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De vuelta con la mochila al hombro

Los universitarios vigueses aplauden el regreso a las aulas pero critican que el cribado no se realizase antes

Alumnos de Teleco, a las puertas de la facultad

Alumnos de Teleco, a las puertas de la facultad

El campus universitario volvió a ser testigo del reencuentro entre compañeros pero sobre todo del trajín de las clases. Tras el parón para los exámenes del primer cuatrimestre, la situación epidemiológica retrasó hasta el 8 de febrero el inicio de la segunda mitad del curso, y transformó las tres primeras semanas lectivas en un déjà vu de lo vivido el curso pasado, con la docencia exclusivamente virtual. Hasta ayer. Con la incidencia claramente mejorada, y tras el visto bueno de la Xunta y las autoridades sanitarias, la Universidad de Vigo, al igual que el resto de instituciones gallegas, retoma la docencia presencial.

Alumnado

Y lo hizo con una muy buena respuesta del alumnado, favorecido en buena parte por la celebración de un cribado masivo a estudiantes y personal para detectar posibles casos asintomáticos y evitar contagios. Lo cierto es que el índice de positivos registrados durante el primer cuatrimestre podría calificarse de anecdótico: 249 positivos por COVID entre los 20.735 integrantes de la comunidad educativa. “No creo que sea más peligroso o menos seguro venir a clase que quedar con amigos fuera; está claro que hay que tener cuidado igual pero lo que sí cambia es la docencia; académicamente considero que es mejor la presencialidad”, razonaban Jorge Borrego e Iago Estévez, alumnos de Ingeniería de Telecomunicaciones.

Preferencia por el aula

Con esta reflexión también concordaban Natalia, Laura, Valeria, Lucía y Andrea, un grupo de estudiantes de ADE. “Claramente la presencialidad es mejor para aprender, atiendes de otra manera. A través de las clases telemáticas te distraes más y tampoco te dan tiempo para un parón entre clase y clase; no puedes desconectar”, sostienen las estudiantes.

En su caso, tampoco se decantan por los exámenes virtuales. “En carreras o grado más prácticos creo que son contraproducentes porque solo miran el resultado, no la forma en que llegaste a él y eso también es muy importante”, concreta Valeria, una de estas jóvenes.

Educación mixta

Si bien estas casi tres semanas de docencia telemática fueron improvisadas, es decir, favorecidas únicamente por la mala situación epidemiológica a consecuencia del virus, la UVigo ya estaba preparada para este sistema de educación mixta. Concretamente, para este curso compaginó la docencia presencial en alrededor de 17 grados y 30 másteres con el sistema mixto, que alternará las clases en el aula con la virtualidad. Para hacerlo posible, la Universidad de Vigo creó el Campus Integra, un entorno que permite conjugar el Campus Remoto con la presencialidad, que siempre fue el objetivo último de la institución académica.

Cribado masivo

Y para minimizar los posible riesgos en la vuelta a las aulas, el Sergas puso en marcha ayer un cribado masivo entre el alumnado y el personal del campus vigués –en Ourense, por ejemplo, ya se inició días antes– para detectar positivos en pacientes asintomáticos.

El pabellón deportivo, situado junto a los campus de rugby, tiene lugar desde ayer y hasta mañana este cribado que incluía test de antígenos y PCR. La medida ha sido muy aplaudida por el estudiantado aunque las “formas” no fueron las más aplaudidas. Y es que es la gran mayoría de jóvenes citados tenían clase ayer por la mañana, teniendo que interrumpir sus clases y tras haberse expuesto a sus compañeros sin conocer si eran negativos o no. “Pienso que hubiese sido mejor haber hecho antes de la vuelta a las aulas, tendría más sentido. Primero porque no nos cortaban las clases y segundo porque en mi caso, ya he estado en contacto con mis compañeros”, explican los dos jóvenes estudiantes de Teleco. Misma opinión expresan Anxo, Yaiza, Álvaro, Sonia, Fátima, Carla y Sabela, todos estudiantes del último curso del doble grado de Derecho y ADE. “Tuvimos que salir de clase y pero pienso que tenían que haberlo adelantado y no cuando ya muchos hemos empezado con la docencia presencial”, justifican.

Rápido y organizado

De igual modo, el cribado fue aplaudido por los jóvenes ayer citados. Muchos reconocieron ya haber participado en otros así como haber realizado ya estas pruebas, pero no dudan en volver si se les llama para otra. “Está claro que es de las mejores formas de controlar el virus. Fue todo muy rápido y está bien organizado, ahora voy más tranquila para el aula y también para mi casa, la verdad”, explica Mercedes Carballo, estudiante del Grado de Economía.

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