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ANTONIO COELLO BUFILL | Exconcejal y exsubdelegado del Gobierno

“Vigo es una ciudad imparable y cada vez más bonita; me emociona recibir este premio”

Antonio Coello, esta semana, en O Castro, con la ría al fondo Marta G. Brea

Antonio Coello Bufill (Huesca, 26 de noviembre de 1946) es uno de los Vigueses Distinguidos de este año. Esperaba la llamada de FARO con “ansiedad contenida”. Y es que, como asegura, recibir este galardón le emociona. Llegó con 5 años a la ciudad olívica, adonde fue destinado su padre, que trabajaba como funcionario. Décadas y décadas después, en su etapa de jubilación tras haber prestado servicio como concejal y subdelegado del Gobierno, entre otros cargos, reconoce que es vigués cien por cien y amante del Celta, al igual que dos de sus nietos, Yago y Nicolás, pero no se olvida de la SD Huesca, “que intenta mantenerse en la primera división de fútbol”.

–¿Qué significa para usted ser Vigués Distinguido?

–No me lo esperaba, ha sido una sorpresa. Es una gran responsabilidad y me emociona. Fue el propio alcalde, Abel Caballero, quien me dio la noticia por teléfono. Es un premio de una corporación municipal elegida democráticamente por los vigueses... es un orgullo. Hay muchísimas personas más que trabajan de forma silenciosa poniendo su granito de arena para que esta ciudad sea mejor.

–En un escenario político tan polarizado, resulta curioso que una corporación socialista condecore a un exintegrante del PP.

–Es de agradecer que el alcalde haya pensado en mí a través de la corporación. Siempre he intentado unir, tender puentes... eso es algo positivo para la ciudad, que se define como fiel, leal, valerosa y benéfica. Siempre me he guiado por ese lema, compendia mucho de lo que he intentado hacer. Tenemos que dejar valores a nuestros nietos, y esos valores se los tenemos que dar con la palabra, llegando a acuerdos para mejor la calidad de vida de los ciudadanos.

–¿Qué responsabilidades asumirá una vez reciba el reconocimiento?

–No me podré equivocar voluntariamente. Tendré que ser todavía más consciente de los pasos que doy y esforzarme en mejorar para que salga lo mejor de mí.

"La ciudad, que se define como fiel, leal, valerosa y benéfica. Siempre me he guiado por ese lema"

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–¿De qué presumiría de Vigo fuera de la ciudad?

–Vigo es una preciosidad, tiene colinas, como A Guía, el monte Alba, O Castro... pero también mar. Todo esto forma parte de un paisaje magnífico. Cada parroquia tiene su personalidad, hasta tenemos cerezos en Beade, no hace falta ir al Valle del Jerte. La ciudad está cada vez más bonita. Es imparable: en breve, se inaugurará la Ciudad de la Justicia, tenemos un puerto muy potente y fabricamos coches para todo el mundo.

–¿Mejoraría algún aspecto de la urbe?

–Eso se lo dejo a las generaciones que nos sucedan. Me encuentro muy a gusto en esta ciudad. Ese reto se lo dejo a mis nietos y a mis tres hijas. Eso sí, hay que luchar por mantener el estado de bienestar.

–¿Con qué tres palabras definiría a los vigueses?

–Trabajadores, generosos y orgullosos de ser vigueses.

Coello, en O Castro Marta G. Brea

–¿Qué opina de la política viguesa actual?

–Ha permitido que Vigo evolucionase. Se está haciendo una ciudad de futuro sin perder las raíces. Vivimos en otro siglo, hay que darse cuenta de eso. Estamos en un mundo global, competitivo, sin fronteras. La política debe esforzarse por mejorar lo que es mejorable. Vigo está capacitada para prepararse para el futuro.

–¿Echa de menos su etapa en la política?

–Cumplí las etapas y me siento satisfecho. Ahora, vivo un momento que me permite disfrutar de cosas que antes no podía. Cuando paseo por Vigo, me fijo en los edificios, un jardín, voy descubriendo la ciudad… Observo la política a través de un cristal muy transparente: me gusta seguirla de cerca, pero siento que mi época ya pasó.

"Observo la política a través de un cristal muy transparente: me gusta seguirla de cerca, pero siento que mi época ya pasó"

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–Aparte de pasear y conocer más la ciudad, ¿a qué se dedica en la jubilación?

–Estoy recibiendo una clase de inglés a la semana, me cuesta mucho [risas]. Ya estoy casi en conversación. He recuperado mucho la lectura, devoro libros. A través de ellos, puedo viajar a otros lugares y épocas. Veo poco la televisión, pero escucho mucho la radio, ya que me pongo los auriculares y me puedo mover. Vivo una etapa de sosiego, veo la vida con otro prisma y disfruto de la familia y de los amigos cuando puedo y nos permiten. Además, colaboro en casa, antes, no tenía tiempo.

–¿Qué sueño le queda por cumplir?

–Me gustaría viajar a Australia, donde vive una de mis hijas. Nunca he ido. Compré una guía del país y he viajado a través de esa guía. Espero poder ir físicamente en alguna ocasión. Conozco lo que me cuenta mi hija y lo que veo en la guía. Ella me habla de un país magnífico. Ese plan, por ahora, está en pausa por la pandemia. Precisamente, otro sueño o reto que tengo es que estemos todos vacunados. Yo no lo estoy todavía, pero espero estarlo pronto. Cuando me llamen, iré a guardar la cola gustosamente. Ojalá la pandemia acabe pronto.

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