Representar, gestionar, defender y promocionar los intereses económicos, sociales y culturales de sus socios y hacer más grande el barrio del Casco Vello, uno de los pulmones de la ciudad, creando riqueza en todos estos ámbitos. Es el firme propósito con el que nace la asociación Casco Vello Vigo Hostelería e Comercio, que fue presentada ayer en la Praza da Constitución en un acto al que asistieron los fundadores. Entre ellos, el presidente, Juanjo Figueroa, responsable de la tapería-vinoteca Lume de Carozo; las vicepresidentas: Charo García (Bar Princesa), Mónica García (La Colegiala y Botana) y Mónica Rodríguez (La Consentida y Garden); la secretaria, Cristina García (Taberna A Mina); el tesorero, Roi Rodríguez (Pentagrama); además de los vocales.

Esta nueva asociación, que coge el testigo de Vigo Vello –estaba encabezada por Itos Domínguez y desaparece definitivamente– ya agrupa a casi 70 establecimientos y se prevé que, “en breve”, esta cifra “se triplique”. La hoja de ruta establecida recoge como prioridad el diálogo “dinámico” y la colaboración “directa” con todas las administraciones y los vecinos “para poder mostrar las virtudes del Casco Vello”. “Trabajaremos para mejorar uno de los barrios más importantes de la ciudad, que recibe todos los años la visita de multitud de turistas y es uno de los lugares favoritos de la ciudadanía para realizar compras o pasear”, manifestó Juanjo Figueroa.

Las dificultades experimentadas durante los primeros meses de la pandemia del COVID-19 sirvieron de semilla: “Comenzamos a organizarnos por grupos de zona con representantes para poder gestionar de forma más precisa los intereses de todas las partes del barrio. Estos representantes empezamos a trabajar y le dimos forma a este movimiento asociativo”, recoge esta entidad viguesa en un comunicado.

Preguntado por el alivio de las restricciones en la hostelería, Juanjo Figueroa concretó que, debido a las características de la zona –calles estrechas, con pocas terrazas o pequeñas– y de los locales –con poco espacio interior–, tan solo el 5% de los negocios “podrá reabrir con garantías de que va a ser rentable”.