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Los “free tours” recuperan el pulso

Los participantes son turistas y vigueses

Participantes en una ruta guiada por  la ciudad celebrada ayer.   | // A. VILLAR

Participantes en una ruta guiada por la ciudad celebrada ayer. | // A. VILLAR

El fin de los cierres perimetrales en buena parte de los concellos de Galicia a finales del mes de febrero dibujó una sonrisa de oreja a oreja en el sector de las rutas guiadas por la ciudad, tremendamente dependiente del turismo y de las restricciones establecidas por las autoridades para cortar las alas al COVID.

El alivio de las limitaciones a la movilidad permitió a los profesionales de este gremio abandonar un calvario que se prolongó casi dos meses. Borja Concheiro, guía oficial de Galicia y creador de la empresa Freetour Vigo, pone rostro a esta situación. Desde que es posible cruzar la frontera olívica, ha vuelto a registrar actividad. “Es un alivio después de pasar la mayor parte de enero y febrero sin salidas”, expone antes de destacar la limitación a cuatro participantes en cada tour: “Ahora mismo, estoy yo solo. Más adelante, habrá más rutas, por lo que contaré con colaboradores”.

Como señala Concheiro, la demanda de free tours se anima gracias a los turistas que proceden de concellos de Galicia que se encuentran en la misma situación sanitaria que la urbe olívica, como Lugo, pero, curiosamente, también a grupos de vigueses. “Se apuntan familias o amigos que quieren dar un paseo y conocer mejor su ciudad; luego, se van a tomar algo, por ejemplo. Es un plan accesible”, apunta.

Actualmente, tanto los locales como los visitantes pueden inscribirse a dos free tours. El más popular es el que lleva como nombre Vigo para buscadores de tesoros: una ruta para repasar lo más importante de la historia y cultura olívicas. La alternativa es el de Misterios y Leyendas de Vigo, que, al caer la noche, permite recorrer lugares llenos de misterio en el Casco Vello conociendo historias sorprendentes.

La relajación de las restricciones en los desplazamientos ha supuesto un balón de oxígeno para este sector, que necesita a los turistas como agua de mayo tras casi un año con las facturaciones por los suelos. Los paréntesis: los meses estivales, sobre todo, y la Navidad. “Hay compañeros que llevan sin trabajar desde el verano pasado. Yo, por suerte, puede hacer algo en diciembre gracias al tirón de las luces. La situación se aguanta difícilmente. Recibo la prestación de autónomos, que es de unos 960 euros al mes, y, con eso, tengo que pagar la cuota, que es de 288 euros”, explica Concheiro antes de subrayar que solo ha recibido una ayuda: “La Xunta me dio unos 1.200 euros en enero”.

Para impulsar la actividad en el sector y enriquecer la oferta cultural en la ciudad, Concheiro y otro guía local han diseñado seis rutas temáticas: la primera de ellas será a finales de mes, con motivo de la Reconquista. Otros tours se centrarán en el ataque del pirata Drake, en Julio Verne o en el Vigo paranormal.

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