La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acogerá la próxima semana el juicio por el caso descubierto en la urbe olívica del que fueron víctimas siete asistentas de hogar, que fueron supuestamente captadas por una pareja para después someterlas a perversas maquinaciones sexuales. El hombre no se sentará en el banquillo porque falleció al lanzarse al vacío desde su vivienda precisamente cuando fue el registro policial y judicial. Sí comparecerá como acusada su viuda, Mónica Y.Q.P., de origen panameño. La Fiscalía pide que esta mujer sea condenada a 37 años de cárcel y la acusación particular eleva la solicitud hasta los 53 años.

El matrimonio, que vivía en Castrelos, habría captado a las mujeres con un anuncio en el que decían buscar empleada de hogar interna. Entre los hechos que se les atribuyen, supuestamente obligaron a las víctimas a pasar por una “exploración vaginal” diciéndoles que era un trámite “necesario” para trabajar en España. A dos de ellas les exigieron además trabajar en tanga.