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Vigo lanzará una misión biólogica a bordo de un nanosatélite

La asociación de estudiantes universitarios SpaceLab diseña un CubeSat para monitorizar el crecimiento de microorganismos en el espacio

Cinco de los alumnos vigueses que forman parte de la asociación SpaceLab, en el campus de As Lagoas-Marcosende.   | // MARTA G. BREA

Cinco de los alumnos vigueses que forman parte de la asociación SpaceLab, en el campus de As Lagoas-Marcosende. | // MARTA G. BREA

Algunos de los miembros que estudian en el campus de Ourense.

Estudiantes de ingeniería de la Universidad de Vigo diseñan el primer experimento biológico a bordo de un CubeSat de una sola unidad y un peso máximo de 1,3 kilogramos. Este proyecto pionero, puesto que nunca se había desarrollado un ensayo similar en un satélite tan pequeño, permitirá monitorizar desde Tierra cómo crecen y evolucionan ciertos microorganismos en el espacio.

“El objetivo de la misión será estudiar el comportamiento de las muestras que viajarán en el CubeSat. En estos momentos nos encontramos en la fase 0+A, siguiendo los estándares de la Agencia Espacial Europea (ESA), lo que quiere decir que estamos definiendo el concepto de operación. Es una etapa inicial y nos planteamos distintos formatos, aunque lo más probable es que nos decantemos por un CubeSat, que pueden orbitar entre 9 meses y 2 años”, explica Manuel Diz, project manager de UVigo SpaceLab.

El equipo estudiantil nació oficialmente a finales de 2020 para llevar a cabo el diseño, fabricación y operación de pequeños satélites y misiones espaciales con fines educativos. Y está integrado por 20 alumnos de los campus de Vigo y Ourense que pertenecen a cuatro escuelas de ingeniería: Telecomunicaciones, Industriales, Aeroespacial e Informática.

La asociación ya cuenta con el apoyo de alguna empresa patrocinadora y está asesorada por el responsable de la Agrupación Aeroespacial de la Universidad, Fernando Aguado, y otros dos profesores e investigadores con gran experiencia en este ámbito, Arno Formella y Fermín Navarro.

Antena de seguimiento de satélites en la Escuela de Telecomunicaciones. Marta G. Brea

Mientras avanzan en el diseño de su primera misión, los miembros del equipo también se plantean buscar colaboradores de otras ramas de conocimiento dentro de la UVigo que les ayuden a decidir qué tipo de microorganismos viajarán a bordo del satélite.

Las siguientes fases contempladas en el estándar ECSS de la ESA implicarán profundizar en el diseño del CubeSat y empezar a construirlo antes de su lanzamiento (Fase E), por lo que la asociación ya se plantea una ampliación.

Ampliación del equipo

“El cambio de fase va a suponer más densidad de trabajo y necesitaremos que se unan más alumnos. La asociación ha tenido muy buena acogida en todas las escuelas de ingeniería y en la Universidad y mucha gente nos ha preguntado cuando va a empezar el proceso de reclutamiento. Nuestra idea es hacerlo en mayo o junio”, adelanta Manuel Diz.

Desde la asociación también celebran el apoyo de la industria: “A pesar de la situación derivada del COVID ya se han unido varias empresas locales de Vigo y Ourense como patrocinadores. No es posible fabricar un satélite por año, como hacen con su monoplaza los compañeros de Motorsport, y quizá la visibilidad puede ser menor en este sentido, pero estamos teniendo buena acogida”.

Carrera aeroespacial

La pretensión de los alumnos de SpaceLab es aplicar los conocimientos que adquieren en sus carreras a un sector en el que la Universidad de Vigo ya cuenta con 4 satélites lanzados con éxito durante la última década y una nueva misión junto con la spin-off Alén Space y la Universidad de Oviedo para explorar las cuevas subterráneas de la Luna.

La participación en proyectos educativos facilitará a los miembros de SpaceLab su futura incorporación al campo aeroespacial como investigadores o desde las empresas, además de reforzar y enriquecer esta línea estratégica de la UVigo.

Por ello, los alumnos siguen en todo momento los estándares de la ESA. “Estamos aquí para aprender y los proyectos se desarrollan de la misma manera que si nos encontrásemos en un entorno de trabajo normal en una empresa o una agencia espacial. Nuestro objetivo es ser lo más rigurosos posible”, subraya Diz.

El germen de SpaceLab fue OLLO (Open Little Luminary Observatory), un CubeSat de tres unidades con la función de observatorio espacial que presentaron en enero de 2020 a la ESA Academy. Su trabajo resultó seleccionado y, como premio, varios miembros del equipo iba a conocer las instalaciones de la agencia en Bélgica.

“Se canceló por el COVID, pero la ESA ha aplazado el workshop a finales de este año porque lo quieren celebrar de forma presencial”, apunta Diz.

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