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Un clamor de justicia para Déborah

Los padres de Déborah, junto a dos de sus hijos, Rosa y José, en el domicilio familiar junto a fotos de la joven.

Los padres de Déborah, junto a dos de sus hijos, Rosa y José, en el domicilio familiar junto a fotos de la joven. Ricardo Grobas

El reloj del caso Déborah empieza a apremiar. En solo unos días, concretamente esto próximo viernes 30 de abril, se cumplirán 19 años exactos desde que esta joven viguesa desaparecía sin dejar rastro cuando regresaba caminando a su domicilio de Alcabre desde Samil.

El caso de la joven viguesa cumple 19 años y el reloj empieza a apretar al quedar solo un año antes de que prescriba | La familia denuncia la “desidia” judicial: “El tiempo se agota”

¿Quién se cruzó con ella para que diez días después su cuerpo desnudo y rodeado de pistas falsas apareciese al borde de una cuneta en el municipio de O Rosal a más de 40 kilómetros de su casa?

Pues transcurrido tanto tiempo, esta pregunta sigue sin respuesta. Y ahora más que nunca urge que la tenga cuanto antes. Porque solo falta un año para que la causa prescriba.

Pese a que el procedimiento judicial se reabrió en 2019, las incógnitas persisten. Y nadie, al menos por el momento, ha adquirido aún la condición de investigado en la instrucción. La familia de la víctima denuncia la “desidia” judicial mientras a su alrededor crece el apoyo social que clama que, de una vez por todas, se le haga justicia a Déborah.

“El tiempo se está agotando, solo queda un año; estamos en la recta final, luchando porque el juzgado y la Fiscalía no quieren remar en la misma dirección”

José Carlos Fernández-Cervera - Padre de Déborah

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Los padres de Déborah, junto a dos de sus hijos, Rosa y José. Ricardo Grobas

La imagen de la joven la tiene a diario presente, en su mente y gracias a las fotos que inundan el domicilio familiar. “Hace casi 20 años y el tiempo amortigua el dolor, pero la pérdida de una hija es algo muy duro...”, afirma este hombre, que destaca que la familia ha permanecido unida ante esta adversidad. Precisa, eso sí, que los trágicos hechos de 2002 y el que tanto tiempo después el culpable aún no haya rendido cuentas sí que le han pasado factura en la “salud”. “Te vienes abajo, te sientes impotente”, confiesa este padre. No pierde la esperanza, pero, avisa, sigue sin “confiar” en quienes llevan “tantos años fallándonos”.

HOMENAJE/CONCENTRACION A DEBORAH EN MARCHA... DESEANDO CONTAR CON VUESTRA PARTICIPACION. DOCUMENTACION PRESENTADA...

Posted by Justicia Para Déborah on Thursday, April 4, 2019

De cara a este 19 aniversario la familia ha intensificado su campaña en las redes sociales, a través de la página “Justicia para Déborah” que tienen en Facebook e Instagram. “Asesinada en Vigo en 2002. ¿Justicia dónde estás?”, claman en un cartel con la foto de la joven que han distribuido en internet para que se viralice, especialmente durante el 30 de abril. “Lo que queda claro con todo el apoyo que tenemos es que Déborah somos muchos”, resalta Rosa Fernández-Cervera, hermana de la víctima, que agradece el respaldo social.

Diligencias denegadas

El Juzgado de Instrucción 2 de Tui que lleva el caso ha denegado multitud de diligencias solicitadas por la familia. Rosa denuncia la “inacción” del tribunal en un caso tan importante y no entiende que, existiendo una “clara conclusión policial”, no se haya llamado aún a declarar a la persona que centra todas las sospechas, sea en la condición que sea. “Se debe dar este paso de una vez por todas”, urge.

Una de las pruebas solicitadas y de la que aún están pendientes de respuesta judicial es la de la exhumación del cadáver de Déborah. Los restos mortales de la joven reposan desde 2002 en el panteón familiar del cementerio de Pereiró. Para sus padres y hermanos pedir esta diligencia ha sido un paso doloroso, pero la ven necesaria de cara a tratar de encontrar respuestas.

"Estoy convencida de que mi hermana tiene la clave”.

Rosa Fernández-Cervera - Hermana de Déborah

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Los padres de Déborah, junto a dos de sus hijos, Rosa y José, en el domicilio familiar junto a fotos de la joven. Ricardo Grobas

Para Rosa la exhumación es clave: “Estoy convencida de que mi hermana tiene la clave”. El objetivo es buscar posibles restos de ADN bajo las uñas de la víctima –algo que pese al paso del tiempo es factible– y examinar a fondo los restos óseos por si hubiese alguna pequeña fractura que se hubiese pasado por alto en la autopsia que se le hizo al cadáver tras su hallazgo.

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“Inactividad” de la Fiscalía

A esta luchadora familia la representa un equipo de abogados entre los que se encuentra Ramón Amoedo. Un letrado que se muestra contundente a la hora de hacer balance. “Estamos prácticamente igual que hace un año: con una inactividad total en lo que se refiere a proposición de pruebas por parte de la Fiscalía, que además se opone sistemáticamente a las que presentamos nosotros, y con una lentitud por parte del juzgado que es inentendible”, resume.

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Para este jurista, esta causa está siento toda una “carrera de obstáculos” , en la que por parte del juzgado se les ponen todo tipo de “trabas”. “No puedo más que expresar mi decepción e incredulidad; si esto se mueve es gracias al trabajo que estamos haciendo nosotros y la familia”, zanja. Como lleva advirtiendo desde que asumió el asunto, vuelve a insistir en que este caso no es uno más. Por eso, a solo un año de que el procedimiento prescriba, se muestra tajante: “Hay que agotar posibilidades para intentar saber quién mató a Déborah”.

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