La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, tenía reservado los días 13 y 14 de abril para el juicio por la trama de presuntos abusos sexuales a asistentas del hogar. Pero un acuerdo previo entre las partes evitaría su celebración. Según pudo saber este periódico, defensa y acusaciones habrían llegardo a una conformidad por la que la acusada aceptaría una pena de seis años de prisión. Está prevista que las partes ratifiquen este acuerdo el próximo lunes en las dependencias de la Audiencia viguesa.

Este acuerdo de conformidad exige el reconocimiento de los hechos por parte de la procesada, Mónica Y.Q.P., de origen panameño. Se trata de una única acusada en este caso ya que su marido se suicidió arrojándose por la ventana del décimo piso cuando la comisión judicial y la Policía registraban el domicilio del matrimonio, en avenida de Castrelos.

El presunto plan –ya que la conformidad no está todavía rubricada– consistiría en “captar” a mujeres sudamericanas con cargas familiares en sus países de origen y “una gran vulnerabilidad económica” para satisfacer sus propios deseos sexuales y los de su compañero sentimental: obligaban supuestamente a las mujeres a pasar por una “exploración vaginal” tras convencerlas de que era un trámite “necesario” para trabajar en España, así como las obligaban, supuestamente, a trabajar en tanga.