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Esta es la solución para edificar en la fachada marítima de Bouzas

Plano de Bouzas con la zona ribereña, entre el puente y el inicio del paseo frente a la iglesia, que abarcará el estudio de detalle. / Google Maps

Plano de Bouzas con la zona ribereña, entre el puente y el inicio del paseo frente a la iglesia, que abarcará el estudio de detalle. / Google Maps

La rehabilitación del paseo peatonal ya está en marcha, con 3,7 millones de euros, y ahora el Concello activa un segundo plan para reactivar la fachada marítima de Bouzas, entre la iglesia y el viaducto de la VG 20. Se trata de dar pleno respaldo urbanístico a las obras de rehabilitación, mejora y ejecución de inmuebles residenciales en esa franja de terreno costero que vive desde hace años en un “limbo” de competencias. La Ley de Costas de 1988 impide ejecutar trabajos más allá de los de mantenimiento y, por supuesto, no se permiten nuevas construcciones. Pero admite excepciones, eso sí, plenamente justificadas. Y esta es la vía a la que acude ahora el Concello.

El gobierno local ha comenzado la tramitación de un estudio de detalle (un documento urbanístico que regula volúmenes y usos y detalla las condiciones estéticas) específico para los 500 metros de litoral entre la iglesia y el viaducto que resuelva la situación actual y aclare el futuro de 24 parcelas agrupadas en cuatro manzanas de esa fachada marítima, que cumple dos décadas de incertidumbre.

Un ejemplo se vivió el pasado fin de semana, con la prohibición temporal a los bares de la zona, por parte de la Policía Local, de instalar sus terrazas al borde del paseo peatonal, una medida que se levantó pocas horas después pero que se basaba en las dudas sobre la titularidad de los terrenos, afectados por Costas.

Este asunto volvía a poner sobre la mesa la incertidumbre urbanística de ese tramo de Bouzas y el Concello quiere ponerse manos a la obra para resolverlo.

Desafectación de 2004

La Gerencia de Urbanismo de este martes ha tomado conocimiento de la incoación de la tramitación del estudio de detalle de la fachada marítima de Bouzas y del informe previo emitido por la Dirección Xeral de Calidade Ambiental, Sostebilidade e Cambio Climático.

Es un nuevo intento de zanjar este asunto desde que en 2002 se aprobaba el Plan Especial de Bouzas en el que se determinaba que se establecía la edificabilidad en esa fachada marítima, por aquel entonces vinculada a la zona de servicio del Puerto de Vigo.

Pero todo cambió en noviembre de 2004, cuando el Puerto desafectó esta zona y pasó a formar parte del dominio público marítimo terrestre. Desde entonces, y por aplicación directa de la Ley de Costas, se considera que una vez delimitada la línea de mar, las construcciones no pueden estar a menos de 20 metros en suelo urbano consolidado, como es el caso de Bouzas. Varios informes posteriores de Costas se pronunciaron contra el Plan Especial de Bouzas, en lo que se refiere al tratamiento del borde litoral, porque no se justificaban suficientemente las nuevas edificaciones previstas, que no es otro, según las pretensiones municipales, que “completar una fachada marítima homogénea”.

“Instrumento idóneo”

Ahora el Concello vuelve a la carga aprovechando las excepciones que ofrece la propia Ley de Costas, en una de sus disposiciones transitorias, y que permiten obviar la limitación de esa franja de 20 metros. Pero para lograr la autorización, es necesario disponer de un documento urbanístico específico, esto es, un estudio de detalle que ordene esa franja.

Ese estudio de detalle está en manos del Concello desde septiembre pasado y se considera “el instrumento idóneo para completar las determinaciones del Plan Especial de Bouzas y concretar las condiciones compositivas y volumétricas en esa franja”.

Antes de su aprobación, y además del visto bueno de Costas, se necesitan los informes favorables de la Consellería de Medio Ambiente, que ya están en fase de solicitud.

El alcalde, Abel Caballero, explicaba este martes que en su día “se le dio una edificabilidad a esa zona” pero con la desafectación de 2004, esa edificabilidad quedaba en suspenso por la aplicación de la Ley de Costas. “Entendemos que esa fachada marítima se puede adaptar a las excepciones” previstas en esa norma, añade el regidor.

Excepciones de Costas

En concreto se refiere a la disposición transitoria Tercera, en su apartado 3. Esta disposición indica textualmente que “los terrenos clasificados como suelo urbano a la entrada en vigor de la presente Ley estarán sujetos a las servidumbres establecidas en ella, con la salvedad de que la anchura de la servidumbre de protección será de 20 metros. No obstante, se respetarán los usos y construcciones existentes, así como las autorizaciones ya otorgadas, en los términos previstos en la disposición transitoria cuarta. Asimismo, se podrán autorizar nuevos usos y construcciones de conformidad con los planes de ordenación en vigor, siempre que se garantice la efectividad de la servidumbre y no se perjudique el dominio público marítimo-terrestre. El señalamiento de alineaciones y rasantes, la adaptación o reajuste de los existentes, la ordenación de los volúmenes y el desarrollo de la red viaria se llevará a cabo mediante Estudios de Detalle y otros instrumentos urbanísticos adecuados, que deberán respetar las disposiciones de esta Ley y las determinaciones de las normas que se aprueban con arreglo a la misma”.

Añade que “para la autorización de nuevos usos y construcciones, de acuerdo con los instrumentos de ordenación, se aplicarán diversas reglas”.

Requisitos que debe cumplir el estudio de detalle

Es aquí donde entran las excepciones a las que se aferra el Concello. Se indica que se podrán autorizar nuevas edificaciones en los siguientes casos:

“Cuando se trate de edificaciones destinadas a residencia o habitación, o de aquellas otras que no puedan ser autorizadas con carácter ordinario, sólo podrán otorgarse autorizaciones de forma excepcional, previa aprobación del Plan General de Ordenación, Normas Subsidiarias u otro instrumento urbanístico específico (en este caso un estudio de detalle) en los que se contenga una justificación expresa del cumplimiento de todos y cada uno de los siguientes requisitos indispensables para el citado otorgamiento:

 

a)     Que con las edificaciones propuestas se logre la homogeneización urbanística del tramo de fachada marítima al que pertenezcan.

b)   Que exista un conjunto de edificaciones, situadas a distancia inferior a 20 metros desde el límite interior de la ribera del mar, que mantenga la alineación preestablecida por el planeamiento urbanístico.

c)  Que en la ordenación urbanística de la zona se den las condiciones precisas de tolerancia de las edificaciones que se pretendan llevar a cabo.

d)   Que se trate de edificación cerrada, de forma que, tanto las edificaciones existentes, como las que puedan ser objeto de autorización, queden adosadas lateralmente a las contiguas.

e)   Que la alineación de los nuevos edificios se ajuste a la de los existentes.

f)    Que la longitud de las fachadas de los solares, edificados o no, sobre los que se deba actuar para el logro de la pretendida homogeneidad, no supere el 25% de la longitud total de fachada del tramo correspondiente.


El propio planeamiento urbanístico habrá de proponer el acotamiento de los tramos de fachada marítima cuyo tratamiento homogéneo se proponga obtener mediante las actuaciones edificatorias para las que se solicite autorización”.

La primera condición, disponer de un documento urbanístico, ya está en marcha, y la segunda, que Costas lo acepte, depende de que se cumplan los seis requisitos (de la a a la f) recogidas en la disposición transitoria.

 

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