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Faro de Vigo

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¿Qué alega la Xunta para llevar la alta tensión a PSA?

Coches de Stellantis en Bouzas. Marta G. Brea

Si la alta tensión era necesaria en 2015 para evitar pérdidas de producción en la planta de PSA (ahora Stellantis) en Vigo por los huecos de tensión en la red, ahora también lo es porque ese problema sigue sin solución. La Xunta entregó ayer al Ministerio de Transición Ecológica sus alegaciones a la planificación de Red Eléctrica de España (REE) hasta 2026, de la que se cayó por sorpresa el enganche del polígono de Balaídos a la red de Muy Alta Tensión (MAT) de Atios-Pazos (incluido en el plan anterior pero que no se llegó a ejecutar), la única solución que existe para evitar los huecos de tensión que provocan importantes averías en la factoría olívica y la pérdida de producción. Las alegaciones del Gobierno gallego se suman a las de la propia empresa, que también aludió a que en los próximos años, con el aumento de la producción de coches eléctricos y las políticas de descarbonización, el centro gallego precisará todavía más potencia eléctrica.

Para la Xunta, la alta tensión es “imprescindible”. La factoría gallega, la primera de España por volumen de producción el año del COVID, necesita un suministro fiable que evite los huecos de tensión –microcortes que provocan todo tipo de averías llegando a paralizar la actividad de los talleres– para no perder competitividad frente a otras fábricas. “Las condiciones de calidad de la tensión que motivaron la inclusión de la extensión de la red de transporte con la línea en doble circuito Atios-Balaídos y la subestación Nuevo Vigo para atender la demanda de Stellantis no variaron desde la anterior planificación”, esgrime el Ejecutivo gallego, que añade que si el Gobierno central ya incluyó el proyecto en la planificación 2015-2020 “comprendía los perjuicios que causan [los huecos de tensión] en el proceso productivo y que la red de transporte de 220 kilovoltios ofrece soluciones eficaces y que además en otros casos similares se aceptó esta excepcionalidad”. Se refiere la Xunta al enganche concedido a un laboratorio de Cataluña en 2009, como avanzó este periódico.

Ante esta situación, exige la línea de 220 kV Pazos de Borbén-Vigo, la línea Atios-Novo Vigo, la línea Atios-Pazos de Borbén, y la nueva subestación 220 kV Nuevo Vigo. La Xunta añade que el proyecto va en línea con los compromisos en materia de energía y clima del Gobierno y alude también a la transformación que tendrá que afrontar la factoría en los próximos años por el coche eléctrico.

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