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Vigo para siempre en la piel

El Celta y las Islas Cíes, aunque aún mayoritarios, ya no son los únicos tatuajes sobre Vigo que se pueden ver en las dermis olívicas

Tatuaje del puente de Rande

Tatuaje del puente de Rande

No hace tantos años que los tatuajes decoraban los cuerpos -sobre todo masculinos- de un sector de la sociedad que se identificaba con actividades u oficios mundanos. Marineros -no podemos olvidar las anclas de Popeye en sus antebrazos-, camioneros, boxeadores o cantantes de rock -muchos de ellos con el consabido "Amor de madre" escrito a fuego en alguno de sus músculos- incrementaban su aspecto de duros con las ilustraciones que elegían para su piel.

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Vigo para siempre en la piel

Pero el origen de esta práctica es secular. Tanto que el primer registro encontrado de grabaciones en la dermis data de hace 5.300 años. En un glaciar en la frontera de Austria e Italia se encontró hace dos años un cazador neolítico congelado que tenía la espalda y las rodillas tatuadas. Desde entonces, el dibujo pigmentado ha pasado por infinidad de culturas y momentos históricos, y en la actualidad, ya ha dejado ese halo agresivo que transmitía en el siglo XX, para convertirse en tendencia, tanto en hombre como en mujeres.

Hoy en día, la fuerza con la que ha resurgido se debe a la publicidad, y a la importancia que, por repercusión social, tienen algunas personas -deportistas o influencers, por ejemplo- que marcan las pautas de estilo en sus seguidores. A día de hoy, los tatuajes son tan comunes que incluso existe una filia sexual por la gente tatuada, la estigmatofilia. Es más, un estudio americano concluyó que hay más probabilidades de tener un mayor número de parejas sexuales si optas por grabarte el cuerpo.

Popeye y sus tatuajes de anclas en una de las viñetas del dibujante de Faro Luis Davila

Las temáticas y elementos a elegir para hacerse uno de estos adornos perennes son infinitos. Pero son decisiones basadas, fundamentalmente, en motivaciones emocionales. Y ese aspecto, el orgullo de pertenecer a un lugar encuentra un amplio espacio en el catálogo de ilustraciones. En Vigo, por ejemplo, los más habituales siempre han sido las alusiones pigmentadas al Celta. Tatuarse el escudo actual o antiguo, frases o palabras significativas como 'afouteza', el año del nacimiento del club -1923-, e incluso la imagen de algún jugador o su dorsal son maneras que tienen los acérrimos aficionados al equipo vigués de mostrar su amor por los colores.

Escudos del Celta antiguos y primera estrofa de la canción de Keltoi "1923". // Belén (Tatuarte)

Pero el abanico sentimental al orgullo patrio se abría hace tiempo con la que sin duda es la segunda imagen más repetida en las pieles viguesas: Las Islas Cíes. Con mar y sin él, en todas sus formas, dimensiones, estilos, colores, y motivos, el archipiélago vigués es una de las principales peticiones de aquellos que quieren presumir de ciudad.

Las Islas Cíes. // Karde ( Loco Destino Tatuajes)

Pero en esto de los tatuajes vigueses, ya no hay blanco o negro. Algunos dibujantes especialistas en esta práctica de Vigo y su área consultados por FARO nos han mostrado algunos ejemplos de las opciones que ofrece la ciudad olívica para la dermis de sus habitantes. Son artistas como Nortes, de Tatuajes Costa Oeste; Karde, de Loco Destino Tatuajes; Barbieink, de Xeitosoink; Miguel Castro, de Carbono Tattoo; y Álex (Walo Walo Tatuajes); además de las tatuadoras Pandora Von Lillian, de Tattoo The Game, en O Porriño, y de Belén, de Tatuarte, en A Guarda. Por lo visto, la tendencia más reciente de la que hoy en día hay infinidad de creaciones es el tatuaje del Puente de Rande. La Ría de Vigo -al igual que ocurre con las Islas Cíes- es un escenario recurrente para tatuarse en la piel, y uno de los elementos para reconocerla es el viaducto que la cruza de uno al otro lado, la ría.

El Puente de Rande sobre la Ría de Vigo y la Virgen del Carmen en primer plano.

El tatuador Miguel Castro, de Carbono Tatoo, es un maestro que juega con la abstracción y lo conceptual, y muchos de sus clientes le permiten dar rienda suelta a los estilos de sus creaciones. "No copio tatuajes y siempre intento ser original. En el caso de las Cíes, por ejemplo, suelen venir con la foto, pero al final, a cada uno le hago el suyo, y siempre diferentes para cada cliente". Entre sus creaciones con motivos de la ciudad, destacan el Puente de Rande, el Faro del Museo do Mar, una ilustración de un Vigo abstracto, o el Monte Galiñeiro con la técnica del puntillismo. "En mi caso los clientes suelen venir con la idea de que quieren algo de Vigo, pero me dan margen y se fian para que les diseñe algo a mi manera", reconoce.

Interpretación del Faro del Museo del Mar. // Miguel Castro (Carbono Tattoo)

Interpretación del Faro del Museo del Mar. // Miguel Castro (Carbono Tattoo)

Nuestro álbum de tatuajes vigueses lo completan dos amigos que juegan en las pistas de baloncesto de Samil, el Olivo, imagen del emblema heráldico de la ciudad, o la Virgen del Carmen, con un mapa del litoral vigués, y el Puente de Rande al fondo.

Dos jugadores de basket en las canastas de Samil, con las Cíes al fondo. // Pandora Von Lillian (Tatto The Game)

Dos jugadores de basket en las canastas de Samil, con las Cíes al fondo. // Pandora Von Lillian (Tatto The Game)

Personajes célebres

Iago Aspas, Hugo Mallo, Vlado Gudelj... A nadie le sorprendería la elección de alguno de los ídolos celestes para tatuarse en la piel. Y es que el fanatismo deportivo -con la imagen de Maradona como máximo exponente mundial- encuentra en el grabado permanente de estos referentes su máxima expresión creativa. Sin embargo, es difícil ver un tatuaje político en algún cuerpo. Pues Vigo lo tiene. No es otro que su alcalde, Abel Caballero. No hace mucho la tatuadora madrileña afincada en Vigo Pandora Von Lillian ofreció tatuar la cara del regidor como premio para el primero que lo reclamara. En este caso, la admiradora era la propia artista, y un joven llamado Jhony recogió el guante. Así lo anunciaba en su perfil de Instagram, la dibujante de Tatto The Game, estudio ubicado en O Porriño: "Abel Caballero, el primero de su nombre. Alcalde de Vigo, influencer. Señor de la vanguardia y rey de los avances. Amigo de los millennials y rompedor de las brechas generacionales. Protector de la Navidad y padre de dinosetos. Fuera de coñas estoy inmensamente agradecida a Jhony por dejarme un hueco en su pierna para hacer este diseño. Si por alguna casualidad del destino Abel lo viera, solo quiero que sepa usted que ha embrujado el corazón de esta madrileña y que le quiero, le quiero y le quiero 🖤"

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