Agentes de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil, activaron este pasado domingo una compleja búsqueda por un posible secuestro que resultó ser una broma de cumpleaños de unos jóvenes a otro.

"Secuestro" a plena luz del día

 El pasado domingo día 21 saltaban las alarmas en la Sala CIMACC 091 cuando una mujer llamaba por teléfono para informar que acababa de ver como dos encapuchados ataban a un chico y lo metían en el maletero de un vehículo. Según declaraciones de la testigo, instantes antes y mientras circulaba con su vehículo por Zamáns, vio a dos varones encapuchados que salían del interior de una furgoneta de color blanco estacionada en el arcén derecho de la calzada y que se dirigían hacia un chico que estaba de pie en la calle.

 Segundos más tarde, una tercera persona que tapaba su cara con una braga salía de un automóvil estacionado a pocos metros del anterior y tras abrir el maletero de su vehículo, se dirigía apresuradamente hacia los otros dos varones. En ese momento los tres se abalanzaban sobre este joven y lo inmovilizaban, para maniatarlo e intentar introducirlo a la fuerza en el maletero del automóvil.

 Llamada de una testigo

La testigo mantuvo la calma como pudo y tras coger su teléfono móvil llamaba al 091 para explicar lo que sucedía, mientras el primer vehículo la adelantaba y ella facilitaba la matrícula al agente que la escuchaba al otro lado de la línea telefónica. Pocos metros después la furgoneta hacía lo propio, para llegar a un cruce en que ambos vehículos tomaron direcciones opuestas, dirigiéndose el turismo hacia Vincios y la furgoneta hacia Vigo.

 Operativo en marcha

Todo el operativo policial se puso en marcha, dirigiéndose una de las dotaciones hacia donde se encontraba la víctima, al tiempo que las demás buscaban los posibles puntos de huida de los "presuntos secuestradores". Además se daba aviso a Policía Local y a la Guardia Civil para coordinar la búsqueda, tanto en el área de Vigo, como en los ayuntamientos limítrofes. 

La matrícula de uno de los vehículos permitió identificar a la empresa propietaria del mismo, así como al gerente, descubriéndose que habitualmente era utilizada por un empleado.

 Al intentar contactar con este empleado y ver que este no respondía al móvil, los agentes se pusieron en contacto con un familiar para indagar sobre que podría haberle sucedido. Mientras las patrullas de Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil continuaban entrevistándose con vecinos de la zona, así como posibles testigos, una dotación policial camuflada de Policía Nacional localizaba al conductor de la furgoneta y a una segunda persona en la zona de Valladares.

 Broma de cumpleaños

 Al interrogarlo sobre lo sucedido, este manifestó que todo lo que había sucedido era fruto de una broma de cumpleaños que le habían gastado a un amigo. Para aclarar los hechos se contactó con todos los implicados y se les indicó que se presentasen en la parroquia de  Valladares para corroborar lo sucedido, llegando todos ellos a los pocos minutos. 

Tras identificarlos, comprobaron que efectivamente se trataba de una broma y que varios de los implicados habían incurrido en una infracción administrativa, ya que se habían saltado el cierre perimetral de su ayuntamiento, por lo cual fueron propuestos para sanción