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Más control de aforos en un día de desplazamientos masivos

La Federación de Hostelería instó a los locales a colocar todas sus mesas para validar los límites del 30% y 50% debido el “caos” en las terrazas

El buen tiempo y el levantamiento perimetral llenó Playa América, en
 Nigrán   | // MARTA G. BREA

El buen tiempo y el levantamiento perimetral llenó Playa América, en Nigrán | // MARTA G. BREA

El conglomerado formado por las altas temperaturas, el fin de semana, la reapertura de la hostelería y el levantamiento del cierre perimetral sacó de nuevo a la gente a la calle y encendió de nuevo las alarmas entre las autoridades sanitarias. Y es que la relajación de las medidas para contener la incidencia de la pandemia motivó el éxodo masivo de vigueses y demás residentes del área a las terrazas, playas, parques o paseos fluviales para disfrutar de esa libertad un mes después. Pero toda acción podría tener sus consecuencias. Sanidade lo dejó claro este pasado viernes, primer día de la desescalada, y lo reiteró ayer: los incumplimientos que están observando tanto en negocios de hostelería como en los propios ciudadanos abocarían a un nuevo cierre.

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Playa América y Panxón, un espejismo del verano en pleno febrero Marta G. Brea

Uso de la mascarilla

Sobrepasar los aforos –o no señalarlos debidamente como figura en la normativa del DOG– en los locales y no colocarse la mascarilla por parte de los clientes son los reproches más comunes por parte del organismo sanitario gallego. Tanto en terrazas sin estar consumiendo o en los paseos, se sucedían imágenes de personas sin mascarillas o que tampoco respetan la distancia de seguridad que debería reinar aún al aire libre.

Un ejemplo se podía observar ayer en Playa América o en Ramallosa, donde a pesar de estar en pleno febrero, las buenas temperaturas –alcanzándose los 20º al mediodía y primera hora de la tarde– y la libertad de circulación animaron a centenares de personas a acudir al arenal de Nigrán o incluso Samil, donde el paseo acogió a multitud de personas durante las dos jornadas anteriores.

La villa de Bouzas también fue ejemplo ayer de esta tendencia, donde ya por la mañana la Policía Local hizo acto de presencia para vigilar y controlar, principalmente las terrazas en cafeterías.

Mesas precintadas

Y es que el “desconocimiento” de la nueva normativa de esta desescalada provocó un cierto “caos” en la reapertura de bares y cafeterías. Así lo aprecia el presidente de la Federación de Hosteleros de la provincia de Pontevedra, FEHOPROS, César Ballesteros. “Hay un desconocimiento generalizado en el sector, se quedó con los datos básicos, aforo dentro al 30%, fuera al 50% y cierre a las 18.00 horas, y ya. Pero es que ahora se obliga a sacar todo el mobiliario y bloquearlo (precintarlo) para que quede constancia del aforo. Desde la Federación estamos tratando de avisar y dar conocimiento de estas normas al hostelero, esperamos que en 3 o 4 días ya todos tenga conocimiento de la misma y no haya más problemas”, señala Ballesteros. Por el momento, ayer eran pocos los que se ajustaban a esta nueva condición.

Ampliar terrazas

El presidente de la Federación incide en que, en otros confinamientos, el Concello dio cierta “flexibilidad” para ampliar las terrazas, y en base a ello y a la normativa que pensaban seguía vigente “en lugar de poner sus 20 mesas habituales ponen las 10 o 12 que pueden y claro, parece que están todas ocupadas y que por lo tanto no cumplen con el aforo. Y no es verdad. Cierto es que la norma nueva no es la que están aplicando ahora los hosteleros. Nosotros vamos a seguir insistiendo en ella, hablando con los federados y con todos los que podamos para que en pocos días esté todo solucionado”, concluye el presidente de FEHOPROS.

Lo cierto es que a día de ayer, pocos eran los locales que ya habían instaurado esta medida obligatoria, según recoge el DOG. Otra método al que pueden acogerse es el uso del QR para registrar a su clientela para su fácil localización en caso de positivos. Restaurantes y cafeterías deberán colocar en un lugar visible el código y los carteles con el número de aforo máximo permitido.

Fuerzas de seguridad

Además del respeto de esta medida y de los límites a los aforos, desde Sanidade también se ha lanzado un mensaje a las fuerzas de seguridad. Les pide “redoblar esfuerzos y ser inflexibles con los que incumplen” porque “nos jugamos mucho”.

Por ello, ya desde las 12.00 horas, y en vista de una alta acumulación en el paseo de Bouzas, una patrulla de la Policía Local se desplazó hasta las inmediaciones de la playa e iglesia para controlar que todos los clientes sentados en terrazas y los transeúntes tuviesen la mascarilla puesta, acción cuya responsabilidad debería competer ya a cada persona que sienta a la mesa.

En este punto así como en la zona de ChurrucaIrmandiños, Uruguay y Martín Códax–, los efectivos municipales desplegaron durante toda la jornada de ayer tres patrullas fijas por su especial incidencia.

También a media mañana, dos agentes motorizados recorrieron el Casco Vello disuadiendo de posibles aglomeraciones. Hispanidad y Samil fueron los otros puntos donde se le dio especial notoriedad a la vigilancia.

Licencias

Este control policial, centrado más en apercibimientos que en propuestas de sanción, rezaba tanto para obligar al uso de la mascarilla como para controlar los aforos. ¿Cómo? A través de las licencias de terraza. Los efectivos policiales reclamaban esta documentación, donde consta la dimensión y composición de las terrazas, para comprobar su permiso y el número de mesas de las que disponen.

Ayer volvieron a registrarse decenas de llamadas de vecinos y transeúntes para advertir de incumplimientos de ciudadanos y locales, según precisaron fuentes municipales. También la Policía Nacional realizó varias batidas por el entorno de Rosalía de Castro para concienciar, y en ocasiones proponer sanciones, por el indebido uso de la mascarilla.

Este aumento de vigilancia en las vías urbanas choca con la tendencia de semanas anteriores donde los controles de tráfico centraban buena parte de esta actividad policial debido al cierre perimetral de los municipios. Con su levantamiento y casi libertad para acudir a cualquier municipio del área, los cuerpos de seguridad optaron por reforzar las patrullas a pie.

Fin a casi cuatro meses de cierre perimetral

Desde Baiona pasando por Ramallosa, Nigrán o Tui. Muchos fueron los vigueses que casi cuatro meses después pudieron desplazarse hasta estos municipios y concellos tras el levantamiento del cierre perimetral. Y es que desde el mes de octubre, la movilidad desde Vigo fue intermitente. Primero, los viajes se limitaba a los concellos que conformaban la almendra urbana del área vigués –por ejemplo, solo se permitía la circulación entre Redondela, Mos, Porriño, Nigrán y Gondomar–, para pasar luego a un cierre total que, sin contar la excepcionalidad de la fiestas navideñas –la movilidad solo estaba justificada para visitar a familiares o allegados–, se mantuvo hasta este pasado viernes. La situación no provocó grandes problemas de tráfico durante la jornada, si bien los aparcamientos en muchos de estos municipios del área sí evidenciaban un problema mayor para el retorno, al menos antes de las 22.00 horas, cuando se establece el toque de queda. Las altas temperaturas previstas también para la jornada de hoy animará estos desplazamientos.

Los restaurantes, llenos en interior y terraza

No solo las cafeterías y bares percibieron el boom de la reapertura. Los restaurantes de la ciudad tienen sus agendas llenas desde el anuncio de la Xunta para retomar su actividad. La práctica totalidad de los negocios tenían muchas, o todas sus mesas ya reservadas llenando sus mesas disponibles tanto es exteriores como en el interior. De igual modo, tienen que cumplir con las limitaciones de capacidad y renunciar a las cenas, ya que el cierre de la hostelería se mantiene a las 18.00 horas. Esto hace que las comidas se conviertan en su mejor y único gancho. Pero eso no les hacía olvidar la normativa, y locales como La Consentida hacían un llamamiento a sus comensales para recordar el uso de la mascarilla en todo momento excepto para comer. Este alto índice de reservas se mantendrá para el resto de la próxima semana, como explicaba el encargado de Bella Napoli, restaurante del Casco Vello que abrió el mismo día de la desescalada, este pasado viernes.

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