El alcalde de Vigo, Abel Caballero, le pone una cruz al trasvase de agua desde el río Miño para garantizar el abastecimiento futuro a la ciudad y al área, una propuesta que sí ve con buenos ojos el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y que le trasladó antes de ayer a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. El mandatario olívico veta esta opción porque, según defendió en rueda de prensa, la calidad del agua sería “muy superior” y “mucho más barata” si llegase desde la presa de Eiras, ya que canalizar y bombear desde el Miño obligaría a sortear la orografía, un proceso con una factura de “cientos de miles de euros” que se notaría en los recibos.

El regidor avanzó que prefiere esperar a conocer las conclusiones del estudio acordado por Gobierno, Xunta y Concello sobre las opciones para garantizar el abastecimiento futuro de agua ante eventuales episodios de sequía, el cual, en palabras de Caballero, se encuentra “muy avanzado” y podría estar completado “en unos pocos meses”. Al respecto, el primer edil se preguntó “en qué informes técnicos se basa” Feijóo y si lo que pretende es “quitarse de en medio” y “endosar” esta cuestión a la Cuenca Hidrográfica del Miño-Sil. “Si esto es así, si ni siquiera la Xunta tiene competencia en el tema del agua, para qué la queremos. Está convirtiendo a Vigo en una ciudad Estado, con capacidad de comunidad autónoma; ignora las competencias”, citó.

Caballero, a su vez, solicitó a la administración autonómica que emita el informe de Sanidade para poder licitar la construcción de la nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de O Casal. “Estamos en situación de licitar, necesitamos recursos, unos 22,5 millones. Ya he enviado el proyecto a la Xunta, hace un año que lo tiene, pero, antes de licitar, tiene que dar el visto bueno Sanidade. Llevamos un año esperando, es un retraso importante”, apuntó antes de destacar que la ETAP de O Casal abastece a Vigo, Moaña, Cangas, Redondela y Mos “sin que la Xunta de Galicia haya previsto otros recursos alternativos” para atender las necesidades de estos municipios “a pesar de ser la administración competente y de que la configuración actual de la planta no permite hacer frente a los incrementos de demandas en el futuro”, una realidad que se prevé debido al “crecimiento tanto industrial como económico esperado”.

El alcalde apuntó que hace falta adaptar la planta al nuevo marco normativo e insistió en la importancia para Vigo y los municipios del entorno de la ejecución de la actuación, para la que se ha solicitado compromiso de financiación a la Xunta “desde hace 10 años”. “Ante la inaplazable necesidad de afrontar las citadas obras para poder seguir cubriendo con garantías de calidad a medio y largo plazo el servicio que se presta a la población de Vigo y resto de municipios del área, el Concello ha decidido afrontar su ejecución”, manifestó.

Además, el alcalde informó que la Junta de Gobierno Local aprobó la propuesta de interposición de un recurso contencioso administrativo contra la resolución de Augas de Galicia de 26 de noviembre de 2020, en la que actualiza los organigramas y directorios de personal de las normas de explotación y del Plan de Emergencia de la presa de Eiras, así como el nombramiento del director de explotación. “Lo que pretende esta resolución es sustituir al personal de la concesionaria municipal y, así, expulsar al Concello de la posesión que ostenta de la presa a los efectos de su conservación y mantenimiento”, argumentó.

En respuesta al regidor, la Xunta señala que asume la explotación y seguridad de Eiras “porque el Concello no lo hace” y apunta que ya le ha pedido al Gobierno central que destine fondos europeos de reconstrucción del programa Next Generation a financiar la modernización de la ETAP de O Casal para poner fin al problema de abastecimiento.

Los bomberos desconvocan la huelga un año y medio después para urgir un acuerdo

El comité de huelga de los bomberos de Vigo, integrado por los sindicatos CIG, CC OO y CUT, anunció ayer la desconvocatoria de la huelga indefinida que mantenían desde agosto de 2019 para reclamar más personal y mejoras en las condiciones de este servicio, un “gesto de buena voluntad” para demostrar al gobierno municipal que continúan “abiertos al diálogo” y para pedir con urgencia un acuerdo que entierre sus “condiciones de trabajo esclavistas”. El portavoz del comité, Miguel Uclés, explicó que esta decisión supone dar un paso desde el colectivo de bomberos, que sigue reclamando que se ejecuten por parte del Concello las sentencias firmes que dan la razón a los trabajadores y que ponen de manifiesto la falta de personal. De hecho, las resoluciones judiciales declararon ilegal el decreto de servicios mínimos de bomberos porque el número de efectivos coincidía con el fijado para los servicios ordinarios. En ese sentido, Uclés ha señalado que prevé que, en próximos días, la entidad local tenga que tomar “decisiones” para ejecutar esas sentencias, y urgió al gobierno de Abel Caballero a sentarse para conseguir un acuerdo, ya que la falta de personal “pone en peligro la seguridad” de los ciudadanos. Con la desconvocatoria de la huelga, los bomberos vigueses pretenden desbloquear este conflicto. Advierten de que, en todo caso, ya han logrado su objetivo porque sus demandas han sido reconocidas y “reforzadas” por la justicia. En estos momentos, ha indicado Miguel Uclés, “la falta de bomberos” en la urbe olívica “ya es reconocida por todos, incluido el alcalde”.