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El Concello creará una pasarela peatonal subterránea para enlazar Navia y A Bouza

Zona en la que se construirá la pasarela

Zona en la que se construirá la pasarela R. Grobas

La previsión municipal es que esté en funcionamiento en dos años

Establecer una conexión peatonal entre Navia y Coia para que el populoso barrio que crece al oeste de la ciudad deje de ser una isla y se integre en el resto del casco urbano. Es el propósito que persigue el Concello con la futura ejecución de una pasarela que permitirá el tránsito no solo de viandantes, sino también de ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos. El coste, según fuentes municipales, rondará los 3,5 millones de euros. La intención de la administración de Praza do Rei, cuya previsión es que esté operativa “en dos años”, radica en afrontar esta inversión con la ayuda de fondos europeos de recuperación ­–Next Generation EU–; de no llegar esta ayuda, el proyecto se desarrollaría igualmente, como deja claro el alcalde, Abel Caballero.

Una de las características más llamativas de esta infraestructura que ganará la urbe olívica es que será subterránea –habrá que perforar para lograr las cavidades–, pero se beneficiará de luz natural “en su gran mayoría”, ya que los techos serán translúcidos, a excepción de los tramos en los que pasa por encima la carretera que configura la glorieta ubicada bajo la VG-20. De todos modos, contará con un sistema de iluminación “especial”. “El objetivo es que los usuarios no tengan la sensación de que están dentro de un túnel, sino en un lugar agradable. Además, estará insonorizado”, anota Caballero.

Hugo Barreiro

“Será un elemento artísticamente excepcional”

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La pasarela comenzará al final de la calle Teixugueiras –en un terreno que se utiliza como aparcamiento de vehículos, enfrente de un supermercado–, desde donde empezará a descender: se tratará de una nueva calle de más de 15 metros de ancho que discurrirá por debajo de la superficie y desembocará en un espacio todavía más amplio, de unos 25 metros de ancho –situado justo debajo de la parte interior de la rotonda; estará entre 4,5 y 5 metros por debajo de la superficie–. En este punto, se creará “una gran plaza”, según concreta el regidor, que será un lugar de encuentro con una filosofía similar al renovado bulevar de la Gran Vía: bancos con cargadores, un jardín colgante, una escultura, vegetación variada... y, “seguramente”, estará coronada por una cúpula que será acristalada, lo que permitirá la entrada de luz natural. Los técnicos decidirán si una parte de esa cubierta queda al aire libre. “Será un elemento artísticamente excepcional”, avanza el regidor.

Esta especie de pasadizo continuará su trayectoria en dos ramas: una que continúa en la misma dirección que el primer tramo –todo recto– hacia las calles Covelo y A Cañiza, donde habrá conexiones con la superficie; y otra que se bifurca hacia la izquierda para unir la gran plaza con la avenida de Ricardo Mella. La idea del Concello olívico es instalar escaleras mecánicas para poder salir de esta nueva infraestructura, pero también contempla la construcción de un ascensor panorámico para enlazar la pasarela subterránea con Covelo.

  • “El resultado será espectacular: Vigo ganará una gran plaza; habrá mucha luz natural”

    Abel Caballero - Alcalde de Vigo

Como reconoce Abel Caballero, la ejecución material de esta pasarela no interrumpirá el tráfico en superficie. El objetivo: no alterar las rutinas de la industria automovilística y del puerto. “Haremos un inmenso esfuerzo para acabar los trabajos en dos años, pero no se puede garantizar, requieren tiempo. Empezaremos la semana que viene con el proyecto. El resultado será espectacular, se hará realidad una de las grandes obras de esta ciudad. Probablemente, no hay nada de este estilo en todo el mundo, es un concepto nuevo”, detalla antes de apostillar que es “altamente probable” que se establezca un carril bici para que quede bien delimitado el espacio reservado para ciclistas y usuarios de patinetes.

Con la ejecución de esta infraestructura, el gobierno local quiere dar carpetazo a un problema que Navia arrastra desde que llegaron sus primeros moradores, hace más de 15 años. La obra beneficiaría no solo a sus más de 12.000 habitantes –cifra que engordará una vez se abran las puertas de las 1.600 nuevas viviendas de promoción pública que prevé construir la Xunta–, sino también a los vecinos de las zonas más cercanas del barrio de Coia. “Lo hicieron incompleto, sin salidas. Está todo rodeado por carreteras. Presentaremos a la Unión Europea un sistema blando, moderno, que contempla la movilidad mecánica”, explica Caballero.

El primer edil vigués aclara que la ejecución de este proyecto no pone punto final a la reivindicación de soterrar la VG-20, una demanda del Concello y de los vecinos.

Humanizaciones en la zona

La pasarela subterránea se complementará con las humanizaciones de las calles A Cañiza, Covelo y Padre Seixas –el tramo que va desde Covelo hasta Florida–.

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