Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El temor a un nuevo cierre, el “postre” en el regreso de las cenas a los restaurantes

Un grupo de jóvenes, ayer, cenando en un restaurante del Casco Vello. |   // FOTOS: ALBA VILLAR

Un grupo de jóvenes, ayer, cenando en un restaurante del Casco Vello. | // FOTOS: ALBA VILLAR

Más de cinco meses después, volvieron las cenas a los restaurantes (no a todos) y, a la par, se incrementaron los miedos. Los hosteleros que abrieron ayer hasta las 23.00 horas lo hicieron con muchas dudas y una nube gris sobre sus cabezas que amenaza con dejar lluvia. Y es que la evolución de la pandemia no invita al optimismo. Temen que, si sigue aumentando la incidencia, la Xunta dé marcha atrás y les limite su actividad a las comidas y al servicio a domicilio. Para más inri, las condiciones impuestas por el gobierno gallego –tener licencia de actividad como tal, funcionar con cita previa, conservar un registro de clientes y, desde el 23 de abril, garantizar la calidad del aire con medidores de CO2– les hacen fruncir (todavía más) el ceño.

Casa Marco, en García Barbón, es un ejemplo. Lucía Villaverde, camarera, aseguraba ayer que se pensaron mucho si abrir hasta las 23.00 horas “por las restricciones”. “No sabemos si nos va a compensar. Además, no tenemos terraza, por lo que, en el interior, estamos limitados al 50%”, comentaba antes de destacar que existe el “temor” a que se endurezcan las restricciones. “Como todo cambia de un día para otro, vivimos con incertidumbre”, anotaba.

Radiografía similar dibujaba Chema Soto, encargado de La Pepita Burger Bar, en la calle Oporto: “Abrimos con incertidumbre por si nos vuelven a quitar las cenas, que lo veo probable. Otro de los temores es tener que pedirles a los clientes el DNI, creo que es algo agresivo y mucho engorro: además de camareros, policías. Tenemos dudas nosotros, los hosteleros, pero también la gente que viene a cenar. Se explicó todo muy rápido”.

En el otro lado de la moneda, están los negocios que han optado por no servir cenas por ahora. El restaurante Follas Novas, en Serafín Avendaño, forma parte de este grupo. Fernanda Ferreira, ayudante de cocina, comentaba ayer a FARO que la idea es empezar a abrir por la noche “la próxima semana” y “solo los viernes y sábados”. “No hemos podido conseguir el medidor, pero no sabíamos que es obligatorio desde el día 23, pensábamos que lo era ya ahora”, citaba.

Tampoco abrirá hasta las 23.00 horas Casa Obdulia, en la avenida de Galicia. En este caso, “por prudencia”. “Nos ha llamado muchísima gente para reservar, llenaríamos las noches del viernes y del sábado, pero, al no disponer de terraza, prefiero no servir cenas y esperar para ver cómo evoluciona la pandemia en Vigo. Tampoco nos ha llegado el medidor de CO2. Tengo el temor de recuperar a los trabajadores que están en ERTE y, en breve, tener que volver a mandarlos. Veo que la gente se está animando mucho, como si se llegase a la absoluta normalidad y estuviésemos todos vacunados, y no es así”, resumía Juan De la Cruz, responsable del negocio.

As Cangas, en la calle Talude, ha tomado la misma decisión. Roberto Martínez, empleado, anotaba ayer los motivos: “Tenemos licencia de restaurante, podríamos servir cenas, pero consideramos que los requisitos son exagerados. No entiendo por qué hay que usar el medidor o registrar a los clientes a la noche y no a mediodía. Es un brindis al sol”. Él cree que la Xunta permitirá abrir de noche a este tipo de negocios, al menos, hasta el 9 de mayo, fecha en la que concluye el estado de alarma.

En el sector de la hostelería, los negocios que funcionan como restaurantes, pero no cuentan con la licencia como tal, ven la prolongación de horarios en los restaurantes desde la barrera con cierta molestia. No entienden por qué se les excluye. Es el caso de la tapería Trepia, en Carral. “Si cumplimos el resto de los requisitos, como colocar el medidor o llevar el registro de los clientes, no sé por qué no podemos abrir hasta las 11 de la noche. No tiene sentido”, asevera la responsable del local, Paula Méndez.

Una opción “más segura”

El presidente de la Federación Provincial de Hostelería, César Sánchez-Ballesteros, apoya las reivindicaciones del gremio y comparte sus dudas: “Existe el miedo a que nos vuelvan a limitar la actividad, pero hay que entender que se trata de una reapertura con mucha prudencia. Es más seguro cenar en un restaurante que en una vivienda, las medidas son muy severas. Lo que está claro es que, si empeora la situación sanitaria, seremos los primeros en pagarlo. No tenemos nada claro qué va a pasar”.

Las terrazas en la Praza da Constitución fueron de las más concurridas durante la jornada.

Jornada sin aglomeraciones en Teófilo Llorente y llamadas a la Policía con dudas sobre el nuevo horario

Misión imposible conseguir mesa libre en una terraza avanzada la tarde de ayer. La coincidencia del buen tiempo y del inicio del fin de semana llenó los bares de los principales puntos de Vigo. En zonas como el Casco Vello, Rosalía de Castro o Montero Ríos había gran ambiente: jóvenes y familias conversaban ante sus consumiciones. En las plazas, los más pequeños de la casa jugaban. Y de noche, con el estreno del nuevo horario para los restaurantes, muchos se llenaron hasta los aforos que permite la pandemia. “En comparación con otros fines de semana anteriores, este fue bastante tranquilo”, resaltaban en la Policía Local de Vigo al preguntarle sobre una de las zonas que ha dado últimamente mayores problemas, la de Teófilo Llorente, en pleno barrio histórico. Frente a las aglomeraciones y el botellón que numerosos jóvenes protagonizaron en esa calle en el puente festivo de San José o en Semana Santa, ayer fue una jornada tranquila. Hasta el lugar acudieron policías de paisano que, según informan en la jefatura municipal, no les comunicaron incidentes. “No hubo el botellón de otros fines de semana”, confirmaban hosteleros, satisfechos por el hecho de que no se hubiesen repetidos las temidas aglomeraciones de estas fechas recientes. En algún callejón próximo, eso sí, se veía a algunos chavales de forma aislada sin mascarilla consumiendo alcohol en la vía pública.

Horario de cierre

Lo que sí destacó la Policía Local es que se recibieron numerosas llamadas en la jefatura relacionadas con una de las principales novedades de la jornada de ayer, la de la ampliación del horario de apertura de los restaurantes. Propietarios o trabajadores de este tipo de establecimientos telefonearon a los agentes para plantearles dudas relacionadas con esta cuestión, por ejemplo con el horario de cierre. Lo cierto es que, como con todo lo nuevo, en algunos establecimientos evidenciaban esas dudas. ¿Hace falta reserva previa simplemente para tomar una caña en la terraza? En algún restaurante sí la pedían.

Compartir el artículo

stats