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Trabajos para preparar las instalaciones de Lolatino, ayer por la mañana, en Montero Ríos. | // R. GROBAS

Todo a punto para el café más esperado

Cuenta atrás para el regreso a la vieja “nueva normalidad”. Bares, restaurantes y cafeterías de Vigo desempolvan mesas, barren las terrazas, ponen a punto sus cafeteras y echan una ojeada a las despensas para calcular qué deben pedir a sus proveedores. En cuestión de 48 horas, el viernes, podrán dejar atrás el estado “semicomatoso” en el que llevan desde finales de enero –cuando vieron cómo su actividad se reducía al take away y el reparto a domicilio– y estrenar una nueva etapa que les brinda mayor margen de maniobra. Podrán reabrir sus locales, atender en los comedores y recuperar sus aforos. Con restricciones y aforos muy reducidos, similares a los de hace meses, sí; pero que mejoran el escenario que sufren desde hace casi un mes.

Uno de los locales que ayer trabajaba para su puesta a punto es Lolatino, en Montero Ríos. Su responsable, Rubén Pérez, reconoce que los cambios que se activarán esta semana suponen un avance, aunque insuficiente aún. “Deberíamos tener una desescalada mejor y también tendrían que igualar nuestro horario al del comercio”, comenta. Según las medidas anunciadas el lunes por la Xunta, a partir del viernes el aforo en los locales se fijará en el 30%, el de las terrazas en el 50%, las barras seguirán cerradas y el horario de apertura quedará reducido a las seis de la tarde.

Un camarero del hotel Nagari prepara el comedor del alojamiento.

Pérez apunta también cómo la pandemia ha puesto de relevancia la importancia de las terrazas e insiste en la necesidad de actualizar la ordenanza local que las regula. “Si la línea a seguir es estar fuera hay que prepararlas”, reclama. Tan convencido está de su valor que no le sorprendería –añade– que parte de los locales que no pueden desplegarlas opten, directamente, por no abrir al tener que mantener sus aforos limitados al 30%.

Trabajos para preparar la terraza de Lolatino, en Montero Ríos.

Otro de los negocios que se prepara para el viernes es el restaurante del hotel Nagari. El local no ha llegado a estar cerrado –mantenía su servicio para los huéspedes–, pero confía en tener un repunte de demanda a partir de ahora y trabaja ya en la sala y cocina para reforzar el servicio. Desde el alojamiento reconocían ayer que están planteando aumentar las horas de la plantilla. También permanecían atentos a si la Xunta permitirá la apertura de los spa, uno de los atractivos del hotel para captar la clientela que busca descanso.

Comerciantes y hosteleros reclaman una compensación por el daño a sus negocios

Hosteleros y comerciantes de Pontevedra presentaron ayer ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) un contencioso-administrativo para reclamar a la Xunta una indemnización por lucro cesante, en correspondencia con las cantidades que dejaron de percibir en 2020 y 2021 debido a las limitaciones aplicadas al sector con motivo de la pandemia. Se trata de una reclamación a la que esperan que se sumen más establecimientos afectados –ya cuentan con 15– de la provincia de Pontevedra, a través de demandas individuales que coordinan desde Federación de Hostelería de Pontevedra y la Federación de Comercio de Vigo, para lo que cuentan con la colaboración del abogado Calixto Escariz. Comerciantes y hosteleros aseguraron compartir “al 100 por cien” las decisiones tomadas por las administraciones en materia de salud, pero critican que no estén acompañadas por ayudas suficientes para compensar los “perjuicios” y la “pérdida de ingresos”. “El que cierra, paga”, subrayan en referencia tanto a la Xunta como al Gobierno central, insistiendo en que estas reclamaciones no obedecen sólo al cierre que se ha prolongado durante varias semanas, sino también a las restricciones de aforos y horarios que se dieron el año pasado y este. “Están dejando de lado los sectores de turismo, hostelería y comercio”. En relación con la hostelería, el alcalde tachó ayer de “insulto” las ayudas comprometidas por la Xunta para el sector de la hostelería en su segundo plan de “rescate”. La delegada autonómica en Vigo, Marta Fernandez-Tapia, a su vez, ve en las declaraciones del regidor un intento “a la desesperada” por eludir responsabilidades.

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Uno de los locales que ayer trabajaba para su puesta a punto es Lolatino, en Montero Ríos. Su responsable, Rubén Pérez, reconoce que los cambios que se activarán esta semana suponen un avance, aunque insuficiente aún. “Deberíamos tener una desescalada mejor y también tendrían que igualar nuestro horario al del comercio”, comenta. Según las medidas anunciadas el lunes por la Xunta, a partir del viernes el aforo en los locales se fijará en el 30%, el de las terrazas en el 50%, las barras seguirán cerradas y el horario de apertura quedará reducido a las seis de la tarde.

Un camarero del hotel Nagari prepara el comedor del alojamiento.

Pérez apunta también cómo la pandemia ha puesto de relevancia la importancia de las terrazas e insiste en la necesidad de actualizar la ordenanza local que las regula. “Si la línea a seguir es estar fuera hay que prepararlas”, reclama. Tan convencido está de su valor que no le sorprendería –añade– que parte de los locales que no pueden desplegarlas opten, directamente, por no abrir al tener que mantener sus aforos limitados al 30%.

Trabajos para preparar la terraza de Lolatino, en Montero Ríos.

Otro de los negocios que se prepara para el viernes es el restaurante del hotel Nagari. El local no ha llegado a estar cerrado –mantenía su servicio para los huéspedes–, pero confía en tener un repunte de demanda a partir de ahora y trabaja ya en la sala y cocina para reforzar el servicio. Desde el alojamiento reconocían ayer que están planteando aumentar las horas de la plantilla. También permanecían atentos a si la Xunta permitirá la apertura de los spa, uno de los atractivos del hotel para captar la clientela que busca descanso.

Comerciantes y hosteleros reclaman una compensación por el daño a sus negocios

Hosteleros y comerciantes de Pontevedra presentaron ayer ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) un contencioso-administrativo para reclamar a la Xunta una indemnización por lucro cesante, en correspondencia con las cantidades que dejaron de percibir en 2020 y 2021 debido a las limitaciones aplicadas al sector con motivo de la pandemia. Se trata de una reclamación a la que esperan que se sumen más establecimientos afectados –ya cuentan con 15– de la provincia de Pontevedra, a través de demandas individuales que coordinan desde Federación de Hostelería de Pontevedra y la Federación de Comercio de Vigo, para lo que cuentan con la colaboración del abogado Calixto Escariz. Comerciantes y hosteleros aseguraron compartir “al 100 por cien” las decisiones tomadas por las administraciones en materia de salud, pero critican que no estén acompañadas por ayudas suficientes para compensar los “perjuicios” y la “pérdida de ingresos”. “El que cierra, paga”, subrayan en referencia tanto a la Xunta como al Gobierno central, insistiendo en que estas reclamaciones no obedecen sólo al cierre que se ha prolongado durante varias semanas, sino también a las restricciones de aforos y horarios que se dieron el año pasado y este. “Están dejando de lado los sectores de turismo, hostelería y comercio”. En relación con la hostelería, el alcalde tachó ayer de “insulto” las ayudas comprometidas por la Xunta para el sector de la hostelería en su segundo plan de “rescate”. La delegada autonómica en Vigo, Marta Fernandez-Tapia, a su vez, ve en las declaraciones del regidor un intento “a la desesperada” por eludir responsabilidades.

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