instalar paneles de protección antirruido en dos zonas de la ciudad. Se trata del tramo completo de la AP-9 a su paso por Teis y entre los puntos kilométricos 156 y 157, en la parroquia de Cabral. “Son lugares en los que las viviendas se encuentran a una distancia muy reducida de la autopista. Eso incide muy negativamente en la calidad de vida de los ciudadanos afectados y también en la pérdida de valor de sus viviendas, lo que resulta claramente perjudicial e injusto frente a otras zonas de afectación de la AP-9”, apunta Caballero.

Audasa se encuentra sometida a un intenso escrutinio público, por lo tanto, se hacen especialmente necesarias estas actuaciones"

Abel Caballero - Alcalde de Vigo

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“Consideramos que nos encontramos en un momento en que Autopistas del Atlántico, la concesión y la política de tarifas se encuentran sometidas a un intenso escrutinio público y que, por lo tanto, se hacen especialmente necesarias estas actuaciones”, concluye el alcalde vigués, que, en el verano del año pasado, reclamó una entrada por la autopista “blanda, acorde a 2020, no a 1975”. “Que se haga un replanteamiento blando. Reclamo la humanización. Se acabó esa entrada, que parece que se accede a Kosovo en guerra. No hay una sola autopista en una ciudad de España en una situación tan deficiente”, anotó el mandatario.

El tramo de la AP-9 entre Chapela y Vigo es uno de los grandes pasillos de entrada y salida de la ciudad. Según los datos del Gobierno, en 2019, pasaban a diario por el kilómetro 150,03 –previo a la bifurcación del túnel de Candeán– 65.600 vehículos. En la AP-9V, eran unos 57.200. Los únicos viales estatales en la urbe que se le acercan son la A-55 y la avenida de Madrid.

Las reclamaciones que envía el Concello de Vigo a la concesionaria de la AP-9 son las mismas que los vecinos, negocios y usuarios tienen en sus agendas desde hace años. Todos ellos piden que el acceso por la autopista sea permeable, sin ruido e integrado.

Al respecto, fuentes de Audasa aseguran a FARO que la empresa “ha respondido a todas las cuestiones planteadas” por Caballero, pero no concreta en qué términos.

Un muro que se demolerá para la conexión con la autopista

El muro que se ve en la fotografía de esta información será “parcialmente derribado”, como confirman desde el gobierno municipal y la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, que destaca que esta actuación le servirá a la Xunta de Galicia para introducir por esa zona el material que se precisa para ejecutar parte del túnel en el que ya se trabaja y la nueva estación de autobuses. La pasarela que se puede observar en la imagen se mantendrá.

El director de la Axencia Galega de Infraestruturas, Francisco Menéndez, concreta que la demolición de este muro permitirá construir el ramal de incorporación a la autopista desde la galería subterránea, que posibilitará la conexión entre la céntrica calle Lepanto y la AP-9. Menéndez detalla que también se echará abajo el muro que daba acceso al paso superior de Lepanto, próximo a las torres de García Barbón, para levantar uno nuevo, obra que se enmarca en la mejora de los accesos a la estación intermodal y Vialia, proyecto que firman Concello, Xunta y Adif.

Los plazos: se espera que ambas paredes de hormigón sean escombro a lo largo de este año. En una visita a las obras de Vialia realizada a finales del pasado mes de marzo, la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, explicó que los accesos estarán terminados en, aproximadamente, un año, entre marzo y abril de 2022: “El objetivo, la previsión de obra, sería que los accesos definitivos no deberían retrasarse más de unos meses, en el año que viene, marzo o abril. Ese es el objetivo con el que trabajamos. Si hay alguna incidencia, la comunicaremos”.

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