Tras más de un año de pandemia de COVID-19, hay quienes todavía permanecen al margen de la ley. Once personas fueron denunciadas esta pasada madrugada por participar en una fiesta ilegal en un piso de la calle Marqués de Valladares, en Vigo. Lejos de retractarse, a la llegada de la Policía Local, nadie abrió la puerta del inmueble y continuaron haciendo ruido hasta las 7.00 horas. Uno de ellos fue, además, detenido tras agredir a un policía.

La llamada de un vecino a las 4.58 horas alertó de lo que estaba sucediendo en una vivienda del número 22 de la calle Marqués de Valladares: fiesta y jaleo prolongados hasta esta mañana de domingo incumpliendo las restricciones anti-COVID-19. Al desorden causado ya de por sí por el ruido a esas horas, se le suma la prohibición de reuniones entre no convivientes en una misma vivienda. En este caso, once personas que, más allá de colaborar y salir del lugar, insultaron y amenazaron a los agentes dando rienda suelta a la celebración hasta alrededor de las 7.00 h. Finalmente, la Policía los identificó a todos en el exterior del edificio una vez fueron saliendo, según han confirmado a FARO fuentes oficiales.

La Policía se vio obligada a esperar a los participantes en el exterior del edificio

El grupo en su conjunto fue denunciado por violar las medidas restrictivas y, además, uno de ellos, en estado muy agresivo, fue arrestado tras increpar y agredir a uno de los agentes por un delito de atentado contra la autoridad.

La Policía Local de Vigo recuerda que este tipo de actitudes no son habituales en la ciudad y que las fiestas ilegales suelen disiparse de un modo más calmado.