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Roberto Giráldez Barbeitos | Presidente de Vigo Comercio

“El pequeño comercio se recuperará si la gente vuelve a confiar en él”

“La apertura de Vialia será un gran palo, sobre todo, al principio, pero tenemos que convivir con los centros comerciales”

Roberto Giráldez, a las puertas del Mercado de Teis.

Roberto Giráldez, a las puertas del Mercado de Teis. Alba Villar

Roberto Giráldez Barbeitos (Arbo, 5 de agosto de 1982) es el presidente de la nueva federación de comercio de la ciudad, Vigo Comercio, que echó a andar en enero y agrupa a seis asociaciones –O Calvario; Teis; Vigocentro; Torrecedeira, Pi y Margall y Camelias; Zona Náutico; y Vila de Bouzas–, cifra que engordará en las próximas semanas. Ejerce esta misma función en la Asociación de Comerciantes y Hosteleros Vigo Centro y es gerente de la Asociación de Comerciantes de Teis. Un mes después de presentarse la federación en el Concello, su representante principal charla con FARO sobre el presente y el futuro del sector en un momento marcado por las restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus.

–¿Qué objetivos a corto plazo se ha marcado la federación?

–Queremos promover campañas de dinamización para incentivar el consumo. Pasamos de una crisis sanitaria a una económica, por lo tanto, ese es el camino. Una vez dejemos atrás la situación más tensa, con la llegada de la normalidad, la recuperación será posible si la gente vuelve a confiar en el pequeño comercio y lo elige para sus compras. Ya le hemos planteado al Concello propuestas y actividades de dinamización y concienciación para la activación del consumo.

– ¿Podría decirme algunas?

–Crearemos un vídeo promocional para mostrar la importancia del pequeño comercio y, en los negocios, repartiremos bolsas que lleven un lema para ayudar a la concienciación. En una reunión con el alcalde, Abel Caballero, y varios concejales, les hemos propuesto que el bus turístico haga una ruta especial por las zonas comerciales más características de las asociaciones que conforman la federación y que se organicen actividades musicales, lúdicas y culturales en estas mismas zonas en horario comercial para que los asistentes puedan conocer la oferta de los establecimientos. Aparte, está la plataforma de compraventa que la administración local financiará, conocida como el Amazon vigués: con una aplicación móvil, se podrá saber qué negocios hay cerca de tu posición gracias a la geolocalización. El alcalde nos ha comentado que podría estar operativa en unos nueve meses, ya que, por ahora, todavía está en marcha el concurso para su adjudicación. Otra propuesta es la puesta en marcha de bonos para fomentar las compras en los pequeños comercios de la ciudad.

– ¿Hablaron algo sobre las ayudas directas en ese encuentro?

–Las competencias las tiene la Xunta. Está claro que serán bienvenidas si las da el Concello, pero creemos que también es importante tratar cuestiones que interesen una vez pase la pandemia para que la gente vuelva a consumir. Dicho esto, pensamos que la administración autonómica debe indemnizarnos por los cierres y las restricciones con ayudas directas. Hostelería y comercios hemos pagado el pato con medidas demasiado duras. Que un negocio reciba solo 2.000 euros cuando hay quien paga 1.000 de alquiler... no llega para nada. Las administraciones deben involucrarse más: necesitamos más ayudas, que incentiven el consumo y la supresión de impuestos; con migas, no nos recuperaremos. Además, generamos una riqueza a las instituciones públicas a través de impuestos y tasas que no vemos que venga de vuelta. Somos un sector muy importante en la ciudad y estamos muy ligados a la hostelería: entre ambos gremios, sumamos más de 9.000 establecimientos en la ciudad de Vigo.

–¿Qué fórmula debe aplicar el pequeño comercio para sobrevivir en estos tiempos?

–Uno de los objetivos de la federación es acompañar a los comerciantes en la digitalización, pero sin perder la esencia: trato directo en los locales y posibilidad de ver el producto físicamente. La venta online es la receta para sobrevivir, sobre todo, para aquellos sectores que peor lo están pasando ahora, como el textil o el calzado. La plataforma que sacará el Concello es un primer paso: al principio, no tendrá tanto furor, necesitará tiempo, pero está claro que es el futuro. Antes de la irrupción del COVID, el comercio pasaba por una situación complicada, precisamente, por el auge de la venta en internet y los centros comerciales, por lo que la única solución es adaptarse y especializarse.

–¿Qué grado de digitalización existe actualmente en el sector?

–Desconozco qué porcentaje de negocios están digitalizados, pero es curiosa la diferencia entre unos y otros: unos usan WhatsApp, YouTube, una página web o se han adherido a plataformas como Dbarrio; otros no tienen todavía correo electrónico. Si no hay una apuesta por la digitalización, lo van a pasar mal.

–¿Qué porcentaje de negocios no cerrarán definitivamente por la crisis del COVID?

–Ahora mismo, es complicado concretar porque la situación es engañosa: mientras se mantengan los ERTE, no sabremos realmente cuál es el panorama. Gracias a los ERTE, se están manteniendo muchos empleos. Cuando dejen de tener efecto, habrá que ver qué negocios pueden asumir los costes de los empleados o si deciden echarlos aunque tengan que pagar una indemnización.

–¿Qué opina de la apertura del centro comercial Vialia?

–Afectará al pequeño comercio, sobre todo, al principio, tanto por la novedad como por la llegada de grandes marcas, pero tenemos que convivir con los centros comerciales. Creo que, con la apertura de Vialia, se acaba el cupo de este tipo de complejos en Vigo porque, además, cuando abre uno, sufren los que ya están funcionando. Está claro que Vialia es un monstruo para el pequeño comercio y será un palo, nos dará un buen golpe, pero hará que gente de diferentes sitios venga al casco urbano de Vigo y, de ese modo, podrían beneficiarse los hoteles o negocios del entorno y de otras calles. A ver qué pasa. Dentro de lo malo, es mejor que se inaugure en el centro de la ciudad y no en Mos: eso sería muchísimo peor.

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