Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Xunta avala priorizar la logística en el puerto de Marín, y la acota en Vigo para actividad naval

Vista aérea de la terminalde Guixar, con la antigua Vulcano a la izquierda. FDV

La Autoridad Portuaria de Vigo acaba de adjudicarse, por mandato judicial, uno de sus principales anhelos: espacio. Son 25.095 metros cuadrados, con lámina de agua, en una de las faldas del monte de A Guía.

La dársena de la ría de Pontevedra arranca con la ampliación de la terminal comercial para captar más mercancías y cruceros

Son los terrenos a los que Enrique Lorenzo trasladó, en los años 30, una aventura empresarial que había arrancado como fundición y taller de calderería. Se le empezó a conocer popularmente como La Vulcano, y como Vulcano permaneció –tras su mudanza a Teis desde la calle Canceleiro– hasta julio de 2019.

Cuando la factoría solicitó la liquidación, cinco días después de haber entregado su último pedido, la concesión que ocupaba quedó extinguida, como acaba de terminar el Tribunal de Conflictos de Jurisdicción del Supremo. Astilleros San Enrique, que compró toda la unidad productiva y aspiraba a retomar la construcción naval en 2023, se ha quedado sin un edificio, cuatro naves y, sobre todo, sin gradas y muelles. El Puerto ya ha abierto de par en par las puertas a la logística para esos terrenos, mientras que la Xunta persevera en que sea el naval quien los ocupe con una concesión a décadas vista. Es una postura, la del Ejecutivo gallego, que contrasta con la que avala para Marín: más terminales, captación de tráficos y diversificación de operadoras. Con ampliaciones.

 

Marín invertirá 8,5 millones para construir un muelle de 150 metros

 

La entidad que preside José Benito Suárez Costa acaba de iniciar las obras de ampliación de un nuevo muelle comercial, un proyecto incluido en el Plan de Empresa 2020-2024, que prevé una inversión de 35,2 millones de euros en la entrada de la ría de Pontevedra. La terminal cuenta a día de hoy con 180 metros de longitud para atraque, con 9 metros de calado. Esta actuación, que costará 8,5 millones, requerirá de obras en superficie y bajo el agua: se construirá un nuevo muelle sobre pilotes de 150 metros de longitud y, en paralelo, se ganarán dos metros de calado para poder recibir buques de mayor porte. El objetivo último es ganar tráficos, mercancías, e intentar arañar escalas de cruceros de mediano tamaño. Busca “el atraque simultáneo de dos buques mercantes, además de acoger escalas esporádicas de cruceros de lujo, en caso de existir esta demanda, como ya ha sucedido en alguna ocasión anterior”, apuntó la autoridad portuaria marinense. Esto es, logística y pasajeros. 

Sin demanda

 Frente a la multiplicidad de astilleros de la ría de Vigo, en Marín conviven únicamente el de Placeres, centrado en reparaciones, y Nodosa Shipyard. Este último contaba a cierre de 2020 con cinco buques en cartera –ya entregó un arrastrero para Malvinas–, y acaba de firmar una draga de 60 metros para Canlemar. Nodosa ha sido, con Freire y Armón, una de las atarazanas gallegas más dinámicas de la última década. En todo caso, no existe ni demanda ni hoja de ruta administrativa para reforzar espacios para el naval en el área de Marín. En la de Vigo, y pese a una tímida –y ya descartada– iniciativa de los astilleros por recuperar la marina de San Gregorio para disponer de gradas, tampoco ha existido ninguna solicitud firme por reforzar la capacidad instalada del sector. La prioridad para José Benito Suárez es el incremento de mercancías, resentidas tras la pérdida de los tráficos de fruta. Y en favor de Vigo, que devolvió a Marín el golpe de Maersk. “El principal reto para este puerto ahora mismo es mantener los tráficos actuales, pero también atraer nuevos tráficos al entorno”, declaró el presidente de la entidad en una entrevista a FARO. Suárez Costa fue el único que esquivó, el pasado noviembre, el relevo casi general de presidentes de autoridades portuarias por parte de la Xunta.

El Ejecutivo gallego defiende que sea un astillero quien ocupe los 25.000 metros de Factorías Vulcano

 

Cambios que supusieron la salida de Enrique López Veiga de la viguesa. Su postura respecto a los terrenos de la desaparecida Vulcano fue siempre clara, y fue él quien planteó al Supremo el conflicto por esa concesión: ¿era del astillero o debía devolverse al Puerto? Nunca escondió, además, que las necesidades de metros para la actividad logística eran acuciantes, y que este sector no crea menos empleo que la construcción naval. De momento, su sucesor, Jesús Vázquez Almuiña, ha abierto la puerta la logística.

“Los pliegos [para sacar la concesión de Vulcano a concurso] van a tener sensibilidad especial para ver qué es lo que necesita el Puerto de Vigo”. Si el proyecto que más empleo y actividad va a generar es de tráfico de contenedores, por ejemplo, será el elegido. Por contra, y a preguntas de FARO, desde la Consellería de Economía e Industria perseveran en su defensa de un astillero para esos terrenos. “El Gobierno gallego seguirá defendiendo que la mejor salida es apoyar un proyecto naval”.

 

La concentración naval llega a los “gigantes”

La industria de construcción naval a nivel mundial no ha vuelto a recuperar los volúmenes de actividad de 2011, un ejercicio aciago para el sector en Galicia por el revés del viejo tax lease. “La crisis del COVID empeora gravemente la actual infrautilización del naval en el mundo, y añade presión sobre las cadenas de suministro”. Es el diagnóstico de la patronal europea SEA Europe, que reivindica inversiones para resarcise al golpe de la pandemia. Las estrategias van por barrios, pero destacan las operaciones de concentración. China, Corea del Sur o Alemania han emprendido importantes procesos de fusión de astilleros: menos empresas, pero más capacidad y músculo para las que quedan.

La patrullera multipropósito "Raimond Montecuccoli", construida en Italia

La patrullera multipropósito "Raimond Montecuccoli", construida en Italia Fincantieri

El caso chino es paradigmático, como casi siempre. Tras la eclosión de pedidos de 2010-2012 “hemos visto una consolidación masiva de astilleros, forzada por el gobierno”, resume Peter Sand, jefe de analistas de la mayor asociación de navieras internacionales (BIMCO).

"Estoy absolutamente seguro de que China no permitirá que mueran sus astilleros”

decoration

Los gigantes coreanos Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering (DSME) y Hyundai Heavy Industries han unido sus caminos –Bruselas lo está investigando–, al igual que los alemanes Flensburger Schiffbau-Gesellschaft (FSG) y Pella Sietas. La operación entre el italiano Fincantieri con el francés Chantiers de l’Atlantique, dos de los mayores del mundo, fracasó.

Compartir el artículo

stats