Bloque común para reclamar al Gobierno que garantice la conexión de Vigo con la red de muy alta tensión y construya la subestación eléctrica en el polígono de Balaídos, “esencial” para reforzar la competitividad de la industria automovilística. PSOE, BNG, Marea y PP sumaron ayer sus votos en el pleno para sacar adelante una moción impulsada por los populares en la que se exige al Ministerio de Transición Ecológica y Red Eléctrica que incluyan en la planificación de 2021-2026 la infraestructura con la red de 220 KV. Como avanzó FARO, el actual plan la excluye. “Vigo es la única gran urbe española sin esa conexión, muy necesaria en la industria de la ciudad”, censuró el portavoz del PP, Alfonso Marnotes. La meta, aseguró: “Hacer una apuesta por el empleo industrial y no avanzar en la precarización”.

La propuesta recibió el respaldo de los otros tres grupos de la cámara, aunque añadiendo notas a pie de página. El edil del PSOE Carlos López Font, por ejemplo, censuró la “inconsistencia” de la propuesta y recordó que el PP gobernaba entre 2013 y 2015 sin que se avanzara “nada”. “Esta moción produce vergüenza ajena”, recalcó el socialista, que exigió retirar del texto la referencia a que el proyecto estaba incluido en la planificación del gobierno de Rajoy para el período 2015-2020 ya que necesitaba una declaración de excepcionalidad que no tenía.

El edil del BNG, Xabier P. Igrexas, pidió a PP y PSOE que “demuestren” su respaldo desde sus responsabilidades de gobierno en Santiago y Madrid. Marea, a su vez, censuró que las administraciones se pongan “en modo servil” con PSA y exigió que la factoría compense el apoyo que recibe con una mejora de las condiciones de su plantilla. “Que devuelva derechos laborales y masa salarial a la ciudad”.

Abel Caballero, ayer, durante la reunión con las nuevas trabajadoras sociales. Fdv

El debate sobre la red eléctrica llegó ayer también al Congreso, donde el diputado popular Diego Gago censuró lo que considera una “discriminación a la ciudad por parte del ministerio. “Sus políticas merman la competitividad”, recalcó.

La moción popular no fue la única que ayer prosperó sin votos en contra en el pleno. BNG y Marea apoyaron una iniciativa socialista en la que se insta a la Xunta a la “urgente declaración” como Área de Rehabilitación Integral (ARI) del ámbito conformado por las viviendas de Beiramar, Espiñeiro-Enrique Lorenzo, Emilia Pardo Bazán-San Roque y San Pablo, además de “facilitar el acceso” a las subvenciones del Plan Estatal de Vivienda y ayudas autonómicas. La propuesta se aprobó con la única abstención del PP. La concejala de Urbanismo, María Xosé Caride, recordó que la Xunta ha rechazado la propuesta presentada en 2019 por el Concello –en la que se incluían seis núcleos– y recordó que la declaración de ARI facilita la reforma de viviendas antiguas con ayudas públicas que cubren de media el 57% de los costes. “Supone una mejora en cuanto a calidad de vida”, subrayó.

“Tenemos la mala noticia de que el IGVS (Xunta) parece que va por número y dice que Vigo ya tiene muchas. Dado que esta situación atiende a necesidades iguales, es la hora de aprobarlas”, reivindicó Caride. Rubén Pérez e Igrexas coincidieron en la necesidad de “extender” el mapa de ARI. Desde la bancada popular, Marnotes reclamó que las ayudas a vivienda se acompañen de inversión municipal en los barrios y recalcó, en especial, la urgencia de actuar en A Salgueira.

El PSOE evita un debate de urgencia sobre O Marisquiño: “Es momento de no precipitarse”

El debate sobre la decisión de O Marisquiño de abandonar Vigo deberá esperar. Al menos en el pleno. El PSOE recurrió ayer a su amplia mayoría para rechazar que se abordase de forma urgente una moción del BNG sobre el festival. “Es momento de no precipitarse”, argumentó López Font. PP, Marea y la formación nacionalista sí secundaron abordar el tema. Poco después el concejal del BNG tachaba de “surrealista” la posición del Gobierno local, que –apunta– esa misma mañana había presentado una enmienda a la totalidad. Durante la sesión de ayer se aprobó –con los votos a favor del PSOE– un cambio del reglamento orgánico del pleno, que se adepta así a la norma e incluye entre sus novedades aumentar el tiempo de intervención del grupo del gobierno. Con la composición actual del pleno, el PSOE podrá contar con la intervención de un portavoz aunque la moción la haya defendido un edil de su mismo partido. Los partidos de la oposición censuraron además que el alcalde abandonase el pleno cuando se iniciaba el debate de las mociones. También se validó el nuevo sistema tarifario del agua y una moción socialista que reclama a la Xunta “concretar” un plan de inversiones en el Puerto que se equipare al del ministerio, que fija en 13,3 millones. PSOE, PP, BNG y Marea respaldaron también en bloque los primeros puntos de una moción defendida por este último partido en la que se apoya la celebración del 8M y se reivindica el refuerzo de las políticas de igualdad. El PSOE reclamó también el desbloqueo de “los proyectos paralizados” en Patrimonio, al que reclamó que delegue en el Ayuntamiento las competencias del ramo.